Programada para sentir

herramienta

Hace dos mil años...

El sr.Harry junto a un escuadrón están dentro de un vehículo del Ejército, yo como una herramienta me quedé en la parte de atrás esperando

—es una buena herramienta—dijo el Sr.Harry

—¿está bien llamarla solo una herramienta?—pregunto uno de los soldados

— ha, ha, ha, una máquina no merece otra descripción, seguiremos usándola como una herramienta para eliminar a estos qyals—el sr.Harry se reía y hablaba con mucha ligereza en sus palabras mostrando lo poco que le importa.

Luego de un viaje que duró todo el día, el vehículo se detuvo finalmente durante la noche a las afueras de lo que el sr.Harry llama como...

—finalmente... llegamos a la tumba de mi familia—el sr.Harry miro directamente a la ciudad

Se quedó callado sin ni una palabra más, los gritos que se escuchaban con odio hacia todos los que lo rodeaban nunca aparecieron. Los soldados confundidos por su actuar, pero sabiendo cuál era su misión, lo siguieron de cerca para protegerlo

Un soldado se acercó a mí y me ordeno seguir al Sr.Harry y mantenerlo seguro

Yo obedecí, como siempre debía hacerlo, me bajé del vehículo y seguí el paso del sr.Harry hacia la ciudad

El camino estaba desolado, los edificios en el peor estado reconocible hasta ese momento, las calles estaban llenas de sangre seca y cadáveres blandos por las últimas lluvias. Entre los escombros se logra ver más qyals los causantes de la destrucción en esa ciudad

Al vernos como no podía ser de otra forma se lanzaron a atacar al sr.Harry, antes de lograr acercarse sus cabezas ya estaban en mis manos y su cuerpo destrozado

—hmm... qué rápida eres—el sr.Harry me miro sorprendido, pues nunca había presenciado mis ataques antes

—g-gracias— respondí por educación

—claro que debes agradecerme, yo conduje a que te construyeran así —el sr.Harry sigue mirando al frente sin parpadear

Siguió caminando sin decir nada, con la mirada fija en un camino que parecía conocer muy bien. Todo qyal que se acercó de manera hostil la extermine y a los demás también

—mata a los que se esconden—el Sr.Harry siguió caminando

— sí —dije como una respuesta forzada, pero en el fondo no me molestaba matarlos, al contrario

Habían qyals escondidos en los escombros, algunos eran tan horribles que parecían cadáveres, algunos se ocultaban en los edificios esperando una oportunidad para saltar a nosotros.

Fácilmente, acataba las órdenes del Sr.Harry, pues era lo que debería hacer y sus ordenes me hacen hacer algo que quiero hacer, aunque algo en mi interior empezaba a surgir.

Eliminé a cada qyal que encontramos en nuestro camino bajo las órdenes del Sr.Harry destrozaba a todos los qyals, no estaba segura de esto, pero me guiaba el odio que tenía hacia ellos para destruirlos de formas más horribles. Hasta que el sr.Harry me detuvo antes de destruir a uno de ellos

Estábamos en una zona residencial, antes de llegar a los grandes edificios del centro. El qyal que nos encontramos está en el patio de lo que debió ser su casa antes de volverse así

—espera...—se acercó al qyal y lo miro fijamente mientras yo lo detenía para evitar accidentes—era mi vecino...—su mirada parecía romperse—ya no importa mátalo —su mirada por un momento frágil se volvió afilada sin remordimiento

con el permiso requerido para dicha acción la energía qyal, surgió de mis manos como un rayo que carbonizo al qyal que mantenía sometido, se hizo pedazos en mis manos dejando un tinte negro en mis manos

el Sr.Harry siguió avanzando, hasta detenerse en frente de una casa, igual a las demás, esta ya había sido destrozada por los qyals. En el pórtico se ve claramente a 2 qyals, por sus características aún reconocibles puedo asumir que eran madre e hijo, sus gritos resonaron con fuerza con su mirada fija en el Sr.Harry, eran agresivos y debía eliminarlos

camine guiada por lo que ahora sé que es odio y las órdenes de proteger al Sr.Harry, pero el mismo me detuvo, sujeto mi brazo con fuerza, no tiene la Fuerza para dañarme, pero no pude evitar que me tirara al suelo de un empujón

—¡MALDITA HERRAMIENTA, ESPERA PRIMERO A QUE TE DE ORDENES!!—

Caigo al suelo, impactando con la basura, escombros y sangre esparcida por las calles. No podía recibir daño físico, pero mi cuerpo se manchó con el lodo y sangre

—s-si...—

El Sr.Harry dejo la simple calle para entrar al pavimento y posteriormente al patio de la casa sin apartar la mirada de los qyals. Me levanté para seguirlo, no podía importarme menos el lodo en mi cuerpo cuando tenía un propósito claro, empecé a ver las órdenes que recibí hace poco en conflicto con mis sentimientos, los que me dejó él.

—no te atrevas a atacarlos—ordeno

Algo iba mal conmigo, esas palabras van en contra de lo que me motivaron y en contra de mi creador, sin embargo, tengo que seguirlas con grilletes, ahora me doy cuenta, estaba muy enojada

—ay, mi amor, mi hijo favorito, qué gusto verlos—a diferencia de su actitud fuerte de siempre, esa vez hablo con mucha tranquilidad

Los qyal saltaron a intentar atacarlo sin parar sus gritos y extendiendo sus garras ante él, sin embargo, su avanzar fue detenido por una soga atada alrededor de su cuello y los mantenía atrapados allí. Ellos arremetieron Con Furia y gruñidos, parecía que en cualquier momento podían romper la soga y acabar con su vida

A pesar de su notable agresión hacia él, el sr.Harry mantuvo la calma como si no fueran qyals los que tiene adelanté

Es evidente que el que los dejo atados en esa casa, fue el mismo, sin embargo, una simple cuerda no podía garantizar su seguridad ante ellos

—¿no han hecho daño a nadie verdad?, ustedes no son como esos monstruos—el sr.Harry está peligrosamente cerca de ellos

A diferencia de él, yo no estaba en peligro por acercarme, y ellos estaban más concentrados en el sr.Harry. Entre a la casa siguiendo la cuerda que los mantenía atados, la casa está completamente destrozada, las paredes, muebles, electrodomésticos, están completamente destrozados, dejaron animales salvajes en esa casa




Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.