Prohibidos

CAPITULO 5 ARTEMISA

 

 

ARTEMISA

 

Me estoy preguntando el motivo del por que sigo entre las piernas de Ethan, si me he caído arriba de él, pero ¿Cuánto tiempo le toma a alguien levantarse cuando se ha caído?, supongo que uno dos minutos, pero yo sigo en los brazos de Ethan, debo decir que sus manos no son ajenas en mi cuerpo las sensaciones que esto y sintiendo me asustan a la par que me gustan.

Mis brazos están en sus hombros, el vaso esta vacío entre mis manos.

—Lo siento Ethan te he mojado, me he tropezado con tus piernas — me disculpo

Ethan no me contesta, pero aprieta sus dedos en mi cintura, intento quitarme, pero su fuerza me gana.

—¿Estas bien?

Ethan sigue sin contestarme, pero afloja sus manos, siento un vacío extraño cuando siento que sus manos dejan de tocar mi cintura.

Me levanto, y me siento al lado.

—Ire a buscarte algo de ropa para que te cambien — le susurro.

 

No espero su respuesta salgo de mi oficina, me dirijo a la oficina de Ricardo mi diseñador de imagen, tiene casi la misma altura que Ethan, entro sin tocar

—¿Qué te pasa Artemisa? — me pregunta Ricardo mientras me ve

—Nada ¿Por qué?

—Te has visto en el espejo, ¿Quién te quiso quitar la ropa? ¿Y por estas colorada?

Me veo la ropa y efectivamente mi blusa esta arrugada y apunto de salirse, fue Ethan pienso.

—Necesito un favor —cambio de tema

—¿Qué tipo de favor? — levanta una ceja, intrigado

—Préstame una camisa por favor — se que Ricardo tiene camisas aquí, nunca le gusta andar desarreglado y mucho menos tolera una mancha en su ropa.

—¿Para que necesitas una de mis carísimas camisas?

Le doy una mirada, si será pesado.

—Moje al nuevo socio de papa — le menciono, sin decir mas

—¿Has mojado al papasito de Ethan William?

—¿Lo conoces?

—Claro tontona, es el nuevo socio ya ha venido acá en varias ocasiones, pero claro tu venias una vez al mes como te ibas a dar cuenta.

—¿Me vas a prestar la camisa o no? — le contesto malhumorada

—Tranquila amor mío te urge que te den, te falta otra borrachera

Ricardo sabe lo de la borrachera del otro día, y que me acosté con un desconocido, pero no soy capaz de decirle en estos momentos que el hombre con el que me acosté es Ethan.

—Esta bien, tonta, pero me deveras una camisa.

Ricardo va a su closet, decir que tiene mas de diez camisas es decir poco.

—Toma esta le quedara bien — me da una camisa negra impecablemente planchada.

—Gracias — salgo de su oficina

—Oh Arte Ethan se ha ido, ¿algo le pasa? — Kate me intercepta antes de llegar a mi oficina.

—Le dolía la cabeza, ¿hace cuanto se fue? — digo preocupada

—Hace como dos minutos  

Camino hacia la el elevador, llego justo para entrar, en una esquina esta con los ojos cerrado Ethan.

—Ethan le digo.

El entreabre los ojos.

—No estas bien deberías esperar para irte — le digo

—No te preocupes, solo es migraña y llegando a casa tomare algo y me acostare — dice

—Te llevare

—No es necesario, mi esposa ya está por llegar.

No se por que eso ultimo me molesta, “cálmate Arte es casado”

—Te he conseguido una camisa, ya que te he mojado

Ethan abre los ojos, me ve a mi y luego a la camisa, lo tensarse, se pone recto

—No es necesario iré a casa, pero gracias

—¿Estas seguro? ¿te sientes mejor?

—Sus ojos me miran intensamente

—¿Nos conocimos hace algunas semanas verdad? — su pregunta me deja totalmente en shock

Estas en problemas Artemisa, este hombre se ha acordado de ti, lo está haciendo.

—¿Nos vimos en el bar? No lo recuerdo bien, pero estoy seguro que estabas ahí — me dice

Uff no recuerda todo

—No vas a contestarme, yo esa noche me….

La puerta del elevador se abre.

—Ah cariño ahí estas — Dayana está afuera del elevador.

Primero mira a su esposo y luego a mí.

—¿Todo bien amor? —le pregunta.

Como puede llamarlo amor después de serle infiel con su hermano, si se que Ethan le fue infiel también conmigo, pero en nuestra defensa tanto el como yo no fuimos consientes, no como ella y Ryan.

—Artemisa —miro a un lado de Dayana, esta Ryan

Ethan mira de mala manera a Ryan y después me mira a mí.

—Me iré a casa — Ethan se acerca a darle un beso a Dayana.

Maldita infiel, digo en mi mente, Ryan se acerca a saludarme

—Hola preciosa — me abraza y em da un beso.

Ethan voltea, a vernos sorprendido.

Dayana lo hace disimuladamente, hasta ahorita caigo en la cuenta que ni me saludo, antes era muy amiga mía, eso me decía claramente mientras se acostaba con mi novio.

—¿A dónde vas con esa camisa? —Ryan se interpone entre yo y Ethan

—Que te importa —aprieto el botón del elevador

—Asi que trabajaras con mi hermanito

Ryan invade mi espacio personal, y no me gusta, no me gusta lo que siento aun cuando lo tengo cercas.

—No quiero hablar contigo Ryan

—Yo si, ¿Cuándo vas a perdonarme mi desliz? se que te falle, pero prometo no volver a fallarte, sabes que lo nuestro es especial.

Ryan acaricia mi mejilla, intento alejarme, pero el me atrae a él, está recién bañado, ese shampoo lo reconozco.

—¿Te acostaste con Dayana? Eres un maldito asqueroso Ryan es la esposa de tu hermano, no sé cómo pude estar contigo.

Sus ojos se oscurecen, me aprieta mas a su cuerpo, cierra los ojos por unos instantes

—Dayana y yo somos amigos Arte, oye bombona en verdad tu eres la única y Dayana y yo somos amigos.

—Déjame por favor —logro zafarme de sus manos

—Arte, dame una oportunidad, solo dame la oportunidad para demostrarme

—No Ryan, no vamos a volver

—Nadie te va a querer como yo lo he hecho — sus palabras me hierven la sangre es un idiota.




Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.