Sariel- Habrás de elegir a uno de los príncipes aquí presentes para que sea el próximo rey de Rhodolite.
(¡¿En serio?! ¡¿Queréis QUE YO elija al rey?! ¡Apenas puedo decidir qué he de desayunar cada mañana!)
Mi vida cotidiana se trastornó por completo cuando aquel hombre diabólico apareció. Por todo lo conocido, yo era una mujer común del pueblo, mas me fue encomendada la tarea de elegir al próximo rey como la Belle. Habría de convivir con los ocho príncipes, conocidos como las bestias nobles, por un mes entero, hasta que la rosa en la cúpula de cristal perdiese su último pétalo. Había transcurrido ya una semana desde mi llegada al palacio. La muerte del rey era un asunto de suma discreción, tanto dentro como fuera de Rhodolite, y mi existencia como la Belle también era oculta a todos, salvo a unos pocos. Si mi posición llegase a ser descubierta, un futuro terrible nos aguardaba. Nuestras relaciones con los reinos vecinos, con los que por ahora vivíamos en paz, se desvanecerían, y el Reino de las Rosas, inestable ante la ausencia de un rey, caería en grave desventura. Mi vida como Belle comenzó entre inquietudes y sombras... Mas gracias a mi amigo Rio, quien me acompañó al palacio, y a Sariel, quien me instruía y guiaba, me iba acostumbrando, paso a paso, a mi nueva vida. Si todo continuaba su curso sin tropiezos y yo elegía al próximo rey cuando llegase la hora, ese sería el fin de mi cometido... O eso creía yo. Ignoraba que la mayor crisis que jamás sacudiría el reino se cernía sobre nosotros.
Sariel- Pues bien, tenemos un pequeño problema entre manos.
Cuando hoy me dirigí al gabinete de Sariel, como de costumbre, un aire espeso gravitaba en la estancia.
Rio- Whoa, ese ceño fruncido tuyo está un cincuenta por ciento más hondo que de costumbre. Así se te ha de quedar la cara, ¿sabes?
Sariel- Y treinta por ciento de ello es culpa tuya... no, ahora no importa.
MC- ¿Acaso ha ocurrido algo?
(Jamás había visto a Sariel con semblante tan sombrío.)
Sariel, con los codos sobre la mesa y la barbilla apoyada en las manos entrelazadas, dejó escapar un suspiro profundo y cargado de pesadumbre.
Sariel- Los príncipes de tres reinos pronto nos visitarán.
(...¿Qué?)
Rio- Cuando dices 'tres reinos', ¿te refieres a las naciones que lindan con Rhodolite?
Sariel- Así es. Benitoíta, un reino de sal y comercio, aliado de Rhodolite. Jade, un reino neutral de cosechas y corazones nobles. Y... Obsidiana, un imperio de acero y soldados, eterno rival de nuestro reino.
MC y Rio- ¡¿Obsidiana también?!
Sariel- Sí. Ya es bastante complicado lidiar con Benitoíta y Jade, pero cuando Obsidiana se une al tablero... Será prácticamente imposible que esta visita transcurra 'sin incidentes'.
MC- No...
Recordé entonces lo que había aprendido sobre las tensas relaciones entre Rhodolite y sus reinos vecinos. Los tres reinos que rodeaban a Rhodolite —el reino de rosas y refinamiento— arrastraban disputas territoriales desde tiempos inmemoriales. En particular, Obsidiana —una potencia militar formidable— representaba una amenaza de invasión para todos los reinos, oculta tras el velo de expandir sus territorios. Rhodolite y Benitoíta habían forjado una alianza para hacer frente a Obsidiana. Incluso ahora, una tensa calma se cernía sobre sus fronteras.
(El hecho de que los príncipes de cada reino visitaran el palacio en tales circunstancias...)
Hasta alguien como yo, ajena a los intricados hilos de la política, comprendía la gravedad de la situación.
Rio- No conozco a los príncipes de los otros reinos. ¿Qué clase de personas nos visitarán?
Sariel- Porque son un 'encantador' grupo, cada uno con sus peculiaridades.
(Esa sonrisa me heló la sangre...)
Sariel- Para empezar, tenemos al Primer Príncipe de Benitoíta- Silvio. Este hombre... En resumidas cuentas, podríamos decir que 'repiquetea'.
MC y Rio- Disculpa, ¿oí bien? ¿Que hace ruido...?
Sariel- Así es. Posee un agudo sentido para los negocios y una habilidad excepcional para el regateo. Aunque procede de un reino aliado al nuestro, no es alguien ante quien puedas bajar la guardia.
(¿Un príncipe que repiquetea con talento para los negocios? Me pregunto qué clase de personalidad tendrá...)
Sariel- A continuación, tenemos al Príncipe Keith, Primogénito de Jade y heredero al trono.
MC- ¿Ya tienen decidido quién será su próximo rey?
Sariel- Efectivamente. Jade solo cuenta con un príncipe. A menos que ocurra algo inesperado, él será el rey. Para describir al Príncipe Keith... Me gustaría decir que es un hombre de buen carácter, pero... A decir verdad, ni yo mismo logro comprenderlo del todo.
(¿Quiere decir que es un hombre que parece justo y bondadoso... pero en realidad no lo es?)
Sariel- Por último, tenemos al Primer Príncipe de Obsidiana- Gilbert. Es... un hombre tan formidable que no solo nuestros príncipes, sino también los príncipes Silvio y Keith, se mantienen en guardia ante él. A primera vista, parece un joven vivaz y afable, pero en su interior es despiadadamente lógico y brutal... No tengáis ningún trato con él, bajo ninguna circunstancia. Si por algún motivo llegarais a verlo... Olvidad las normas de cortesía. Corred en dirección opuesta tan rápido como vuestras piernas os lo permitan.
(Que el propio Sariel llegue a advertir algo así... es profundamente inquietante.)
Rio- Hum, parece que mi señora no debería mezclarse con ninguno de esos tres!
Sariel- Así es, estoy de acuerdo. Además, como bien sabéis, la existencia de Belle es un secreto de Estado. Porque hemos ocultado la ausencia del rey, y por ende, no podemos permitir que descubran vuestra existencia.