Promesas en la Oscuridad

Capitulo 2

Jessica H.

Que haces cuando el peligro llama a tu puerta o cuando tu cuerpo se enchina de solo pensar en la adrenalina que se genera cuando estas expuesta al peligro constantemente, pues no me lo tengo que imaginar puesto que lo vivo todo el tiempo.

La mirada de aquel hombre me invade por todo mi ser, algo me dice que es peligroso, tengo que tener cautela y la tendré pero no puedo apartar mi vista.

Me invaden las ganas de pararme y acercarme a él.

“No lo hagas”–. Me dice la voz en mi cabeza.

Su aura emite peligro, es oscura y atrayente, no puedo leerlo, algo lo impide.

Su mirada es afilada, no aparta la vista incluso cuando la gente pasa enfrente suyo, es tan alto e imponente, por segunda vez siento como un escalofrío recorre mi columna, y es ahí cuando todo se paraliza, él sonríe.

Sonríe con malicia.

Y es cuando mi cuerpo sale del trance, mis sentidos están más alertas, todo pasa tan rápido, es un maldito vampiro, me paralizó me paro del banquillo y trato de acercarme a él, detrás de mí los hombres que estaban conmigo se dan cuenta de mis movimientos brusco, entre mas trato de acercarme a él, la gente se amontona más, no me dejan pasar.

De la nada dos hombres se ponen en frente mío, uno es medio alto y robusto, mientras que el otro es más delgado y un poco más bajo que el otro, me quedo parada frente a ellos, se lo que son, híbridos.

Las luces estroboscópicas cortaban la penumbra del lugar, no necesitaba ver para saber que me estaban cortando el paso. Los dos híbridos ni siquiera parpadearon; sus colmillos resplandecieron bajo el destello violeta cuando el más alto se cruzó de brazos, indicando que no me dejaron acercarme a aquel hombre.

No hubo advertencia, el hombre más delgado se abalanzó hacia mí a una velocidad que se desdibujo en el aire, intentando embestir hacia el suelo o eso creo.

Reaccione en cuestión de milisegundos.

En lugar de retroceder, di un paso hacia enfrente para acortar la distancia que puse al separarme del que quiso embestirme; flexione mi torso con una habilidad felina, deje que el sujeto rozara con sus garra mi cara pero esto hizo que clavara mi mano derecha directamente en el esternón de el.

El impacto de mi fuerza hizo que resonará como un disparo, esto debido que mande a volar al maldito híbrido, el cual cayó de espalda en la mesa del DJ, apoderándose del lugar un acople ensordecedor.

Fue cuando por alguna razón empezo a sonar mas alto la música, tenía ritmo y estaba un poco fuera de lugar, note que era tipo Electro-Punk, sentí a más criaturas híbridas en el lugar, mis compañeros ya estaban en alerta, por mi parte me quedaba un obstáculo aun.

—¡Jessica!—. Grito Spencer—Puedes o necesitas ayuda—.

Lo mire y solo le pare el dedo corazon a lo cual el solo sonrió.

—¡Bien, rompete una mano cariño!—.

Me grito pero lo cortaron pues un hombre se le fue encima. Mi atención regreso al vampiro frente mio que por alguna razon todavia no atacaba, pero no basto mucho tiempo para que el reaccionara, pero fui mas rapida o eso crei.

El hibrido me atrapo y sujeto mis muñecas, puso todo su peso mortifero para inmovilizarme y en cuestion de segundo me puso contra la barra de granito; no intente zafarme de inmediato ni utilizando la fuerza bruta, si no que, plante como pude mis pies en lo que era el borde de la barra, ejecute un mortal hacia atrás sobre la cabeza del híbrido. La palanca biomecánica que intente me había funcionado, esto a la potencia de mis piernas por lo cual le torcí los hombros al sujeto con un crujido seco, lo cual lo obligó a soltarme.

Aun en el aire, aproveche y enganche mis piernas alrededor de su cuello, puse todo mi peso para caer con violencia estampando la cabeza del hombre contra el suelo de mármol y fracturando el piso.

Sin perder tiempo rodé hacia un lado y como pude me estabilice, el híbrido intento pararse quitando escombros de encima suyo, me levante con prisa, busqué al hombre que tenía todo mi atención hace unos minutos atrás, pero ya no estaba donde debería, alrededor era todo un caos, todos corrían por todas direcciones, mis hombres peleaban contra otros, mire hacia el segundo piso y ahí estaba él mirando a mi dirección.

Su traje negro le quedaba como una segunda piel, el pelo negro y sus ojos ahora rojos brillaban con fulgor, en su mano izquierda llevaba un puro mientras que con la izquierda un vaso de lo que parecia licor o whisky lo sostenia.

—¡Mierda, Jessica que esperas!—Anderson grito serca mio—Mueve tu culo hacia acá mujer, tenemos que irnos—.

No voltee a verlo, el hombre que me miraba con tanta intensidad levanto su mano izquierda haciendo un tipo de brindis por mi.

Mi cuerpo por inercia o sin voluntad propia se dirigió hacia las escaleras pero de nuevo se interpusieron en mi camino, como pude uno a uno los fui evadiendo, golpeando y la última que era una mujer no me quedo de otra que clavarle una daga en la nuca, era humana pero ¿Porque estaba con ellos?

Llegue a la segunda planta pero el ya no estaba, sentí su presencia por uno de los pasillo del lugar, con cautela y rapidez camine por aquellos pasillos, eran cuartos, el pasillo levemente iluminado se expandía a lo largo, se escuchaban gemidos, voces he incluso el silenció perturbaba puesto que en esta parte del lugar no se escuchaba la música ni el caos de afuera.




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