Prometida por Obligación, Amante por Elección

Capitulo 15

Mia soltó un suspiro contenido, sabiendo que esa bomba no tardaría en estallar. —En realidad, tío... lo que pasa es...

Seok-woo la interrumpió al instante, apretándole suavemente la mano, temeroso de herirla, pero con la voz quebrada por la urgencia: —¡No, tío! ¿Cómo podríamos ocultarte algo? Solo... solo nos preocupa tu comodidad. Somos una pareja, y nuestras muestras de cariño podrían ser incómodas para ti...

—¿Muestras de cariño, eh? —dijo el tío, clavando los ojos en Mia con una media sonrisa cargada de ironía—. Sí, eso lo sé muy bien. —Bueno, iré a resolver unos asuntos. Nos vemos en tu casa —añadió con un tono peculiar y se marchó con una sonrisa tan afilada como un cuchillo.

Apenas el tío desapareció, Mia se giró de golpe hacia Seok-woo con una mirada cargada de fuego. —¡¡¡¿¡¿Qué rayos estás pensando?!?! ¡Tenías que seguirme la corriente, no comprometerme aún más! Ahora tengo que seguir con esta farsa incluso en casa. ¡Lo mejor era que se quedara con Adrian! ¡Y más te vale tener un plan, porque no pienso pasarme el día entero pegada a ti como si esto fuera real!

—¿Un trato? —intervino Adrian, curioso y atento.

—No te metas en esto —respondió Seok-woo sin apartar la vista de Mia—. Es algo entre ella y yo.

—¿Por qué le hablas así? —Mia giró hacia Adrian y exhaló con frustración—. Ya sabes cómo es mi tío... se aprovechará de cualquier cosa para chantajearme. Se supone que tú, Adrian, ya estabas asignado para garantizar que yo cumpliera con mi papel de esposa ejemplar. Entonces, ¿por qué demonios aparece él ahora? ¿Acaso vino a comprobar si yo...?

—¿Cumpliste tu promesa? —preguntó Adrian con voz suave pero firme—. Por mi parte no he enviado ningún informe, señorita. Lo más probable es que haya venido por otro motivo.

—¿Sí? ¿Y cómo puedes estar tan seguro? ¿Estás ocultándome algo? —su rostro se tensó, las palabras salieron casi como una acusación.

—Jamás podría ocultarle algo, señorita. Solo... creo que vino por la apuesta.

—¿La apuesta? Espera... ¿cómo sabes tú de eso?

—Usted misma me lo dijo —respondió Adrian, encogiéndose de hombros.

—¿Yo...? —Mia desvió la mirada, buscando en su memoria—. No... eso nunca te lo conté. Jamás lo mencioné...

Adrian giró lentamente la cabeza hacia Seok-woo y, sin decir palabra, le dedicó una sonrisa ladeada, de esas que no anuncian buenas intenciones. —Lo dijiste tú —dijo con voz suave pero cargada de veneno dulce—. Aquella tarde en mi casa… ¿No recuerdas? Estábamos tú y yo, muy cómodos en mi sofá. Tal vez era el calor de esa noche lo que te hizo olvidar lo que dijiste... o quizá fue otra cosa —añadió, alzando ligeramente una ceja, travieso.

Mia llevó una mano a la barbilla, pensativa, fingiendo dudar mientras apretaba los labios con sutileza. —Mmmm… puede ser, no lo tengo del todo claro… no recuerdo si lo mencioné. Pero solo tardó un par de segundos en digerir la forma tan gráfica en que Adrian había recreado esa noche. Levantó la mirada con lentitud, y cuando sus ojos encontraron los de él, fue como si lanzara dagas encendidas. Adrian captó el mensaje de inmediato, sin necesidad de palabras. En su mente, el mensaje de Mia era claro como cristal: “¡¿Y por qué rayos tuviste que contarlo así?!” Adrian, lejos de achicarse… soltó una carcajada suave, burlona, tan descarada como encantadora.

Cada palabra que Adrian pronunciaba golpeaba a Seok-woo como piedras lanzadas con precisión quirúrgica. No dijo nada. No aún. En su cabeza, solo esperaba que Mia negara todo, que lo desmintiera, que lo salvara de esa tormenta interna. Pero ella no lo hizo. Solo lo miró. Y esa mirada... Dios, esa mirada. No decía “culpable”. No decía “mentira”. Para el esa mirada decía: “Se suponía que era un secreto.”

Y en ese instante, algo crujió dentro de él. Como si un animal dormido despertara rugiendo en su interior.

Sin pensar, con un gesto posesivo y desesperado, cubrió los ojos de Mia con su mano izquierda, como si así pudiera protegerla... o evitar que lo viera derrumbarse. Con la derecha, la rodeó por la cintura y la giró bruscamente hacia él, alejándola de Adrian como quien aparta a la presa de un depredador. Sus labios temblaban, pero lo que salió de su boca fue puro veneno emocional.

—¿¡Su casa!? —espetó con la voz quebrada—. ¿Fuiste a su casa? ¿Solos? ¿En su mueble? —Sus ojos estaban desorbitados, ardiendo de rabia y dolor—. ¡¿Por qué diablos no lo niegas?! ¡Solo te quedas ahí... y lo miras! —Se inclinó hacia ella, sin tocarla esta vez, pero con el alma al borde del abismo—. ¡Dímelo, Mia! ¿Cuándo fue eso?

Mia se zafó de golpe, ofendida. Sus pupilas chispeaban entre asombro y enfado, lo empujó con evidente disgusto: —¡¿Qué demonios te pasa?! ¡No me toques sin mi consentimiento! Primero me dices que me aleje, o mejor dicho que desaparezca... y ahora me agarras como si tuviera que obedecerte. ¡Que te quede claro! Todo esto fue solo actuación. Fingí amarte. —Suspiró, las lágrimas amenazando—. Qué Desagradable.

Volteó a ver a Adrian, como si con él pudiera recuperar algo de compostura, y con voz baja dijo:

—No sé... no recuerdo si dije algo más esa noche…

Seok-woo quedó petrificado ante esas palabras. sintió que el suelo se le abría bajo los pies. Su orgullo, su certeza, su fachada... todo se agrietaba. Su mente no encontraba forma de procesarlas. Pero, sin control sobre sus actos, la tomó nuevamente del brazo. —¿Fingías? ¿Eso no te importaba? ¡Entonces dime qué está pasando! ¿Por qué no me contaste nada? ¿No soy suficiente para ti?

Un grito quebró la escena como un rayo:

—¡KIM SEOK-WOO!

Era Yuna. Su voz cortó el ambiente como una daga en mitad de una fiesta fingida.

Él giró de inmediato, como si despertara de un trance. Pero era tarde.

Yuna lo miró unos segundos, decepcionada. Luego, en silencio, recogió sus cosas del suelo, se colgó el bolso y salió sin una sola palabra.

Y en medio del colapso emocional, Adrian dio un paso hacia adelante, como si disfrutara el efecto de cada frase cuidadosamente colocada:



#3111 en Novela romántica
#1030 en Otros
#350 en Humor

En el texto hay: drama amor, enemistolover

Editado: 11.08.2025

Añadir a la biblioteca


Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.