Prometo odiarte hasta que el amor gane la batalla

8- Contrato

Prometo

Pov Donna.

—La unión de los dos clanes nos ha beneficiado a todos, se respira otro aire. — Michael se muestra satisfecho.

—Se puede decir que te criaste en ese mundo de guerras continuas.

—Hasta el día que tu llegaste así fue.

Me mira cómo con ganas de decirme algo.

—¡Ya dime que pasa por tu cabeza!

Se muerde el labio inferior y con una mirada pícara me responde.

—Para sellar la unión de Spencer y Brown solo hace falta que me des un hijo.

—¡Estás loco!, yo he sido clara contigo.

—Terminará por sucumbir a mis encantos, te he observado y me doy cuenta de que no soy indiferente para nada.

Siento algo de vergüenza porque el Alfa ya sabe que me atrae, no quiero ser infiel a Dylan.

Nunca me ha gustado la gente de doble moral y ahora yo me encuentro entre dos aguas, una sola tiene que ser mi opción.

—El que calla otorga, yo siempre lo he dicho, lo nuestro es amor desde el principio.

—Perdona que te contradiga Michael, nuestro inicio no fue para nada romántico.

—Experimenté el llamado del amor en ese momento, los lobos somos muy pasionales.

Sin darme cuenta estoy flirteando otra vez con el Alfa, soy un manojo de nervios su mirada insistente me pone nerviosa

Así no se puede, ¿cómo separar el corazón de los asuntos de prioridad?

—Yo no entiendo por qué te complicas tanto.

—Eso no está contemplado para mí.

Me quedo pensando por un rato, no me gusta para nada lo que él me propuso y me planteó darle la vuelta al asunto.

Él notó mi incomodidad y se adelantó a decir:

—Quitemos la parte del heredero, te propongo hacer un trato por escrito si así lo prefieres, serás mi esclava por tiempo determinado, eso me hace dueño de tu cuerpo y de tus deseos.

—¿Qué gano con que seas mi amo y yo tu pasiva?

—Tu libertad, además de placer sin límites ¿o tienes miedo de enamorarte de mí?

—Me desconcierta tu propuesta.

—Tú misma me dijiste que no eres una niña inocente,más bien una mujer hecha y derecha que sabe lo que le gusta en la cama.

Estaba muy sacada de onda,nada más atiné a preguntar, ¿qué clase de loco eres?

—Uno que te ama y cumplirá todas tus fantasías de mujer.

Mi corazón comenzó a palpitar y mis piernas temblaron, Michael tenía la virtud de sacarme de mis casillas.

—Je,je. Si pudieras ver tu cara.

—De qué te burlas, ¿acaso tengo monos en la cara?

—No amor,me causa gracias de que dudas de tu lealtad hacia el fulano ese,¿Cómo es que se llama el citadino ese?

—Dylan, y no lo metas en nuestras conversaciones.

¡Le salió doliente al muerto!

—Él está vivo.

—En tu corazón murió.te niegas a aceptar que me amas.

—No es así.

—Hagamos una prueba.
Tengo una cabaña en el corazón del bosque muy apartada, iremos los dos a pasar tres días, si resistes y no pasa nada entre los dos yo mismo te llevo al aeropuerto.

—¿Quién dijo miedo?,para que lo sepas no me inspiras ni un mal pensamiento Brown.

¿Apostamos entonces?

—Hecho, es un trato.

Por un momento pensé en la suerte de los dos clanes si me marcho.

—¿Por qué estás tan pensativa? —Me pregunta Mike, no se le escapa una.

—En ese contrato debe haber una cláusula que estipule que el acuerdo de paz entre las familias Brown y Spencer no será quebrantado.

—No tengo ningún problema, desde hace mucho tiempo deseaba vivir tranquilo.

A veces me desconcierta su forma de ser, tanto que temo que sus palabras sean verdad.

—¿Eres un hombre de paz?

—No todo dentro de mí es dureza, éste lobo que tienes parado frente a tí tiene su corazón.

Llegamos a la aldea de los Spencer para hablar de las nuevas reglas de convivencia.

—Me parece justo que ambas familias se conozcan mejor para lo cual propongo que hagamos intercambio de autoridades Sam y Hussein ustedes vendrán a vivir con nosotros. —Ordena a Michael.

—No me parece lógico Alfa—Discute Sam.

—Es una órden,¿acaso te atreves a desobedecer al rey de los lycan?—Él se dirige a Sam de manera altiva y éste aprieta los puños y baja la cabeza.

—Disculpe señor será como usted quiera.

—Así me gusta que obedezca una órden superior,mi mano derecha el Beta Paul y su familia vendrán a vivir con los Spencer, lo busco es la integración y la hermandad entre los clanes.

Todos aplaudieron su decisión.

—Alfa Michael,supongo que por mi lealtad y años de servicio ocuparé un cargo de alto mando a su lado.

—Son muchos años de servicio Sam,eres un lobo viejo y cansado tu ocuparas un cargo de anciano ilustre estarás dentro del consejo de nuestro batallón.

—Pero yo quiero ser su segundo al mando.

—Ese puesto lo ocupa mi amada esposa. En ausencia de nosotros dos la dirección queda a cargo de los Betas Lissandro y Brad.

—Me desplaza usted Alfa. —El rostro de Sam se endurece.

—No te sientas mal ,ya es tiempo de que descanses y le des paso a la generación de relevo.

—Si no tiene nada que decirme,me retiro.

—Bien, Sam.

El antiguo Alfa se retira, sus pasos son pesados y su actitud cabizbaja deja ver que no le ha caído en gracia la decisión de Mike.

Nos despedimos del clan y vamos a la casa de Brown. Él me tomó de la mano y luzco una sonrisa forzada.

—Ya suelta que nadie nos ve.

—Está bien odiosa, no tardabas en volverte ácida como de costumbre.

—Disculpa no quise ser agresiva, ¿por qué le ordené a Sam mudarse a nuestra aldea?

—Al enemigo hay que tenerlo cerca, le voy a ordenar a los muchachos que en mi ausencia vigilen bien a esos dos.

—A Sam sobre todo porque Hussein solo sigue órdenes.

Él me observa y luego de un rato pregunta, ¿Eres feliz Donna?

—Felicidad es un término que no aplica en éste caso,me encuentro satisfecha,pero feliz estaré cuando vuelva con Dylan.

—Ya tenias rato que no mencionas al hombre ese.

—¿Cuándo mandas a redactar nuestro contrato?




Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.