Prometo odiarte hasta que el amor gane la batalla

12- La criatura

Prometo odiarte

Donna

—Me ausentaré por unos tres días estimado Alfa Brown,tengo unos parientes en Nueva Orleans e iré a visitarlos.

El lobo Sam se ve algo escurridizo y Aparta la mirada con mucha frecuencia durante la conversación

Algo se trae entre manos, si quiere salir de la aldea buenísimo mejor todavía si decide no regresar.

Esa idea viene a mi mente, lo observo hablar con mi amado Alfa sin intervenir en la conversación.

—Tómate todo el tiempo que consideres necesario, por nosotros no hay inconvenientes. —contesta Michael.

El viejo lobo me observa y sonríe, ya no me queda duda de que se trae algo entre manos.

—Hasta luego querida Donna.

Asiento con la cabeza, este señor es el tipo de personas que dan la puñalada por la espalda, mi instinto me dice que se acercan problemas.

Tal debí dejar que el Alfa firmara un decreto de ejecución por traición y asesinato, pero fallé, me ganó la buena voluntad.

Se marcha Sam de la aldea y la atmósfera ha cambiado.

Hay una clima de armonía entre los habitantes de ambos clanes.

—Caminemos, mi hermosa Luna.

Michael me dedicó una mirada de devoción.

Nuestro universo de amor es perfecto, caminamos de la mano y nos comunicamos con tan solo una mirada.

No hace falta decir una palabra, me enamoré de Michael y puedo ver el maravilloso ser que hay detrás de ese líder autoritario y de dura apariencia.

—Te amo Michael.

—¡En hora buena!, desde siempre lo supe, pero necesitaba oír esas palabras de tus labios.

Mi compañero besa mis labios con tanta pasión, nada un pequeño roce enciende la chispa del amor amor entre nosotros

Tengo un miedo irracional de perder su amor, nunca había experimentado un sentimiento tan pleno.

El amor que sentí por Dylan no se compara en nada al que le profeso a mi Alfa.

Trato de apartar todo temor y me dejó amar con plenitud.

—Hoy te veo algo melancólica, mi mate.

Acaricio su melena y le habló mientras le miraba directo a los ojos.

—Te amo tanto,que me da miedo perderte cariño.

Él se sienta y respira profundo a la vez que agrega:

—El sentimiento es correspondido, te amo con locura y pasión gigante, no me perderás nunca al menos que…

—¿Qué cosa termina de hablar?

—Sí me traicionan, no habrá vuelta de hoja, te habrás ganado un enemigo, así como amo puedo odiar con toda mi intensidad.

Me parece que mi esposo es de ese tipo de personas que es intolerante al engaño.

No lo culpo y además entiendo su punto de vista, en una pareja debe de existir la fidelidad.
—No tienes que preocuparte, soy tuya a plenitud por siempre, recuerda que somos almas gemelas mi vida.

Arranca una flor del camino y la coloca detrás de mi oreja para luego darme un beso.

—Entonces no hay de qué preocuparse Donna, no sientas miedo, vive la felicidad.

Continuamos de camino a la aldea Brown, ya se nos ha hecho costumbre amarnos en el bosque.

Tal vez por esa sensación de libertad y conexión con la naturaleza.

—¿Qué opinas de ese viaje inesperado de Sam? —Le pregunto a mi esposo.

Se queda pensativo como dudoso de la situación.

—Trato de imaginar los verdaderos motivos de su viaje y nada se me ocurre.

Hay humanos en el bosque son cazadores, ya los hemos visto.

—¡Corre la luna !

—¿Qué sucede con Michael?

—La actitud de ellos no se ve amistosa.

Tomé la mano de mi Alfa y le hablé con tranquilidad.

—No vamos a huir, tenemos que saber que buscan.

—Tienes razón, si corremos los guiaremos hasta la aldea.

Nos quedamos parados hasta que ellos llegan hasta donde estamos parados.

Buenos días, ¿qué buscan por acá? —Pregunta el líder de ese grupo de hombres.

—Mi esposa y yo somos exploradores,andamos de excursión.

Los hombres nos miran con cierto grado de desconfianza, por los cuatro costados de arriba a abajo.

—Esté bosque es peligroso, encontramos dos cadáveres, destrozados por un animal salvaje.

—¿Un tigre o alguna pantera? —Pregunto yo.

—Más bien se trata de otro animal, por la marcas de las garras del depredador es un lobo.“

Michael y yo nos miramos, hay un asesino suelto y no hace falta ser adivino para imaginar de quién se trata.

—Gracias por la recomendación,nosotros nos retiramos.

—Tengan buen día y cuídense de las fieras salvajes del bosque.

Nos vamos rápido de ese lugar y ellos continúan buscando.

Esto no me gusta para nada, si continúan los homicidios vendrán más personas a perturbar la paz de los aldeanos.

—Antes pasábamos desapercibidos, ahora con estos sucesos los ojos del pueblo estarán sobre nosotros. —digo, preocupada.

—Entre los Brown y los Spencer no hay asesinos, somos civilizados, durante largos años nos hemos abstenido de alimentarnos de carne humana.

Alguien rompió esas reglas y volvió de nuevo a los tiempos de barbarie.

No tengo pruebas pero sospecho que Sam quiere perjudicar a ambas familias, tenemos que tomar cartas en el asunto.

Está oscureciendo y nos encontramos cerca de la aldea, veo un viaje que sale de la nada es un lobo salvaje.

—¡Vete de aquí Donna!

—No te voy a dejar.

El lobo se acerca a mí,trata hacerme daño me araña el brazo e intenta morder mi cuello.
De una patada me lo quitó de encima.

—Sé que eres tú Sam, eres el único resentido por estos lados. —Le digo a la bestia que gruñe con rabia.

Michael se transforma con rapidez y ambos pelean y se hieren.

Los nervios me traicionaron y me quedé congelada.

—¡A mi mujer nadie la ataca infeliz!

El animal intenta derribar al Alfa, pero éste es más fuerte y ágil.

Se oyen pasos que se acercan son los cazadores, esa criatura salvaje desaparece en el monte.

—Vamos, amor hay que irnos de aquí antes de que nos vean. —Añado nerviosa y nos largamos de allí.

La madre de Mike nos recibe y cura sus heridas,la preocupación se refleja en su rostro.




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