Donna
“La última vez que nos vimos, me insultó, está vez no será igual”
Michael no deja de mirarme con reproche, hay en él, un deseo de hablar conmigo, lo percibo.
La última persona en el mundo con quien hablaría sería el Alfa.
“Bien dicen que del amor al odio hay solo un paso.”
Estamos en el despacho del abogado Andrew Macalister.
Yo por asuntos relacionados con mi herencia.
No sé qué hace él allí ni me importa, lo único que quiero es salir corriendo.
—Señora el licenciado dice que tardará un poco en recibirla —Me anuncia su secretaria.
—Dígale a Macalister que tuve que irme y llamaré para concretar otra cita.
Miró por el rabillo del ojo al que ya no es mi marido.
Me dispongo a salir del bufete, Michael con agilidad me alcanza.
—Donna permíteme un momento de tu tiempo por favor.
—No tengo tiempo para perderlo con usted señor Brown.
Me mira sorprendido y esboza —¿Señor Brown?, soy tu marido Donna.
—Usted no es nada mío, solo nos une un papel firmado en el registro del pueblo, porque esa estúpida ceremonia ante la luna me vale mierda.
Baja la mirada y su rostro se ve rojo,mis palabras le han herido al parecer.
Experimento cierto alivio, yo me sentí peor cuando él me humilló.
—Baja la guardia Luna, yo no te estoy ofendiendo.
—Será ahora porque la última vez que nos vimos casi me sacas a patadas.
Bronw conserva la calma, su tono de voz es suave y se le oye arrepentido.
—Mi madre me dijo que estabas embarazada antes de huir de la aldea.
—¡Que no huí caramba!, el bebé no es tuyo es mío nada más,yo seré padre y madre de mi pequeño.
—Tu vida privada me trae sin cuidado ya el pasado no cuenta—Se apura a decir Michael.
—Me parece bien porque lo que viví a su lado se me olvidó, hace rato que pasé la página.
—Lo dudo mi loba tantos momentos de ardiente pasión no se olvidan con facilidad —Agrega con sarcasmo.
—Yo lo hice y no me costó trabajo.
Mis frías palabras buscan hacerle ver que no me importa en lo más mínimo.
Ahora si me escucha con atención y añade:
—Estoy seguro de que ese hijo que esperas es mío, lo que todavía no entiendo y pongo en duda es que Dylan te haya secuestrado.
—Me vale madre si me crees o no.
—Tienes razón, a mí no me importa si te fuiste a revolcar con Dylan, lo que me saca la piedra no es que me creas pendejo.
Me toma fuerte del brazo al pronunciar esas palabras.
—Regresa a la manada Brown, de inmediato.
—¿Te has vuelto loco?
—Prometo que no te tocaré, nada más serás la madre de mi hijo.
Él me observa con un dejo de dolor en su mirada.
—Piensa en el niño, necesita de sus padres, quiero que tenga una infancia felíz.
—Ya te dije que no es tuyo.
—Entonces no te opones a una prueba de ADN, supongo.
—¡Te odio Michael Brown!, si tan solo intentas quitarme a mi bebé, no me importa declarar la guerra, por mi pequeño Alfa soy capaz de todo.
Se ríe de forma burlona y añade.
—Ya veo que sacaste la loba que llevas por dentro.
—¡Asqueroso Brown!, ¡Quítate de mi camino!, ¡me da asco!, no sé cómo pude hacer el amor con un ser tan detestable como tú.
Me abraza a la fuerza y sus labios acarician los míos a punto de darme un beso.
Mi rostro expresa ira pero mi corazón se quiere salir de mi pecho y palpita acelerado.
—Eso decías cuando te hice aullar de placer chiquita, tienes que reconocer luna infiel que yo, Michael Brown, he sido lo mejor que has tenido en tu vida.
—¡Suéltame desgraciado!,no respondo de mí.
—¿Me vas a patear en mi hombría otra vez?, vamos Donna no estropees la fábrica al menos permite que otras loba le saquen provecho.
—Grandísimo hijo de…
—No, no, esa boquita no debe insultar a la abuela de tu hijo —Dice al callarme con un beso,le muerdo los labios y salgo corriendo de allí.
Él me persigue en su camioneta, corro por el bosque y Michael baja y me grita.
—Siempre alcanzo, luna No te esfuerces en huir de mí.
Entro a mi aldea, Mike se encuentra justo en la raya que divide los territorios de ambas familias.
—¿Hay algún problema con Alfa Donna? —Pregunta el Beta Tyler.
—Ninguno el señor Brown ya se va.
—Alfa Brown demás está advertirle que está en nuestro territorio, si da un paso más lo vamos a considerar una agresión a nuestro espacio y no daremos tregua a la guerra.
—No sea metiche, esa loba tiene algo que me pertenece ,a mi heredero. —Responde Michael de manera déspota.
—Ese niño es el futuro Alfa del clan Spencer y lo defenderemos a muerte antes de dejar que se lo lleve —Contesta el Beta.
Los ánimos se caldean y Michael se enoja mucho, se quita la ropa y se transforma en lobo.
¡Asustame!,¿quién dijo miedo? —Me burlo al despejarme de mis prendas y me convierto en loba.
El Beta Tyler nos mira a ambos algo desconcertado.
Miró al Alfa con furia y me provocas lanzarme encima de ese lobo y darle sus buenas mordidas para que respete.
Michael por su parte me mira fijo, aúlla con la trompa parada hacia arriba y se marcha.
Vuelvo a mi forma humana, me siento algo agotada.
—¿Se encuentra bien Alfa Donna?
—Estoy de maravilla, ningún insignificante Bronw me dañará el día.
—Señora hicimos las compras de los materiales y enseres que pidió para la escuela.
—Eso es una buena noticia, ¿qué esperan?,a trabajar.
—Sí Alfa de inmediato.
El resto de ese día transcurre en completa normalidad.
Giré órdenes de que varios guerreros se apostaran en la entrada de la aldea.
Mi parto está cerca, no se vaya ocurrir a Michael venir a secuestrar a mi bebé.
Ese Alfa es muy capaz de meterse a la fuerza en mi manada.
¿Qué siento por ese lobo arrogante?
Es difícil de describir, es una liga de sentimientos encontrados, una especie de amor y odio.
—Estás inquieto mi querido bebé, mami cuidará de tí.