Prometo odiarte:
—Mi amor, mami te adora— Beso el rostro de mi bebé.
Ya es hora de irnos a la batalla. La mirada de mi hijo me deja impactada.
Yo solo deseo el bien de la manada, la guerra era la única opción.
Una nube de polvo se levanta en lo alto de la colina.
El sol parece esconderse detrás de las montañas y ambos escuadrones nos preparamos para atacar.
El Beta Tyler ha caído en combate y un lobo termina de destrozar su cuello a mordidas con sus afilados colmillos.
Me mantengo alerta y derribó a varios de nuestros enemigos.
Un guerrero corpulento se me encima, le lanzó un golpe y para él es como una cosquilla no se inmuta.
Me derriba y aprieta mi cuello, ya no puedo respirar casi, lo que se me viene a la mente es mi hijo.
Cuerpos de ambos clanes caen desplomados.
La batalla es sangrienta, el Alfa tenía razón esa vez que me dijo que más vale maña que fuerza.
La fortaleza casi me abandona, tomó impulso y me quitó de encima a mi agresor pero es demasiado fuerte y me vuelve a derribar.
Me defiendo con uñas y dientes y ese lobo insiste en ahogarme, pataleo ante la falta de oxígeno.
La cabeza de mi atacante vuela por el aire y el cuerpo se desploma encima de mí bañándome en sangre.
—¿Estás bien Donna? —Sam enfunda la espada todavía bañada en sangre.
—Estoy bien gracias a tí,salvaste mi vida.
Apenas recuperó el aliento me incorporo y sigo en el combate.
Muchos cuerpos de ambas manadas forman un montón, van cayendo unos encima de los otros.
Alguien me ha golpeado la cabeza, siento el hilo de sangre caliente que corre, me toco y observo mis dedos manchados de rojo.
Cada quien pelea de forma feroz para salvar su vida,el Alfa Michael ha derribado varios de los nuestros.
Michael mira hacia donde me encuentro y corre desesperado.
¡Estoy muerta!, viene por mi cabeza es lo más seguro, es lo primero que se viene a mi mente!
El Alfa se acerca a mí y me empuja al suelo, dos balas hacen su recorrido una da en el pecho de uno de mis guerreros de confianza esa me iba a impactar a mi y la otra derriba a Michael le dio en el corazón y cae fulminado ante el impacto de la bala de plata.
Me inclinó a llorar sobre su cuerpo inerte y en el fragor de la batalla continuaron los disparos.
Hay mucha confusión, lo único que se me viene a la mente es mi hijo.
Me levanté para huir y una bala me impactó en el pecho, caí de espaldas sobre el cuerpo de Michael.
Todos se dan cuenta de que los dos Alfa hemos caído fulminados y Sam le habla al batallón.
—¡Alto manadas!,ambos líderes y sus segundos al mando han muerto,yo me proclamó amo y señor de ambos clanes.
—¿Por qué usted precisamente pregunta un guerrero de los Brown?
—Porque me da la gana. —Contesta al tiempo que la cabeza del pobre lobo cae al piso.“
—¿Alguien objeta mi decisión?
Todos se arrodillan ante Sam.
Dos lágrimas corren por mi rostro, mi hijo acaricia mis mejillas y sonríe de forma inocente.
Mi corazón se siente oprimido ante tan espeluznante visión que me mostró Jhonson.
—Toma al niño tía, estoy mareada.
—Pero si estás pálida,parece que has visto un fantasma—La tía coloca a Jhon en su cuna y se dispone a ayudarme.
—Por eso tía, ví el mismo infierno en lo alto de esa colina,no habrá batalla.
—Dime sobrina, ¿qué fue lo que miraste?
—Luego te cuento,ahora tengo que detener esto.
La molestia de los Betas y demás guerreros es evidente
Querían derribar varios cuerpos del bando enemigo y les quité ese gusto.
No lo ven como prevención de daños mayores sino como una señal de debilidad.
Estoy tranquila, sobre mí conciencia no caerá el peso de tantas muertes incluyendo la mía y del Alfa.
—Alfa Donna, ¿puede usted explicar qué fue lo que sucedió aquí.
El Beta Tyler no puede ocultar su molestia.
—Llámalo premonición o palpito pero lo cierto es que está guerra no nos conviene a ninguno de los dos bandos.
—¿Desde cuando no llevamos de presentimientos?
—Desde que mi propio hijo me mostró lo sucedido en esa batalla, ¡No me mires así!, mi hijo fue dotado de un don especial, no vayas a creer que estoy loca.
—No es mi trabajo juzgar sus decisiones, eso es competencia del consejo de guerra que vamos a convocar enseguida.
¿Estás colocando en entredicho una órden mía?
Estudio sus facciones y me quedo esperando su respuesta Tyler lanza un bufido y se marcha.
—Sam, ¿adónde vas?, ya que no habrá batalla yo me retiro unos días para visitar a mi familia.
—Está bien, pensé que irías a atacar a los Brown.
—Ganas no me faltan, pero no saltar por encima de la cadena de mando. Que los principales del consejo decidan lo que se debe hacer, yo no tengo velas en ese entierro, a mi me quitaron toda autoridad.
Se retira de forma abrupta, ya que se creía el dueño y señor de ambos clanes, su planes se han dañado de manera repentina.
La camioneta de Andrew ha llegado, me acerco a recibirle y Sophía viene con él.
—Hablé con mi hijo, le conté de una visión que me mostró mi nieto, al final de tanto insistir me creyó, le hice prometer que no movilizará ninguna tropa hacia la colina.
—¿Y aceptó así tan fácil?
—Me dijo que si vas a nuestra aldea a exigir que haya combate, no vas a quedar como un cobarde. Vine a pedirte o mejor dicho a suplicarte que no insista en la guerra, o todos moriremos.
—Lo sé, mi hijo me hizo saber lo que iba a suceder, no quiero que mi bebé quede huérfano de ambos padres, yo más que nadie sé lo que es crecer sin él amor de tus papás.
—Me alegra que hayas entrado en razón, es hora de un diálogo entre ustedes.
—Es lo más lógico pero éste no es el momento, los ánimos están caldeados y la mínima chispa encenderá el conflicto.
—¿Hay algo más de lo que estoy enterada?
—Sí, Sophía. Mi decisión de suspender la batalla traerá graves consecuencias, las cosas van a cambiar en la aldea, por evitar la guerra me estoy ganando a pulso el desprecio de los míos.