Prometo odiarte hasta que el amor gane la batalla

31- Inmortal

No desearás

—Tía, debo ir a la cacería de esa criatura, tengo un palpito.

Ella asiente, tiene a mi bebé en sus brazos, me conoce tan bien que no trata de persuadir.

—Tú no vas, Donna.

—Michael, iré porque me da la gana y punto.

Él no dice más nada, y nos adentramos en el bosque.

Todo está en silencio, no se oye ni el canto de una ave.

Una fría brisa se deja sentir, la luna llena brilla en todo su esplendor, es una noche de lobos, en la que transformarse es lo más natural.

Lo más seguro es que encontremos a la criatura que está causando miedo en el pueblo

No conviene que nuestro bosque se llene de cazadores.

Avanzamos con cautela, se puede oír a pocos pasos de allí los gritos de dolor de alguien.

Parece humano y nos apresurados para ayudarlo.

¿Se encuentra bien?—le pregunta Michael.

El individuo voltea, para sorpresa de todos y gran tristeza para mí, es Dylan que lucha con todas sus fuerzas para no convertirse en lobo.

—¡No lo puedo creer!, ¿pero cómo es posible?

—Donna, no quería que me vieras así soy un monstruo,¡vete ya!, quiero que me recuerdes bonito y no con ésta apariencia espantosa.

Corre y se interna más en el espeso bosque, lo persigo hasta que lo alcanzó y el resto de manada me cuida a cierta distancia.

Cerca del lago detrás de un árbol se encuentra de pie, se niega a verme la cara, le convenzo de que ahora somos de la misma especie.

—No debes sentirte extraño, estás en familia, vamos a la aldea, no voy a permitir que te hagan daño por nada del mundo.

Para generar su confianza me convierto en loba, mi intención es apoyar.

La primera metamorfosis es la más dolorosa.

La presencia de la madre luna en todo su esplendor es un llamado que ningún hombre lobo puede resistir.

Dylan deja de luchar y se entrega al cambio.

Sus orejas se hacen puntiagudas y sus colmillos crecen, me quedo acompañando a mi amigo.

El nuevo lobo siente sed de sangre humana y para evitar hacerle daño a inocentes se alimenta de animales, ese es el misterio del depredador.

Nadie se le acerca para no ahuyentarlo, soy la única persona a la que no rechaza, de los demás siente desconfianza.

Ésto es obra de Sam, es todo lo que puedo pensar, ¿pero cuándo y por qué le convirtió en hombre lobo?

Dylan no puede contener su fuerza y agilidad supera a los otros lobos corre por el bosque sin rumbo en busca de alimento.

No sabe controlar aún su instinto primitivo.

Corre a lo alto de la colina y con el hocico hacia arriba le aúlla a la luna.

Pasamos toda la noche detrás suyo la prioridad por ahora es proteger a Dylan que no caiga en manos de los cazadores.

—Donna me alegra que tú amigo esté de vuelta, aunque ahora sea uno de nosotros.

—Será duro para él aceptar ser un lobo.

—Tiene sus ventajas ser lobo, somos inmortales, una raza única con miles de años en la tierra y que se cree extinta.

—No es fácil aceptar que se es diferente al resto de los humanos, para mí fue un verdadero choque,cuando la tía me contó mi origen.

Michael me mira con cara de preocupación.

—Espero que ya tú odio hacia mí desaparezca y podamos hacer las paces como pareja, aunque ahora que tu ex novio es como tú no hay obstáculos para que puedan continuar su idilio.

—No es el momento de sentir celos ahora, Dylan me necesita, él salvó mi vida y siempre ha estado para mí, no puedo abandonarlo ahora.

Michael con ligeros pasos se aleja para darle indicaciones a la manada.

Es evidente su molestia y me parece egoísta de su parte pero por otro lado le entiendo.

La noche transcurre rápido y no muy lejos se puede ver a Dylan desplomado en el suelo, se le ve débil.

Lo llevamos a la aldea y las sirvientas le atienden, su herida del cuello se ha regenerado en forma total. Sonríe al verme.

—Durante días no podía diferenciar la realidad de las pesadillas, me costó entender que está era mi nueva vida y aún así me escondí en el bosque,alimentándome de animales.

—Jamás imagine que fueras tú, ¿fue Sam verdad?

—Sí , él me dio el don de la vida eterna desde antes de ese día en que supuestamente morí ante ustedes.

—¿Por qué haría algo así?

—Todavía no lo entiendes, me uso de carnada para que la manada Bronw saliera a defenderme, eso lo comprendí después.

—Sigo en blanco sin entender.

Dylan suspira y me mira a los ojos, su expresión es de vergüenza.

—El objetivo de Sam era Michael, sabía que el Alfa al verte en peligro iría en tu ayuda y allí le mataría, ese lobo fue a mi departamento y me preguntó si quería recuperar tu amor, me convenció que si me volvía lobo seríamos iguales y tendría oportunidad de conquistar tu amor, es obvio que me engañó , ¡fui un imbécil!

—Eso que tu llamas el don por mucho tiempo lo consideré como una maldición, pero ahora me acepto y he aprendido a vivir entre los míos, espero que puedas adaptarte y ser uno más de la manada.

—Lo único positivo de todo esto es que ahora somos de la misma especie y puedo ser digno rival de Michael por tu amor, si él no te hace feliz, aquí estoy yo.

Hago silencio,mi ex novio tiene razón, la vida de casada con Michael ha tenido escasos momentos de felicidad y su actitud hacia mí en los últimos días deja mucho que desear.

Dylan se quedó dormido, salgo de la habitación.

Escuché pasos que se alejaban a prisa corro a ver quién espiaba nuestra charla y veo que

Samira, se va directo al despacho del Alfa a irle con el chisme.

Un rato después sale como si nada y se dirige a la cocina, la tomó por su larga cabellera y la jaló así mí.

—¿A dónde vas con el insignificante omega?

—Señora me hace daño.

—Y te puede hacer más si descubro que le andas metiendo cizaña a Michael.

—Le juro que entre él y yo no ha pasado nada.

—¡Lárgate de mi presencia lengua larga!

Entré al despacho y Michael se ve enojado pero lo disimula, le cuento que ya se ha mejorado y que se quedará a vivir en la aldea.




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