—¿Qué eres?
Volvió a preguntar el chico de cabello rosa, mientras observaba como el escudo parpadea.
—Apolo.
El pelirrubio dijo sin verlo, mientras trataba de mantener el escudo activo. Aunque su estrella no tenía suficiente poder para soportar el ataque del monstruo.
—Dame ese sueño.
Decía el monstruo entre gruñidos, tratando de romper el escudo.
—¿Qué es esa criatura?
Sunny preguntó aun con miedo, pero a la vez quería saber que era.
El rubio soltó un quejido, mientras trataba de mantener el escudo; en su pecho había una luz amarilla que estaba tintineando por la falta de poder.
—¿Te encuentras bien?
Sunny se acercó al joven para mirarlo más de cerca, aun en esa situación preocupándose por alguien que apenas conoce.
Pero observó que el monstruo se detuvo, yendo detrás de un niño pequeño.
Salió corriendo para salvar al pobre niño.
—Es peligroso.
Escucho la voz jadeante de Apolo detrás de él.
Sunny lo ignoro, para interponerse entre el niño y el monstruo levantando la cara para mirarlo.
—Deja de aprovecharte de las personas.
El monstruo solo soltó una carcajada, ante la estúpida valentía del chico.
—¿Tú vas a derrotarme?
Dijo la criatura de manera despectiva mientras miraba al de cabello rosa temblar del miedo y con lágrimas en los ojos.
—No te… tengo miedo.
La voz de Sunny salió temblorosa, tenía miedo y era muy notable. Aunque el tratara de ocultarlo, no podía su cuerpo respondía con temblor y lágrimas.
El aire se detuvo por un momento, mientras Sunny estaba parado con lágrimas en los ojos y los brazos tendidos, queriendo defender al pobre chico que estaba detrás de él.
—Como tiemblas.
El monstruo soltó una carcajada cruel, mientras observaba al chico queriendo hacerse el valiente.
—Deja de jugar y consigue su sueño.
Una mujer, de cabello negro y largo. Salió de una sombra mientras miraba al chico de cabello rosa de manera despectiva.
—Él tiene un brillo peculiar… lo quiero.
Dijo la chica con una sonrisa sádica mientras observaba a Sunny.
El monstruo solo asintió para abalanzarse sobre él, queriéndolo hundir en la oscuridad.
Sunny no se movió ni un centímetro; tenía miedo y demasiado pero no sabía, porque su cuerpo se detuvo. Tratando de decir: quédate ahí, no pasara nada.
—No permitiré que robes los sueños de las personas.
Tomó aire, para mirar al monstruo a los ojos.
—No permitiré que lo hagas.
El mundo se detuvo, mientras una luz rosada salía del pecho de Sunny.
—¿Qué me está pasando?
Sunny exclamó, mientras observaba la luz de su pecho salir. No era dolor lo que sentía, más bien era algo cálido y hermoso.
Como un rayo de sol en el invierno, Sunny observó como un cristal apareció de esa luz rosada y una voz, como la de él pero diferente, que parece salir del cristal que se encontraba girando.
—Tu sueño es proteger a todos —La voz hizo una pausa mientras el cristal rosado tomaba forma de un collar de perlas.
El monstruo soltó un gruñido de frustración al ver la luz tan cálida que lo podría quemar en ese instante.
—Nova Sun, debes decir por el poder de las estrellas.
Sunny tomó el collar, para colocarlo en el cuello; el cielo estrellado se observó por un instante algo climáticamente mal, pues aún era de día.
—Por el poder de las estrellas. —unió las manos en forma de alas para acercarlas al collar. —Transfórmenme.
El suelo parecía temblar, mientras Sunny se elevaba y una luz rosada recorría su cuerpo.
Sus manos fueron cubiertas por un resplandor rosado, al igual que su cuerpo y cabello.
Haciendo cambios en su atuendo, aparecieron unos guantes que parecían brillar incluso sin luz directa. Un top y un short surgieron después, reflejando el mismo resplandor tenue, mientras unos aretes en forma de estrella adornaban sus orejas. Su cabello se alargó ligeramente, lo suficiente para confundir a Sunny, que no apartaba la mirada.
Desde el inicio del short, una cola emergió, y en ella se reflejaba un cielo estrellado de una forma casi hipnótica.
Una tiara ligera, apareció en su cabello, Sunny se quedó en shock al ver que todo su atuendo se cambió y soltando un grito. —¡¿QUE ME PASO?!
Nova Sun exclamó demasiado sorprendido mientras caía al suelo con delicadeza… No sabía que paso estaba completamente confundido y sumamente aterrado por la situación.
—¿Nova Sun?
Apolo preguntó en un murmuró sólo para sí mismo… mientras observaba a aquel chico que se transformó en una estrella guardiana.