Proyecto 57romer Apocalipsis

Capítulo 3. Peligros en cada esquina.

Regla #3 «Nunca te alejes de tu arma».

Narrador.

El nido parecía estar muy tranquilo, sin peleas, sin discusiones, sin intento de matanza. Hasta que pones atención alrededor. Samara lo notó primero. El silencio era demasiado artificial, como si las sonrisas y los cánticos fueran solamente un velo que tapaba algo podrido por debajo. Los niños se veían como criaturas diminutas que podrían atacarte en cualquier momento, jugando con esas mascaras de cuervo en sus cabezas. Mirando a los recién llegados con ojos vacíos. Juzgaban en su interior, que parecían penetrar en su interior, como si supieran lo que pensaban nuestro pequeño grupo. Nuestros amigos se sentían incomodos de cómo era el actuar de esa gente, estar ahí y saber que podrían ser una secta. Estaba claro, los rituales, cantos e incluso le rezaban a un ser superior. No a Dios. No a Jesús. Ni siquiera Buda, ni Jehová, ni a los Dioses del pasado. Un ser supremo que ellos crearon, llamándolo: “Raelita”.

—No me gusta este lugar —susurró Alejandro mientras revisaba su pistola por quinta vez de que tuviera balas dentro—. Es demasiado perfecto para estar roto.

—¿Prefieres los infectados? —Samara cuestiona y Dae-hyun suelta una leve risa ante lo que dijo la chica, cosa que sorprendió un poco a ella de que le entendiera un poco. Aunque estuviera ocupado ajustando el cableado que encontró para conectar la VHS a un generador.

—Prefiero lo que puedo matar —respondió Alejandro, con una mueca amarga—. Esto no sé qué es.

Tenía un punto, no podían pasearse por ahí como si fuera su casa sin que alguna de esas personas los regañe o intenten evadir las preguntas o detenerlos para que no entren a ver algo. Aparte querían evitar escuchar algunas de las adivinanzas que podrían decirles. Aunque lo de matar algo ninguno sabría poder decir si las cosas afuera pueden morir; de nuevo. No sabrían si estaban mejor en ese sitio o estando a fuera con los Strompers. Vuelven a separarse nuevamente, pero esta vez en parejas. Yakov y Samara seguirían buscando más piezas para Dae-hyun para el aparato y poder observar aquel video VHS que les dio aquella mujer. Mientras tanto, este último se quedaría con Jacob, al menos como un tutor y maestro, aunque se complicarían con el idioma, pero tal vez sería divertido como diría Jacob. Alejandro se fue a otra parte. Él no les dijo a donde iría. No le tomaron importancia.

—¿Crees que lo que dice Israel sea verdad? —pregunta Yakov hacia Samara, lo que hizo que ella se detuviera. Se queda pensando, sabía que el contrario desearía que no estuviera loco, al menos ella pensaba lo mismo.

—No lo sé, siento que sucederá algo malo.

Fue lo único que dice, suelta un leve suspiro. Estaba cansada, ya no tenía idea de cómo continuar si sólo era ella y Jacob a solas en este mundo. Yakov se queda en silencio, asiente mientras se relamía sus labios con su lengua. Aquel lugar era un manicomio si veías el actuar de aquellas personas, ojos grandes y rojizos, que sus pupilas parecían casi como un botón pequeño. Caminaban casi como si flotaran, el color de piel estaba entre blanco y grisácea.

Era un pueblo fantasmal si es que te quedas en silencio, los ruidos del exterior se podrían escuchar, los crujidos de algunas cosas como puertas y ropa colgada. El rugido a la lejanía se sabe que eran de los Strompers buscando que cazar. El viento pasar por el rostro y cabello, era extraño no escuchar los pitidos de los autos, la música de las tiendas, personas andando, ladridos de perros, el canto de las aves, un país ruidoso ahora esta consumido en un silencio total.

Una tortura psicológica. Más para una joven que estaba acostumbrada al ruido ahí en su ciudad. Era más sorprendente que también extrañará las balaceras.

Esa misma tarde, Israel los convocó a una reunión frente a la hoguera central. Las llamas proyectaban sombras deformes sobre las paredes. No eran muchas personas que se encontraban ahí, se notaban pocos hombres, algunas mujeres mayores, chicas jóvenes y niños.

—Esta noche es importante —comenta Israel—. El cuervo voló bajo. Eso significa que el velo entre nuestro mundo y el suyo es más delgado. Algunos se perderán. Pero otros escucharán.

La multitud murmuró frases que ya sonaban como un rezo. Samara apretó el mango de su lanza improvisada. Sí, había dejado su bate de béisbol en el refugio porque tenía que cambiar los clavos y tornillos ya que estaban oxidados o porque ya la mayoría se habían caído. Lo que había dicho Israel le daba una sensación al equipo de mala espina, se sentía como si estuvieran como en una iglesia satánica. En uno de los edificios laterales que usaban como sala de tecnología, lograron encender el televisor conectado al viejo reproductor VHS. Las luces parpadearon cuando el generador arrancó. Dae-Hyun se acerca para poder insertar la cinta marcada como «57.ELARA_BACKUP».

Los demás también se acercan para poder observar lo que podría contener aquello. Se podría presenciar la pantalla azul que siempre se veía cuando se veían este tipo de VHS, el típico ruido blanco y luego, la imagen. Era una grabación en baja calidad. Elara Vax se notaba en medio de la grabación, mucho más deteriorada que en el video anterior, hablaba con urgencia, casi sin aliento.

«…fallamos en contenerlo. El Proyecto 57ROMER no era un arma biológica. Era un experimento para reactivar… conciencia residual en tejido muerto. Pensábamos que sólo recordarían lo que éramos nosotros… pero recordaron lo que fuimos antes de ser humanos.»

Samara voltea frunciendo el ceño de sorpresa de que Dae-hyun supiera rápido cual era el nombre de aquel proyecto que estaban haciendo. El contrario la observa y le da una mirada de recordatorio de que era científico, tenía que saber algunas veces los proyectos que hacían. Alejandro sospechaba un poco del otro, ¿Cómo confiar en alguien que técnicamente podría haber ayudado a la creación de este virus? ¿Será verdad que alguien lo creo o ya existía antes? Sentía que no debía confiar en alguien asiático, así como sucedió en el año dos mil veinte con el Covid. Debía hacer algo, ¿Pero debería?




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