Punto carmesí

Capítulo 1: Mainer

Sede de Mainer, en Stoneveil

Ly estaba devorando todo lo que tenía enfrente. Carne, arroz, pan, más carne. No recordaba la última vez que había comido así, bueno, técnicamente nunca había comido así. Se metió otro pedazo de carne a la boca y casi se atraganta porque estaba masticando demasiado rápido.

(Hace unos cuantos minutos)

Cuando salieron del bosque, Ly pensó que les tomaría días llegar a donde fuera que lo llevaban, tal vez semanas, pero entonces Jacob se detuvo en medio de la nada y miró a Yanna.

Ella asintió.

Ly los miró sin entender nada, ¿Por qué se detenían aquí? No había nada alrededor, solo árboles y—

De repente sintió que el aire cambió, como si alguien hubiera abierto una ventana en medio del bosque. Ly sintió una oleada de viento que le pegó en la cara, y de la nada apareció algo enfrente de ellos, un rombo flotando y brillando con un color amarillo raro que le dolía a los ojos si lo miraba mucho.

Se quedó ahí parado como idiota, con la boca abierta.

—¿Jamás habías visto algo así? —Merlio lo miraba con esa sonrisa que Ly ya quería borrarle a puñetazos—. Pueblerino.

Ly rechinó los dientes, sacó su daga y se lanzó contra Merlio.

El peliverde bloqueó el ataque con su cuchilla, riéndose. Empezaron a pelear ahí mismo, pero Merlio parecía estar jugando, lo estaba disfrutando mucho… en cambio Ly no no tanto..

—¡Dejen de pelear, animales! —Yanna gritó desde atrás—. ¡Crucen el portal que no sé cuánto tiempo podré aguantar!

Ambos se quedaron congelados, armas apuntándose mutuamente. Merlio le sonrió de nuevo, Ly apretó los dientes.

Jacob ya había cruzado sin decir nada, Merlio lo siguió, volteando para hacerle señas burlonas a Ly.

Ly se paró frente al portal, sentía como el viento le pegaba en la cara, se veía raro, brillaba, daba miedo.

Cerró los ojos y entró.

Del otro lado, Ly se quedó parado viendo todo como si nunca hubiera visto un edificio en su vida.

Porque básicamente era cierto, nada en Stormhold se parecía a esto, las construcciones eran enormes, había gente por todos lados vestida con ropa sin agujeros, había muchas decoraciones amarillas, había—

—Todo esto… ¿es Mainer? —murmuró.

—¿Eh? —Yanna salió del portal detrás de él—. ¿Esto? No, esto es solo el área informática.

Ly la volteó a ver.

—¿Esto no es todo? ¿Hay más?

Merlio se rió.

—Esto es solo un área de Mainer, enano. Mainer exterior es miles de veces más grande.

Ly no sabía qué decir, su pueblo entero cabría en una esquina de este lugar, tal vez ni eso.

—No nos distraigamos —dijo Jacob—. Vamos al Folco.

Ly no sabía qué era un Folco pero lo siguió de todas formas.

Ahora estaba aquí, sentado en un sillón amarillo medio raro (Merlio le dijo que era de terciopelo, lo que sea que eso significara), comiendo como si fuera su última comida.

Jacob estaba al otro lado de la habitación, leyendo unos papeles, no había dicho nada en un rato.

—Viejo.

Jacob levantó la vista. —¿Mhm?

—Por cómo actúan supongo que ya saben mi nombre. Pero yo no sé el tuyo.

—Jacob.

Y volvió a leer sus papeles.

Ly frunció el ceño, ese anciano tipo era más frío que una piedra.

La puerta se abrió. Entraron tres personas: dos chicos y una chica. Ly notó que aunque todos vestían diferente, todos tenían el rombo amarillo en alguna parte de su ropa. Uno de los chicos, de cabello café, le dio un expediente a Jacob. Los otros dos se sentaron.

Todos estaban sentados.

Ly era el único de pie.

Se sintió raro. Como fuera de lugar.

—Lyn Lyn, siéntate aquí junto a mí —Merlio le palmeó la silla a su lado con esa sonrisa falsa que le daban ganas de romper.

—No gracias. Con cualquiera menos tú.

—De hecho —Jacob levantó la vista—, si no es molestia, siéntate al lado de Merlio, cada uno tiene lugares asignados, creo que tú podrías ser su reemplazo.

¿Reemplazo?

El ambiente se tensó, los cinco que estaban ahí se pusieron incómodos, incluso Merlio dejó de sonreír por un segundo.

Ly leyó el aire y decidió no preguntar, se sentó, aunque lo hizo lo más lejos posible de Merlio dentro de la misma silla, el peliverde lo miraba con cara de idiota.

Jacob dejó los papeles.

—Ly, te voy a ser honesto. Sé que eres un chico fuerte, pero hay demasiadas cosas que no sabes.. Cosas que tus padres no pudieron explicarte.

Al escuchar “padres”, Ly se puso tenso. se le hizo un nudo en el estómago.

—Tu madre fue miembro de Mainer hace doce años —continuó Jacob—. Una espía activa.

Ly sintió un nudo en el estómago.

—¿Fue? —preguntó—. ¿Qué le pasó?

Jacob sostuvo su mirada.

—Desapareció.

La palabra cayó pesada.

—¿Desapareció…?

—Durante una operación relacionada con los Siete Rulers. Nunca se recuperó su cuerpo. Nunca hubo confirmación de muerte.

Ly sintió que algo le ardía en el pecho.

—……

El silencio fue brutal.

—¿Y ustedes qué hicieron? —preguntó Ly, con la voz baja—. ¿La buscaron?

Jacob desvió la mirada apenas un segundo.

—La buscamos durante un tiempo. Luego el caso fue cerrado por orden superior. Obvlious intervino directamente.

Ly sintió que la sangre le hervía.

—¿La abandonaron? —dijo, parándose bruscamente de su asiento—. ¿Sabían que había probabilidades de que siguiera viva y dejaron de buscarla?

—No fue tan simple —respondió Jacob—. En ese momento Mainer no podía—

—¡Cállate! —Ly cerró el puño—. ¡Era mi madre!

Ly sintió como la sangre le hervía por todo su cuerpo, estaba completamente fuera de sí.

—¡Ustedes la dejaron ahí mientras yo crecía esperándola como un idiota con la esperanza de que cumpliera su promesa y viniera por mi…!

Iba a golpear a Jacob.

Una patada lo mandó volando contra la pared y el se le escapó de los pulmones, cayó al suelo tosiendo.



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En el texto hay: fantasia, aventura

Editado: 11.01.2026

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