Esa tarde me entregaron mi horario, desde el amanecer tendría que reportarme con el grupo perimetral y por la tarde impartiría clases a varios grupos, lo que me dejaba el tiempo suficiente para descansar adecuadamente, debía comenzar al día siguiente ya que se me indico reemplazar a Cher como niñera. No creía necesitar mi espada, pero la lleve igualmente, también por primera vez desde que llegue a este territorio me puse mi capa, la misma que ahora lucia la marca del Clan Medianoche, esta vez estaba de un color gris muy oscuro, no era negro, pero podría confundirse. Al acercarme al centro del pueblo veía más y más personas portando sus insignias, me molesto un poco ver como lucían tan formales y alertas, cada quien con su capa, también note muchas insignias del Clan Sombra de Tormenta.
Cher me dio un informe sobre cómo fue su tarde antes de despedirse, en algún momento Elías apareció listo para saltar sobre mí, pero retrocedí a tiempo para esquivarlo.
_ ¿Estas herido? -Pregunta confuso viéndome de pies a cabeza- ¿Te han castigado?
_ Lo hicieron. -Entro a la cocina asegurándome de no caminar cerca de él- Pero no como crees.
_ ¿Entonces?
_ ¿Siempre eres así de curioso? -Mi tono es claramente molesto-
_ Lo siento. -Murmura- Estaba preocupado.
_ Le falte el respeto a mi Líder, era obvio que me castigarían. -Suspiro sintiendo pena- No te preocupes, solo estoy cansado.
_ ¿Necesitas algo? -Pregunta recuperando su brillante sonrisa-
_ Para ser franco, quisiera que mantengas tu distancia. -Asiente con energía- No me gusta que se acerquen demasiado o me hagan muchas preguntas, la verdad, prefiero el silencio.
_ Muy bien. -Dice demasiado rápido- Entiendo.
No creí que realmente lo hiciera, estaba cansado, había superado mi cuota de socializar hacía mucho y estaba de mal humor.
_ Solo vete a dormir.
Sin esperar a ver si hiso lo que dije Sali al porche, dejé que el aire frio me diera en el rostro por un largo rato aclarando mi cabeza antes de comprobar que todo estuviera en orden. Antes del amanecer un Mooth del clan Sombra de tormenta vino a reemplazarme, esa noche no dormí en absoluto, estaba exhausto, me aseguraría de conseguir algún café fuerte para mantenerme lucido, pero el resto del día tendría que arreglármelas. Luego de una ducha y un desayuno rápido me reporte para mi turno de guardia.
_ Te ves como una mierda. -Saluda Dev-
_ Créeme, me siento peor. -Murmuro masajeándome un poco el cuello- Necesitó café.
_ Le pediré a Mac que te consiga algo.
Eso fue todo, se nos instruyó y comenzamos a trabajar, podía sentir como si la gravedad hubiera aumentado, estaba más cansado de lo habitual, no recordaba estar tan cansado antes. Llegue al límite del territorio donde debía dar la vuelta luego de señalar al vigía que todo estaba bien, un ligero brillo, como vapor en un día muy caluroso llamo mi atención, pero al dar unos pasos ya no estaba allí, también fue como si me quitaran al menos treinta quilos de repente, hice mi señal y di la vuelta notando el mismo brillo, supuse que así se vería la barrera, al atravesarla sentí como todo el peso regresaba, por un momento me costó respirar y me sentí inestable, pero conseguí reponerme y continuar. Por la tarde luego de regresar el primer grupo me esperaba, el Líder entre ellos, solo hice mi rutina de entrenamiento normal por la siguiente hora, al terminar muchos estaban jadeantes, yo incluido, unos minutos después el segundo grupo llego y se me hiso difícil marcar un ritmo rápido, no era normal en mí que me costara tanto, el tercer grupo llego conmigo exhausto y completamente sudoroso, me limite a dar indicaciones solamente mostrando los ejercicios complicados, pasada la ultima hora el Líder, quien había trabajado con los tres grupos, decidió que era suficiente por ese día.
_ Te ves pálido. -Alega acercándose a mi- ¿Qué sucede?
Lo miro confuso al principio, bebiendo algo de agua para darle tiempo a mi cabeza de aclararse, por un segundo se me nubla la vista haciendo que pierda el equilibrio.
_ ¿Leo? -Llama preocupado sujetándome por los codos-
_ Estoy bien. -Una vez me recupero veo el disgusto en su expresión, debía verme realmente mal- Siento algo extraño. -Camino hacia el comedor comunitario buscando un lugar tranquilo donde hablar- Estoy más cansado de lo normal, dolorido, siento como si llevara pesas en todo el cuerpo, y estoy muy irritable.
_ Permíteme. -Toma el lugar junto a mí, sujeta mi rostro mirándome con intensidad- ¡Guau! -Exclama al tiempo que me suelta y sacude un poco la cabeza- No creí que podría afectarte tanto, Leo realmente tienes una resistencia increíble.
_ ¿Sabe que es?
_ Lo que sientes es el peso que mi poder ejercer al crear la barrera, básicamente soportas el peso de todo el clan, es asombroso que no te haya aplastado.
_ Si yo lo siento, es posible que Dev también. -Digo poniéndome de pie-
_ ¿Por qué lo crees?
_ Al ser algo así como gemelos, muchas veces compartimos emociones, mientras más intensas mayor la posibilidad de que el otro la sienta.
_ ¿Aun cuando él tenga un escudo personal?
_ Si. -Los escudos personales eran protecciones que creamos para nosotros mismos, impiden cualquier ataque mental o psíquico y que, en casos como este, el poder o barrera de otros nos afecte, yo como humano, no tengo uno, cuento con el de Devon por extensión- Él sentirá el peso a través de mí, si ambos lo sintiéramos sería mucho peor.
Asumí que estaría descansando ya que tendría vigilancia en uno de los puestos por la noche así que fui directo a su cabaña, allí es Cher quien nos recibe.
_ Líder, Leo. -Saluda con una ligera inclinación- Algo le sucede a Devon.
_ Lo sabemos. -Afirmo entrando sin consideración, Dev no tenía la misma tolerancia al dolor que yo-
Me muevo como si hubiera estado aquí miles de veces, por puro instinto entro al baño donde mi hermano yace en una bañera llena de agua helada, sin pensarlo lo saco y llevo a la cocina, preparo un te caliente para él.