Puntos Suspensivos

5- Pasado

LIA ANDERSON TURNER

Estoy sentada enfrente de él aún estoy llorando, aunque las lágrimas ya sale solas. Paso el algodón por última vez sobre su ceja y veo la mueca de dolor  que hace.

-Perdoname, no volverá a pasar. Te lo juro. - Me dice y toma mis mejillas en sus manos y me besa esperando que le siga el beso.

Pero lo único que recibe de mi es el sollozo que escapa de mi boca.

-Siempre, siempre me dices lo mismo, - sollozo aun más fuerte y las lágrimas ya salen en descontrol total, paso mi mano tratando de limpiarlas. Levanto mi vista para verlo a los ojos. - Esto se acabó, siempre, siempre pasa lo mismo. Yo soy la única tonta que no se da cuenta.

-No claro que no, yo te amo. - Me rio altanera mente al escuchar lo que dice. Intenta hablar de nuevo, pero alzó mi mano para interrumpirlo.

-No, tu no me amas. - ¿Duele? Claro que me duele admitirlo en voz alta algo que ya sabía.

-Te lo he demostrado, ¡CARAJO! Te juro que ya no lo voy a hacer de nuevo.- trata de acercarse a mi.

-No, ya no me sirven tus juramentos, - Con rabia me limpio las últimas lágrimas que salen. - Ya no te amo, tu te encargaste de que esto sucediera. Ya no hay nada de lo que sentí por ti.

Veo como alza la mano para pegarme.

-¡¡CALLATE!! - Es lo único que grita antes de pegarme una cachetada que me deja ardiendo la piel y me hace reír.

-Lo lograste, dijiste que un día te hiba a odiar y me hiba a arrepentir de haberte conocido.- Aplaudo y veo como se arrepiente de lo que acaba de hacer. Pero ya no me importa, me acaba de golpear y eso es algo que no puedo permitir. - Ya entiendo porque nadie te quiere cerca.

Tomó mi blusa que está tirada en el suelo, junto con mis zapatos. Lo tomó todo con una mano y veo como se sienta en la cama mientras una lagrima rueda por su mejilla.

-Perdoname. - Solloza - Perdoname, por favor. Yo no quería pegarte. Hablemos por favor.

Solo me río y no volteo a verlo salgo del cuarto, empiezo a bajar rápidamente los escalones mientras escucho como me habla por mi nombre y me pide insistentes disculpas. Me acerco al sofá donde deje mi teléfono y bolso, le mando un mensaje rápido a mi tío Richard para que pase por mi.

Siento como me toma con fuerza del brazo.

-Porfavor hablemos. - Me atrae a su pecho el cual tiembla con sus sollozos y siento como sus lágrimas caen en mi frente. Trató de alejarme y me aprieta aún más contra el a tal grado que me hace quejarme del dolor y llega a darme miedo. - No te vayas así, yo te amo.

-Sueltame me estás lastimado, Sueltame por favor, sueltame. - Empiezo a llorar de nuevo, mi mejilla aun arde y se que mañana voy a tener el golpe marcado así como unos moretones en el brazo y la cintura.

-Te amo, hablemos.

-No, - Sollozo ante lo que escucho. - te perdone muchas cosas, pero esto no. Me golpeaste y me sigues haciendo daño. Ya no te amo, ¡TE ODIO! GRABATELO MUY BIEN. ¡TE ODIOO!

-Lia por favor, perdoname.- lo veo ponerse de rodillas tras de mi.- sabes que pierdo el control.

-¡¡NO!! Siempre le hechas la culpa a tus ataques de ira, eras consiente de lo que hacías cuando golpeaste a esa persona inocente.-Vuelvo a sollozar.- Y eras aún más consiente cuando me golpeaste, te atreviste a alzarme la mano. Tengo aún más problemas que tu y no me desquito contigo.- Le doy vuelta al pomo de la puerta y la abro, antes de salir lo volteo a ver y esta de rodillas sollozando y las lágrimas manchan sus mejillas, por un momento pienso en regresar y abrazarlo para no soltarlo. Tomó aire y salgo de su departamento. Antes de cerrar le susurro un adiós.

Limpio mis lágrimas que caen sin control al recordar algunas cosas que sucedieron esa noche que Ethan y yo terminamos. Esa noche que la pesadilla inició para mí, si tan solo no hubiera salido, no hubiera hablado con nadie nunca hubiéramos peleado y él no me hubiera pegado.

Ya pasó una semana desde que hablamos en el auto, mi cabeza no ha parado de recordarme como nos conocimos y como terminamos  nuestra relación en la gran ciudad. Las lágrimas y sollozos se vuelven apoderar de mi, cuando recuerdo como lo dejé arrodillado en medio su sala, tal vez el me agredió físicamente. Pero yo, yo lo agredí y destroze verbalmente y lo hice sin parar y sin pensar en un momento en el.

Tal vez ambos nos herimos de diferentes formas y ambos nos refugiamos en nuestra condición, si nunca hubiéramos dejado de ir a terapia estuviéramos bien.
Pero el hubiera no existe, mi padre recuerda muy bien quien es Ethan y mi tío Richard ni se diga, hace unos días me mando mensaje advirtiendome que me quiere lejos de Ethan. Mi padre es harina de otro costal ayer en la noche logró sacar el tema de la manera más discreta posible.

-Se muy bien quien es Ethan Palmer, no creas que lo olvide princesa.- Empieza a acariciar mi cabello a manera que me hace relajarme y no sentirme tensa a la hora de hablar del tema.

-Yo se, que tu lo sabes. Y se muy bien que no te vas a meter en mis decisiones.- Trati de hacer que esta platica no se alargue tanto.

-No me voy a meter, siempre y cuando me prometas que el no tiene porque interferir en ti, no quiero verte caer de nuevo por el. Porque esta vez no lo soportaría, eres muy importante para mi hija y no se que haría sin ti.- Me abraza fuerte y trato de corresponderle.

-El no desea ser mi amigo de nuevo y yo no quiero ser parte de su vida. Estar relacionada con el implica muchas cosas y nunca estuve preparada para eso, me auto convencí que lo amaba y por eso creo que soporte tanto,- Suspiro al recordarlo.- Pero yo se ahora, lo mucho que valgo y lo mucho que le importo a la gente. Ya no podría volver a ese círculo vicioso una vez más, ambos nos hacemos mucho daño.

-Eso espero cariño, siempre has sido la luz de mis ojos. No quiero perderte por culpa de un Palmer.- Trata de hacer una broma, pero es pésimo bromeando.




Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.