Cuando nos enamoramos solemos hacer todo lo que está a nuestro alcance y algunas veces vamos acelerados y queremos más y más. Al principio no suele ser un problema porque inevitablemente pasaras por ello, lo que marca la diferencia es si tú decides controlarte o permites que tu carne decida por ti.
Los impulsos son fuertes y si tienes apego será muy difícil para ti no estar con esa persona, porque te sientes tan vivo y te encanta tanto compartir momentos con quien amas que no te agrada el hecho de estar tanto tiempo lejos o de esperar aquello que quieres hacer.
Hay que colocarnos límites. Tu querrás de todo, pero no todo se te dará y menos en el momento exacto en que lo pidas. Debes de entender esto, porque muchos problemas no son por falta de amor, sino de madurez y conocimiento.
Cuando ames te darás cuenta que ser paciente no es alguito que debes de considerar y tomar a la ligera, porque constantemente estarás a prueba. El extrañar a alguien y esperar un día asignado que tengan para verse no es fácil, pero estoy seguro de que hace el tiempo compartido aún más especial. El esperar a alguien porque no está en su momento o porque las cosas simplemente no resultaran como lo desees, requiere mucha fortaleza, pero a la final crecerás mucho como persona.
Y de eso se trata, de saber que no todo será facilito, porque tú puedes sentir amor genuinamente, pero, ¿estas preparado para afrontar lo que conlleva amar?
Si pasamos el suficiente tiempo en relación con alguien nos encontraremos con estas tres fases:
1. La espera de la preparación: Hay personas que necesitan trabajar en sí mismas antes de establecer una relación porque no se sienten preparadas o hay otras que aún no sanan las heridas del pasado y aun no pueden volverlo a intentar, en tales casos tu correrás un riesgo si amas a esa persona. Es necesario que tu sepas si lucharan por ti o no, o si lo intentaran todo para poder estar contigo, ya que no vale la pena esperar algo que no te pueden ofrecer.
2. La espera del día a día: No podemos pretender que esa persona a quien amemos se comporte como si fuera perfecto, habrá defectos que tu querrás que desaparezcan y ya, pero hay malas costumbres o maneras de pensar distintas que llevan años acompañándolo y eso no se cambia de la noche a la mañana. En el día a día también nos encontramos con muchos cambios de planes y obstáculos que van a llegar a robarte la paz y el gozo de vivir lo que ya estaba planificado, y allí es donde debes de ponerte las pilas y resolver de algún u otro modo, pero nunca te quejes, porque siempre hay solución.
3. La espera en momentos difíciles: No solo tenemos problemas como pareja, también existen los económicos, los familiares, los problemas con los estudios, con tus amigos, con el trabajo. Y dejar a tu pareja sola con todo eso sucede, no es amor. Porque quien ama nunca abandona y se queda allí aun cuando no se puede hacer nada, porque no necesariamente esta para resolver, pero si para acompañarte y apoyarte en lo que necesites.
"La paciencia no es la simple capacidad de esperar, sino la forma en que nos comportamos mientras esperamos."
La paciencia del amor no se mide en tiempo, sino en presencia. No espera a que el otro cambie para amarlo; lo ama mientras cambia, y lo ama también si no cambia. La espera no es la meta, es el camino. Y en ese camino, el amor se hace más profundo, porque aprende a leer los silencios, a respetar los ritmos, a no exigir que la otra persona vaya más rápido de lo que puede.
Les invito a hacerse una pregunta: ¿Cuántas veces hemos confundido la urgencia con el amor, y hemos forzado puertas que solo se abren con la llave del tiempo?
Por otro lado, hay amores que merecen ser esperados, y otros que merecen ser soltados. Y saber distinguirlos es también una forma de paciencia: la paciencia de escucharse a uno mismo.
El amor paciente no es el que aguanta todo, sino el que sabe esperar lo que vale la pena, y tiene el coraje de irse cuando lo que vale la pena ya no está.
Esperar y ser paciente nos salvara de cometer muchas estupideces, porque solemos precipitarnos a los hechos, porque somos muy emocionales, sentimentales y solemos pensar en sí mismo, pero sobre todo ello prevalece el amor. Así que sigue el ritmo necesario.