No podemos esperar que todo sea bonito porque veamos que el amor es así, porque tristemente siempre habrá algo que traerá aflicción. Por supuesto el amor no busca hacer daño, pero un error que cometamos puede causar sufrimiento, y no se trata de que no ames suficiente, se trata de que vamos a tener que aprender a vivir con nuestros errores y defectos.
El sufrimiento es necesario para darnos cuenta que tan importante es para nosotros eso por lo que lo estamos luchando. Vemos como algo muy negativo el pasar por un momento duro con alguien, donde capaz y sean diferencias o nuestro pasado persiguiéndonos, y el hecho es que a pesar de que no nos gusta el afrontar estas fuertes situaciones, estamos para apoyar al otro. Si vemos que algo que hacemos es incómodo o que debes de cambiar en cierto aspecto porque sabes que no te hace bien a ti ni a la otra persona, es necesario hacerlo porque el amor no te obliga a cambiar, pero te impulsa a ser una mejor persona, no te culpa ni te señala el duro pasado, sino que te impulsa a un mejor futuro.
Es un grave error creer que el sufrimiento que nosotros mismos causamos a través de nuestro apego o necesidad es amor, no podemos confundir nuestra obsesión que nos hace daño con procesos de crecimiento que hace el amor. Es muy importante que comprendan la diferencia, porque hay problemas que nosotros mismos provocamos por falta de madurez y amor propio. Por eso es importante que estemos preparados y que constantemente nos examinemos a nosotros mismo, porque hay comportamientos y pensamientos que pueden que estén errados y no nos demos cuenta.
“El sufrimiento no es el termómetro del amor; a veces es solo el reflejo de nuestras propias carencias”.
Diferencias entre el sufrimiento constructivo y el destructivo.
El sufrimiento constructivo: Puede surgir de acompañar a quien amas en su momento más fuerte y que a ti te afecte, puede que tu hagas ciertos sacrificios voluntariamente por el bienestar de quien ames y muchas veces puede surgir de ciertas reglas familiares o diferencias de familia que solo un amor fuerte puede soportar. Aquí si hay amor porque es un sufrimiento que expande el alma y fortalece el vínculo.
El sufrimiento destructivo: Puede ser un dolor infligido por el desprecio, la indiferencia, la violencia psicológica o la necesidad de cambiar al otro. Aquí no hay amor; hay dinámicas de poder, ego o adicción emocional.
Que el sufrimiento este presente no necesariamente quiere decir que haya amor, el sufrimiento puede quedar y el amor irse. El amor no busca ni espera sufrir, pero se prepara y cuando llega el sufrimiento lo transforma en compasión, en refugio y en resiliencia.
El amor no exige sacrificio, porque el amor es entrega genuinamente. Si alguien decide quedarse, aunque vaya a sufrir el proceso es porque en verdad te ama. No cualquiera deposita su amor y confianza al menos que sea muy intenso y real lo que sienta.
Ya sea que andemos en el amor o no, en algún momento vamos a sufrir porque estamos vivos y es imposible que todo lo que nos suceda sea bueno, la diferencia es que el amor amortigua esos golpes fuertes y te ayuda a levantar lo antes posible. El sufrimiento no se trata de sentirlo y permitirle quedarse, se trata de afrontarlo y superarlo.
Si tú en verdad amas, no le temas al sufrimiento porque tarde o temprano el sufrimiento se ira y tu seguirás amando aún más.