No puedes realmente amar si para todo colocas una condición. El amor te hace compartir lo que llevas de ti sin exigir alguna recompensa, porque él se satisface en expresarse para llenar a otra persona. En el amor no hay términos que rijan como se debe de hacer todas las cosas. El mismo amor te guía a hacer lo que realmente es correcto.
Puede ser complicado entregar tanto de ti y quedar susceptible porque cualquiera puede herirte. Pero también te haces daño reprimiendo todo tu amor, porque eso te hace débil y al avanzar así de mal por la vida, tu corazón se va endureciendo. Creo que es preferible arriesgar y darte cuenta de que, si vale o no la pena, que hacerte daño por miedo o tantas condiciones.
El amor sin condiciones no es un premio que el otro tiene que ganarse acumulando puntos de buen comportamiento; es un estado de tu propio corazón. El otro no tiene que "merecer" tu amor; tú decides ofrecerlo porque has elegido ser una fuente de amor.
Decir "no" también es amar, poner límites es la forma más pura de amor incondicional, tanto para uno mismo como para el otro. No permites el abuso, porque amar a alguien incondicionalmente también implica no facilitarle el camino para que se convierta en su peor versión.
El amor es incondicional, pero la permanencia no lo es. Puedes amar profundamente a alguien sin condiciones y, al mismo tiempo, tomar la decisión de marcharte porque su comportamiento te daña.
“La condición no está en el amor, está en la convivencia.”
Amar sin condición es aprender a distinguir entre la persona y sus actos. Nos encontraremos muchas ocasiones en la que se colocara a prueba nuestro amor, al ver un error en quien sentimos profundo aprecio. Mas, sin embargo, cuando en verdad amas te vuelves incapaz de señalar a esa persona, porque tú mismo no puedes señalar a alguien que has estimado tanto. Es fácil que juzgues a un desconocido por su error, puedes hasta hacerle daño. Pero y si ese error lo comete alguien que amas ¿Serias igual de cruel? Cuando al error le colocas la cara de quien amas no te es sencillo herirle, aunque te mueras por dentro. No se trata de apoyarlo en lo malo que haga, porque a ti también te duele, solo quiero explicar que, aunque te haga daño tu amor no se va, aunque a veces decidamos dejarlo todo hasta allí.