No es de un día a otro que nos sentimientos en confianza para abrir nuestro ser a otra persona, por más que te guste alguien no quiere decir que debes de exponerte sin ningún motivo alguno.
Para llegar al punto de que se sienta cómodo compartir lo que te sucede, primero es necesario que se conozcan bien, que compartan sus gustos, sus experiencias en común y aspiraciones si se llega a dar el tema de conversación.
Pero la confianza no es algo que se fuerza a tener inmediatamente. Se crea en el proceso de saber cada día un poquito más del otro. Y es que no solo las palabras importan, hay personas que te dan seguridad por cómo te miran, por cómo te escuchan, por cómo se comportan con los otros, y eso hay que tomarlo mucho en cuenta.
Tu vida es muy preciada, y hay personas que llegan con muy malas intenciones, por lo que cuidarte no es una opción, es un deber si no quieres que te perjudiquen luego. Cuando hablo de la confianza no solo abarco de lo que tú le cuentas, sino también de que tanto le dejes entrar a tu intimidad. Decir más, mostrar más, no quiere decir que ames más. No te equivoques. Personas te dirán << ¿pero acaso que tiene eso de malo? >>, << muéstrame >>, << cuéntame >>. No le prestes atención.
Existen tantos manipuladores, que no debes fiarte de nadie, hoy en día cualquiera puede traicionarte y no quiero que eso te suceda por no reconocer tus límites. Quien en verdad sea digno de tu confianza, nunca te pedirá que compartas lo privado, no te hará daño con lo que le cuentes, te ayudará.
Toda relación necesita un compromiso. Por algo al casarte prometen amarse por siempre y la biblia menciona que la pareja se convierte en uno solo.
Si te importa alguien o algo en la vida, necesita de tu tiempo, de tu esfuerzo, de tu amor y todo lo que puedas ofrecer. El compromiso es estar dispuesto a lo bueno, pero también a soportar lo malo.
Sin confianza hay presencia física pero no paz emocional. Buscamos de quien amamos relajarnos y poder compartir lo que nos sucede tranquilamente. Sin confianza una relación no puede ser estable y a veces afecta hasta los mejores momentos.
“La confianza no es la ausencia de dudas, sino la decisión de no dejar que esas dudas gobiernen tu corazón”.