¿que aprendes del amor?

Capítulo 18. La libertad individual

Tenemos un libre albedrío. Eso quiere decir que podemos tomar nuestras propias decisiones, y claro, ser nosotros responsables de nuestras consecuencias.

Quien te ame respetará tus decisiones y te apoyará en lo que pueda. El buscar tener control sobre alguien no solo es enfermo y manipulador, es lo más dañino para una relación. Los obstáculos de la relación que vimos en el capítulo 16, pueden buscar poseer a una persona. Pueden colocar en ti la intención de hacer algo al respecto ante una situación y dejar todo peor de lo que estaba.

Si no puedes decidir por alguien ¿Qué puedes hacer?

En tal caso de que no sea por posesión que quieras hacer algo al respecto, sino porque quien amas necesita tu ayuda, entonces aconseja.

Entrégale tu apoyo, compártele tu punto de vista, consiéntele con algo que le guste mientras le das amor y será más fácil introducirla al camino correcto que forzándola a ello.

Cuando forzamos a alguien solo conseguimos afectar negativamente a esa persona. Es triste ver que a menudo son seres queridos los que quieren decidir por nosotros, se afanan tanto que no te dejan ser y por más que ellos digan que es por tu bien, tal vez tu no quieras eso y no sea por ti el que hagan las cosas, sino porque ellos tienen ese deseo. ¿Y cómo es que, si te ama, te puede hacer tanto daño con un deseo egoísta? Para mí es que se olvidan de ti y piensan en sí mismo. Pero el hecho es que nadie merece ser controlado, ni influenciado por cualquier meta que no quieras alcanzar, porque se le robara el propósito de vida y la felicidad. No se puede ser bueno en algo en que no te sientas apasionado y ni siquiera le tengas amor.

Que queremos ser y a donde vamos, no lo decide nadie más que nosotros mismo. Quien te obligue a ser alguien que no eres, no te merece. El amor no te encarcela ni coloca cargas para agobiarte más, el amor te acepta y te hace sentir valorado, apreciado, porque sabe que tu belleza viene de la autenticidad y que tu brillo es justamente lo que eres y no cambias por nadie.

La persona que se enamora de tu lado bueno y malo, que respeta tus decisiones y aspiraciones, es alguien que merece un lugar en tu vida.

Lo ideal para ti, siempre será escogerte y no permitir que nadie te cambie.

En una relación, lo correcto es compartir las metas y sueños, para apoyarse mutuamente, lo que estaría mal seria tomar en cuenta a solo uno en la relación, porque no solo sería egoísta, el propósito de la otra persona ¿dónde quedaría? Si se llegan a separar ¿Qué le quedo de esa relación? Si nunca hizo nada por sí mismo.

El enemigo de la libertad puede ser el miedo al abandono, por creer que, si el otro es libre, encontrará a alguien mejor y se irá.

La libertad no es ausencia de compromiso, es compromiso sin colocar alguna carga sobre el otro, es la confianza que te ínsita a pensar lo mejor de quien amas.

El amor y la libertad se necesitan del uno al otro. Si no hay amor podrás ser lo libre que quieras, pero todo te dará sumamente igual. Si amas y no hay libertad, entonces sientes que es un peso, que no eres libre, te conviertes en alguien infeliz solo por dejar de ser tu.

Si esa persona a quien amas un día esta distinta, la notas distante, no te alarmes de más, puede que este pasando por problemas, puede que este de mal humor o simplemente necesita su espacio. Nos alarmamos con esas señales creyendo que se nos está yendo quien supuestamente “nos pertenece”

"Si amas a alguien, déjalo libre. Si vuelve, es tuyo; si no, nunca lo fue."



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En el texto hay: pareja, crecimiento, amor maduro

Editado: 17.09.2026

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