Cuan vulnerable somos cuando estamos con la persona que amamos. No nos importa comportarnos como niños, decir tonterías o hacer chistes malos… todo es especial. Somos vulnerables porque nos entregamos, al permitir que alguien entre a nuestro corazón, tendrá el poder de hacerte sufrir o hacerte feliz. La confianza y todo lo que se conocen dos personas, es lo que hace que puedan comprender los comportamientos que tienen en sí.
Cuando amamos con confianza, permitimos que la otra persona nos conozca a detalle, porque no actuamos para aparentar, nos mostramos tales como somos porque sabemos que no utilizaran todo lo que le hemos dado para destruirnos, sino para cuidarlo y mimarlo tanto que haga que se te olvide lo cuan malo que puede ser el mundo contigo.
La compresión viene del profundo amor, de ese amor que no te juzga, no te señala y aunque llegue a mal pensar por comportamientos extraños, busca hablar contigo y resuelve el problema desde la raíz.
Comprender no es necesariamente estar de acuerdo con todo, sino validar la experiencia del otro. Es cambiar el "no deberías sentirte así" por un "entiendo por qué te sientes así desde todo lo que has vivido".
Comprendes y no porque no te duela, no lo haces porque lo entiendes todo, lo haces porque el amor te calma a averiguar sutilmente que sucede. Cuando comprendes luchas con muchos pensamientos, las preguntas no paran de llegar a tu mente. La decisión de esperar a que llegue el momento de hablar con esa persona y mientras tanto calmarte sin inventar, no es nada fácil. Pero sin orgullo, sin el tonto ego, te aseguro que podrás hacerlo. No se trata de rebajarte, porque si te entregas completamente y luego no te valoran, ni tampoco te comprenden, entonces no vale la pena darlo todo porque te quedaras sin nada, no te darán nada y te sentirás vacío.
Comprender no es lo mismo que arreglar. Muchas veces, ante la fragilidad del otro, nuestro primer impulso es dar soluciones, tapar la herida con frases hechas o restarle importancia al dolor para que deje de doler. Pero esto no es lo que la otra persona espera de ti, en vez de hacer eso, escucha y ábrele tu corazón para que sienta que tu estas y estarás para cuando lo necesite.
Ya que sabemos que tan vulnerable puede ser alguien cuando te ama y lo importante que es la comprensión en la relación, debemos siempre cuidar a nuestra pareja en todos los aspectos. Me sucedió que un día estando en el gym, yo noté a mi pareja un poco distinta y yo quedé fuera de base, es decir, mi mente estaba muy confusa, yo me alejaba un poco para darle espacio porque no entendía que le sucedía, yo le preguntaba << ¿te sucede algo? >> y ella me contestaba: << no pasa nada >> y por más que sabía que algo no estaba bien, yo medio le creía. Hasta que llego un punto en el cual ella tuvo que irse a su casa porque ya era tarde y no le daban permiso a rebasar una hora acordada, y me acuerdo que le propuse llevarla a su casa para luego yo seguir haciendo mis cosas, y al terminar, ir a su casa a quedarme un tiempo, pero lo dije con duda y aparte me respondí yo mismo diciendo que eso era un << verguero >>. Ella por supuesto de todo lo que dije, lo que más le resonó fue esa fea palabra que dije sin ninguna mala intención, solo que estaba enredado. Y a la final cometí el grandísimo error de dejarla ir a su casa sola y aparte con el problema que llevaba encima, que yo desconocía.
De haberme comportado como un caballero durante tanto tiempo, pase a ser un tonto en un instante. No fue por amarla menos, yo no supe comprenderla, no sabía cuan vulnerable se encontraba ella en ese momento y lo peor que pude hacer fue pensar, porque cuando piensas en algo que no tienes idea, supones.
A la final fui a su casa y recuerdo que ella estaba jugando voleibol con su prima y yo me uní al juego. Resulta que luego que jugamos un poco, yo observo que ella sigue igual y al rato ella deja de jugar, yo al seguir jugando mientras no quería, la miraba, hasta que deje el juego y la invite a comprar unos dulces, y al estar en la tienda le volví a preguntar << ¿te sucede algo? >> pero esta vez le dije, << si no te sientes en confianza, está bien lo entiendo, solo que no tengo idea si tiene que ver conmigo o si en verdad lo puedes compartir >> y ella empezó a contarme lo que le sucedía, me di cuenta que estaba pasando por un momento fuerte y pude ver cuan valiente es ella. Al escucharla se creó un vínculo hermoso y mi amor por ella creció, ya que me abrió su corazón.
Desde allí tengo en mente que no importa que es lo que yo me suponga, si yo sé que es lo que debo de hacer por más que la otra persona actúe como sea, yo seguiré siendo el príncipe, respetuoso, amoroso, caballero y hombre maduro de la cual ella se enamoró. Porque quien eres tú no debe ser cambiado y menos, justo cuando más necesita ser demostrado.
Eres un completo cobarde si te atreves a utilizar lo que sabes de la otra persona para dañarla.
Recuerda, por más que ella te diga que puede sola o que antes de que tu llegaras ella hacia las cosas de cierta manera porque se acostumbró a resolver, tu vienes y haces lo que tengas que hacer para ayudarla y darle todo tu apoyo. Porque demostrar tu amor no solo es decirlo, comprarle cosas o tener intimidad, la mayor muestra de amor es quedarte en la prueba que se sufre mientras sigues aportando y das todo lo que puedes de ti.
La comprensión no exige que el otro sea perfecto; exige que aceptemos su imperfección como parte de quien es. La vulnerabilidad no exige que nos salven; exige que nos miren sin disfrazarnos. Cuando ambas confluyen, el amor deja de ser una idea y se convierte en un refugio.