¿que aprendes del amor?

Capítulo 20. El perdón

Cuesta como nada en la vida, pero es necesario para sanar. El perdón nos invita a soltar tantas cargas del pasado, tanta culpa que sentimos por lo que causamos, para al final dejar un alivio.

Perdonar no es ser un tonto, si puedes perdonar y dejar el terrible pasado atrás, eres una persona fuerte, decidida a seguir, aunque este destrozada.

Los errores que nos causaron mucho daño no se nos olvidan, esas heridas por más que estén sanadas dejan sensibilidad y miedo, no podemos dejar de sentir o pedirle a nuestra mente que deje de alertarnos tanto, porque nuestro ser no desea pasar por lo mismo otra vez.

Pedir perdón tampoco es fácil, imagínate tener que ir y reconocer lo que tanto te avergüenza o lo que ves mal ante lo sucedido. Cual sea tu causa de equivocación, afrontar lo que hiciste e ir directamente hacia la persona y pedir perdón, es lo mejor, aunque eso no vaya a cambiar nada externamente. Porque a través de la confesión puede venir la transformación.

Para mi pedir perdón o perdonar, no significa arreglar algo porque posiblemente ya esté acabado, pero es decir << aquí estoy >>, << reconozco tal cosa que hice >>, y tal vez sientas que este de más, pero eres sincero con quien muchas veces compartiste momentos de tu vida.

Perdonar es liberar un preso y darse cuenta de que el preso eras tú. Es un error inmenso negar a quien amaste, hacer como si nunca la hubieras conocido después de que hayas sido feliz, puede que te sientas traicionado y comiences a dudar de que si todo lo que vivieron en verdad fue amor o fue sincero, pero el hecho es que, así como hubo un problema que acabo con todo, también esa persona te compartió su mundo y a ti te encantó.

Si ahora te queda el amargo recuerdo, no te sigas quedando en él. Sigue viviendo, sigue creciendo y no culpes a nadie por cómo te sientes. Si te quedas por debajo de tus capacidades y no intentas algo nuevo, no es culpa de quien una vez te hizo daño, es tu culpa, porque tú eres el responsable de tus decisiones.

Madurar no es fácil, porque justamente maduramos cuando sentimos una tremenda presión e influencia para descontrolarnos y hacer lo que más queremos en ese momento, pero decidimos tener dominio, somos sabios y nos refrenamos para que no hagamos algo de lo que después nos arrepintamos. Y el perdón nos lleva a madurar.

“el perdón cambia el peso emocional que tiene el recuerdo”

Puedes sentir que estas arruinado y si lo crees será cierto, pero ¿y si no lo crees? Si eres fuerte, como sea te reconstruirás, después de todo te darás cuenta que la experiencia que te deja cada momento en la vida es muy importante, porque muchas veces para ganar algo, tienes que perder. Quizás y perdiste lo que más querías, pero déjame decirte que, si aun respiras y quieres levantarte, podrás contra todo pronóstico, no hay mal que por bien no venga. No lo olvides.

A menudo, el perdón más difícil no es hacia la pareja, sino hacia uno mismo:

Por no haber puesto límites a tiempo.

Por haber aguantado de más.

Por haber fallado también.

Pero si ya está hecho ¿qué más se puede hacer? No te sigas quejando por equivocaciones del pasado porque eso cierra tu mente. ¡Busca aprender! Que eso que te sucedió no te vuelva a suceder jamás.

"Guardar rencor es como tomar veneno y esperar que la otra persona muera."

Perdonar es interno; reconciliarse es externo. Tu decidirás a que punto llegar.



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En el texto hay: pareja, crecimiento, amor maduro

Editado: 17.09.2026

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