No siempre duele de forma evidente.
A veces…
solo se siente pesado.
Como si algo dentro de mí
se hubiera llenado de agua.
Y no supiera cómo salir.
Así me siento.
Como en un mar.
Uno profundo.
De esos donde no ves el fondo.
Donde no sabes qué hay debajo.
Donde moverte demasiado
solo hace que te hundas más.
No hay olas fuertes.
No hay tormenta.
Solo… inmensidad.
Silencio.
Y una sensación constante
de estar perdida.
Antes, el dolor era claro.
Tenía nombre.
Tenía causa.
Tenía rostro.
Eras tú.
Era lo que pasó.
Era lo que no fue.
Pero ahora…
ya no es tan simple.
Ahora es todo junto.
Tu ausencia.
La pérdida.
Los recuerdos.
Las palabras que nunca dije.
Las que sí… y no sirvieron.
Todo mezclado.
Todo pesado.
Todo profundo.
Y yo…
yo flotando sin saber
si estoy sobreviviendo
o solo retrasando el momento
de hundirme.
Hay días donde respiro mejor.
Donde el agua no pesa tanto.
Donde creo que estoy saliendo.
Pero luego…
algo me jala de nuevo.
Un recuerdo.
Una palabra.
Una ausencia.
Y vuelvo.
A ese mismo lugar.
A ese mismo mar.
Soy agua
que no encuentra orilla.
Un cuerpo
que flota por costumbre,
no por fuerza.
No hay gritos aquí…
solo silencio
que pesa más que cualquier ruido.
Me hundo lento,
sin hacer escándalo.
Y nadie lo nota.
Porque desde fuera…
parece que estoy bien.
Pero por dentro…
soy un mar
que no sabe calmarse.
Un mar profundo,
oscuro,
infinito.
Donde todo lo que fui
se mezcla
con lo que perdí.
Y a veces…
ni yo sé
cómo volver.
He pensado en salir.
En nadar más fuerte.
En buscar la superficie.
En dejar atrás todo esto.
Pero hay algo que nadie dice…
Salir también cansa.
Sanar también pesa.
Y a veces…
uno solo quiere quedarse quieto
aunque eso signifique
no avanzar.
No rendirse…
pero tampoco luchar.
Solo existir.
Dentro de este mar.
Dentro de todo lo que siento.
Dentro de todo lo que todavía no entiendo.
Pero si algo sé…
es que incluso el mar más profundo
tiene superficie.
Y aunque hoy no la vea…
aunque hoy no la sienta…
alguna vez estuve fuera.
Alguna vez respiré sin esfuerzo.
Alguna vez fui más que este peso.
Y tal vez…
solo tal vez…
pueda volver.
#1600 en Otros
#321 en Relatos cortos
#25 en No ficción
drama sacrificio amor ilusion, amor dolor desilusion, poesía depresión y ansiedad
Editado: 06.04.2026