Entro al aula y algunos estudiantes me saludan.
-Buenas tardes profesor
-Buenas tardes señoritas
Me siento en mi escritorio y recorro el aula con la mirada hasta que mi vista se detiene en ella mi estudiante Amara, ella siempre ha sio alguien carismatica, bulloza y con una sonrisa radiante quee cautiva.
Apesar de que tengo 27 años conseguir a alguien no ha sido facil, pero cuando la vi a ella por primera vezal entrar al salon senti como mi corazon queria estar con ella para siempre...
Pero ahora no se la ve feliz solo asiente a lo que dicen sus compañeros con desanimos.
Al comenzar la clase la veo atenta pero algo en ella me dice que no esta bien, un rato despues me dispongo a preguntar a los estudiantes sobre el tema pero ella solo se queda callada lo cual me sorprende, ella siempre le ha gustado participar en clase pero ahora prefiere estar callada y escuchar, asi que me dispongo a preguntarle algo del tema
-Señorita Amara usted que opina de la Magna Carta y la Petition of Right?
Un silencio aparece en la sala hasta que ella se dispone a hablar y se levanta.
-Disculpe profesor pero no deseo responder.
Su respuesta me deja helado, ella siempre le ha gustado participar pero agora solo dice que no desea responder, me toma un momento hasta que me decido por preguntarle a otra estudiante pero antes de pueda sentarse, mi impulso me obliga a hablar
-Señorita Amara por favor despues de clases venga a mi oficina.
La veo sentarse un poco abrumada por lo que acabo de decir, siendo sincero ni yo se porque lo hice asi que prefiero seguir con la clase con tranquilidad la cual en estos momentos no se si tengo.