¿qué Podría Fallar?

17| ¡Taxi!

buenas buenas, ¿Se fijaron en la portada? dioos está hermosa. Espero les guste tanto como a mi<3

Llevaba diez minutos esperando a que Nil llegara, sé que no soy la persona mas puntual, pero él es peor que yo. Me hice tronar los dedos con impaciencia, ¿Qué hace que demora tanto?

Debía decirme quienes serian mis otras modelos porque no quiso hacerlo por mensajes, según perdería el encanto y la emoción.

—¡Llegué! —Chilló a mi lado, no se veía cansado, pero era obvio que había apurado el paso para llegar a tiempo, aun así, no lo logró

—Ya era hora —murmuré—. Estaba por irme

—Vale, perdón por hacerte esperar —se disculpó con una pequeña sonrisa de culpa—. Pero a lo que venía, tus modelos

—Ya dime sus nombres —insistí

—Ya sabes, tu hermana y tu fiel servidor —sonrió mientras se señalaba—, Naomi, Vanessa y Amelia

—¿Quién es Amelia? —Fruncí el ceño

—Una compañera

—¿Ella se ofreció o la obligaste? —Alcé una ceja

—Puede que la haya sobornado, pero... ¿Esa es Vanessa? —Murmuró en voz baja lo ultimo

Miré en la dirección en la cual estaba mirando y la divisé, ella es inconfundible.

—Es ella

—¿Se conocen? —Preguntó al ver que estaba saludando a Pedro de un beso en la mejilla y un abrazo que duró mas de lo que debería

Hace mucho que no veía a Pedro, y verlo de un momento para otro, en esta situación es interpretar miles de situaciones diferentes y no saber cuál era la correcta.

—Ni idea —respondí

—¿Tienes algo que hacer? —Me miró con una sonrisa traviesa

—¿Por qué lo dices? —Fruncí el ceño

—Quiero seguirlos —respondió, ni siquiera esperó mi respuesta, solo empezó a acercarse lentamente, manteniendo una distancia prudente

Me encogí de hombros y lo seguí, de todas formas, no tenía nada que hacer aparte de empezar con mis diseños.

—Están esperando el autobús —murmuró en voz baja

Estábamos atrás de unos arbustos, y no fue impedimento para recordar el meme de Spiderman pequeño mirando atentamente a Spiderman grande. Solté una pequeña risita ante esa imagen mental.

—¿De qué te ríes? —Gruñó

—No, de nada —retomé la seriedad de hace un instante

—Se están subiendo al autobús, vamos por un taxi —dijo mientras se ponía de pie

—¿Qué? —Fruncí el ceño

—Lo que escuchaste, llama a un taxi. Como en las películas

—No va a funcionar

—Hazlo, ya se van —señaló el autobús que ya había cerrado sus puertas

Rodé los ojos y me acerqué a la calle, divisé los carteles y sonreí. Espero que funcione porque esto lo vi en las películas y sé que pocas veces, casi nunca, sale bien.

—¡TAXI! —Grité mientras alzaba la mano

Entramos en el primer auto que estacionó, si no fuera porque tenía un letrero que decía "taxi" estoy segura que hubiéramos subido a cualquier auto de una persona random.

—¿Hacia dónde? —Preguntó el chofer

—¡Siga ese autobús! —Chilló Nil mientras señalaba el autobús que ya había tomado una buena distancia

—Mientras paguen —murmuró el chofer mientras se encogía de hombros. Encendió el motor y el sonido de los neumáticos raspar el piso fue como darle más gotas de adrenalina a la situación

Ver a Nil tan concentrado en algo fue raro, ¿Estaría celoso? ¿Inseguro?

—¿Estás bien? —Pregunté

—Sí, tranquila —me sonrió

Seguimos en silencio el resto del camino, atentos a cualquier persona que se bajara en cualquier parada, se bajaban muchas personas, pero ellos no.

El chofer cambiaba la emisora a cada nada, en busca de una canción que le gustara, al parecer era un hombre con gustos muy específicos en música.

—Esta si —su tono de voz estaba llena de orgullo

—¿Highway to Hell? Señor, tiene mi respeto —comentó el chico a mi lado

—¿Eh? —Murmuró el chofer

—Le da buena ambientación a la situación —Nil susurró en mi oído

Su cercanía era cálida, nunca me cansaría de decirlo.

El autobús se estacionó y vimos como las dos personas que estábamos siguiendo se bajaban y empezaban a caminar.

—¿Al supermercado? —Fruncí el ceño

—Vamos, bajemos —Nil pagó y abrió la puerta, tomó mi mano y me ayudó a bajar—. Gracias

Apenas cerré la puerta, el taxi desapareció.

—Ponte la capucha —murmuró. Hice lo que dijo

Empezamos a caminar a la entrada del supermercado, aproveché para escribirle un mensaje a mi papá. Intentamos caminar por pasillos cercanos a los que ellos iban, pero cada vez que pasaban por en frente de nosotros nos dábamos la vuelta o nos abrazábamos, intentando aparentar cualquier cosa.

De un momento para otro, ellos se quedaron en el pasillo de las carnes y nosotros los mirábamos del pasillo de los cereales.

—¿Qué están comprando? —Pregunté

Nil me miró y se encogió de hombros.

—No sé, los binoculares no sirven

—Son de juguete —rodé los ojos

—Mis binoculares de juguete sí servían. Los juguetes de ahora no son como los de antes

Encendí mi teléfono para ver si había algún mensaje de papá, pero no había nada. Decidí llamarlo porque si seguía esperando, nunca iba a llegar.

—Estoy en el supermercado, ¿Necesitas algo? —Pregunté

—La despensa está llena, no te preocupes. Ahorra para tus materiales

—¿Falta algo o no?

—Tranquila, yo me encargo de eso

—Víctor —lo llamé por su nombre, pero no funcionó, me ignoró

—Voy pasando por un túnel, no te escucho —dijo y finalizó la llamada

—¿Y? —Nil me miró con curiosidad

—No quiere que gaste mi dinero —me encogí de hombros—. Supongo que ya es hora de volver a casa

—¿En serio? —Su rostro cambió totalmente

—¿Qué quieres hacer entonces? —Pregunté

—Hay una tienda cerca, con productos chinos o coreanos, no recuerdo muy bien. Lleva poco tiempo aquí —se encogió de hombros como si le estuviera restando importancia

—Vamos —le sonreí

Salimos del supermercado intentando no ser vistos por Vanessa y Pedro, ya a unos metros de distancia nos sacamos las capuchas, me miré por la pantalla del teléfono para ver si estaba muy despeinada, pero Nil ya estaba arreglándome el cabello con sus dedos.




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