—¿Me veo bien? —Pregunté indecisa
—Te queda hermoso —Marcela sonrió mientras me miraba de pies a cabeza
—No estoy segura, mejor me cambio y voy con ropa normal —murmuré mientras me empezaba a sacar el vestido
Rápidamente Marcela tomó mis manos y evitó que me sacara el disfraz. Me miró con desaprobación y por poco tira de mi oreja.
—Organicé una fiesta de disfraces —hizo énfasis en la ultima palabra—, y por si no te diste cuenta la única regla es ir disfrazado
—Siento que es muy infantil —hice un puchero
—Ellie, para mí siempre serás Rapunzel. Créeme que el disfraz te queda muy bien y hoy nadie juzga por cómo está vestido
—Vale —solté un bufido
—¿Acaso quieres que traiga a Nil para que cambies de opinión? —Soltó una risita llena de burla
—No es necesario —gruñí
—Vale, ¿Vamos ahora al local? Así nos aseguramos de que no nos falte nada
—Bueno —rodé los ojos
Marcela lleva poco mas de un mes organizando una fiesta de disfraces, y ha llegado el día. Es 31 de octubre por la tarde y nos dirigíamos al local que mi amiga arrendó para dar la fiesta, según por lo que me había dicho, sería lago masivo.
Le entregué las llaves del auto de mi papá a mi amiga y la señalé amenazante.
—Un rayón y te golpeo —dije claramente
—Tranquila, está en buenas manos —sonrió con inocencia
Mientras ella ponía en marcha el auto, yo puse música, específicamente la playlist que Nil hizo para que yo empezara a escuchar Taylor Swift. Sí, está obsesionado con ese tema.
—No sabía que te gustaba Taylor —murmuró Marcela sin despegar la vista del camino
—Sí, bueno, Nil quiere que escuche todas sus canciones —me encogí de hombros
—Empieza bien —sonrió—, Enchanted es una de mis favoritas
—¿Lo es? —Alcé una ceja
—Sí —soltó una pequeña carcajada—, pero no se la dediques a nadie
—¿Por qué? —Fruncí el ceño
—Después no la podrás escuchar de la misma manera, además, tiene muchos sentimientos. Si la dedicas, tienes que estar segura de que es esa persona
—¿Esa persona? No entiendo nada —fruncí el ceño
—Ellie, todavía no te enamoras profundamente, por eso te cuesta entenderlo. Cuando te enamores y tus emociones sean más fuertes, ahí podrías entenderlo —explicó
Mi menté vagó a Nil, a lo que Pedro me dijo y a las dudas de Vanessa. Me sentía horrible al recordar que Vanessa me veía como su competencia, si supiera que Nil me habló para que lo ayudara a conquistarla no estaría dudando de lo que el siente por ella.
Tú dudas de lo que el siente por ella, ha estado a punto de besarte dos veces.
No estoy hablando de Nil y yo. No me confundas aún más.
Tu misma admitiste que estás confundida.
—Mándale un mensaje a Nil por favor —pidió
—¿Qué le escribo? —Pregunté
—Que vamos para el local
Escribí lo que pidió y luego me limité a mirar el paisaje, el lugar no era muy lejos, pero los árboles se veían hermosos, sin duda otoño es de mis estaciones favoritas, aunque aquí pareciera que todos los días es invierno.
Llegamos al local después de unas canciones, Marcela es de aquellas personas que les gusta manejar con calma mientras disfruta el paisaje.
Bajamos del auto, no sin tomar antes mi mochila. Andaba con un disfraz extra por si a alguien le faltaba uno. Abrimos las puertas del local y sonreímos al ver el excelente trabajo que hicimos en tiempo récord. Después de todo el estrés, merecíamos algo fuera de nuestros planes.
—Voy al baño y vuelvo —avisé
Quería asegurarme que me veía bien y que era fácil de reconocerme. Habría mucha gente y siempre me pierdo entre la multitud, mientras yo hablo con personas que quizás nunca había visto antes, Marcela siempre me busca.
No llevaba ni diez segundos en el baño, cuando escuché mas voces en el local, abrí la puerta con cuidado de no hacer ruido y miré por la pequeña abertura que había dejado.
Mi estómago se encogió, Nil estaba disfrazado de Flynn Ryder y Vanessa de Rapunzel. Tragué con dificultad y rápidamente cerré la puerta. Abrí mi mochila y saqué la ropa que tenía ahí, una camisa a cuadros, unos jeans azules rotos y una camiseta negra con el logo de una banda antigua que le gustaba a mi papá. Espantapájaros en cinco minutos.
Arreglé mi cabello y me cambié el maquillaje improvisado que había hecho hace menos de dos horas.
Dios, estaba tan emocionada por el disfraz y ahora debía cambiarlo para no incomodar a la pareja ni recibir malos comentarios. Troné los dedos de mis manos, intentando calmarme.
Tres toques en la puerta hicieron que se me bajara la presión, debía guardar todo aún.
—Ocupado —murmuré
—Soy Nil —respondió
—Hola —dije como si nada
—¿Puedo ver tu disfraz? —Preguntó
—Dame un segundo
Rápidamente me puse el mini sombrero de paja que encontré en una tienda, era como un broche para el cabello, pero tenía pegado el sombrero, muy bonito y tierno, no lo pude evitar y lo compré.
Solté un pequeño suspiro, guardé todo y me miré en el espejo, me veía bien. Abrí la puerta y salí, encontrándome frente a Nil.
—Hola —sonreí con nerviosismo
—Marcela me había dicho que estabas vestida de Rapunzel —frunció el ceño
—¿Qué? Debió haber sido una broma, yo estaba vestida de espantapájaros desde que salimos de su casa —solté una risita nerviosa
—Oh, vale
—Voy al auto y vuelvo —murmuré mientras pasaba por su lado a paso veloz
Marcela me siguió hasta el auto, estaba en silencio, pero me miraba con atención esperando alguna respuesta, solo me pude encoger de hombros.
—No debiste decirle que estaba vestida como Rapunzel —negué ante mis palabras
—¿Por qué te cambiaste? —Preguntó
—Aunque te lo explique, ni yo lo entiendo —respondí
Iba a ser una larga noche.
Las personas ya habían llegado, quizás eran las diez o las nueve de la noche, me sentía desorientada. Solo había tomado una cerveza y solo logró que me diera dolor de cabeza, había mucha gente y gran parte de ellos quería conversar conmigo o preguntarme cosas sobre las bebidas o donde estaba el baño.