¿qué Podría Fallar? Borrador

2| Vigilación si es una palabra

Siete días, la cuenta regresiva había empezado y tenía miedo, aun no encontraba a nadie que hablara portugués. Marcela estaba frente a mí, tomando un café mientras revisaba unos apuntes de marketing, alcé una ceja cuando sentí la presencia de alguien a mi lado. Miré mi agenda e hice una mueca, hasta el momento solo hay un trabajo y no he avanzado nada.

—Hace mucho que no te veo, Ellie —Nil saludó a su manera

—Han pasado dos días —murmuré mientras dibujaba una flor en la esquina superior derecha de mi agenda

—Demasiado tiempo —rodé los ojos y él soltó una risita nasal—. ¿Lo pensaste?

—¿El qué? —Fruncí el ceño

—La propuesta

—Que yo recuerde, dije que si

—Muy bien, entonces iniciemos

—¿Eh?

—Quiero investigar sus gustos

—Le gusta el arte, eso es obvio

—Lo que pretendo decir es que quiero ver que es lo que necesito para iniciar una conversación con ella. Crear un plan que funcione

—Entiendo

—No entiendo de que hablan —por un minuto se me había olvidado que Marcela estaba aquí, si no es porque habló, sigo sin recordar su presencia

—La propuesta de la que te hablé —hice una mueca

—Entonces iniciemos la vigilación —sonrió inocentemente

Okey, quiero golpearlo, ¿Puedo golpearlo? Diosito, juro que le haré un favor al mundo

—¿Qué estudias? —Pregunté

—Composición musical —respondió con una mueca de confusión

—Con razón

—¿Qué sucede? —Sus cejas se juntaron y una pequeña arruga se formó en su frente, demostrando claramente que estaba confundido

—La palabra vigilación no existe —le hice saber

—Claro que si —se cruzó de brazos

—No

—¿Y qué sabes tu? No estudias algo relacionado con letras —me sacó la lengua

¿En serio? Que infantil.

—Yo no, pero mi hermana si lo hizo. Si quieres le pregunto —sonrío porque es verdad, ella es mi diccionario andante

—No es necesario, sé lo que digo

—Okey, yo me voy. Nos vemos

—Nos vemos, ten un lindo día —la miré y sonreí—. Eres demasiado terco —murmuré luego de poner mi atención de nuevo a Nil

—Tu eres la terca

—Necesito golpearte

—Vigilación si es una palabra

—Que no lo es, idiota

Me crucé de brazos, alcé una ceja y lo miré fijamente, no sé cuento tiempo habré estado mirándolo, pero logré que cambiara de tema.

—¿Hay que hacer un plan? —Murmuró aun refunfuñando

—Obvio, bobo —sonreí—. Tengo unas ideas anotadas

Revisé mi agenda hasta que encontré lo que había garabateado ayer por la tarde, estaba aburrida y me acordé de esta gran propuesta.

—Bien, según lo investigado y que razoné tienes que acercarte, ir despacio, mostrarle respeto, muéstrate tal y como eres, se educado y simpático, dile lo que sientes y toma la iniciativa —murmuré—. Pero ten en cuenta que esto no puede pasar en una o dos semanas, es mucho tiempo, no seas impaciente

—Pésimo servicio, despedida

Rodé los ojos y le di un golpe en la nuca.

—Me estoy aburriendo de tu presencia, compórtate

—Agresiva

Hice una mueca, ¿Fui muy desagradable? Negué rápidamente y volví a poner mi atención en la agenda y escribí el primer paso.

—A veces ella anda por ahí recorriendo los pasillos o anda con sus cosas de pintura, pueden chocar por accidente, disculparte y entablar una conversación —murmuré mientras mordía el interior de mi mejilla

—Ugh no, sería muy novela rosa

—¿Tienes una mejor idea, Sherlock?

—Claro que sí, Watson —aclaró su garganta—. Mentiré sobre que tengo un trabajo de investigación de algún pintor y listo

—¿Te das cuenta que fallas en eso? Estudias música

—Cállate

—A no ser que hayas elegido alguna materia extracurricular que casualmente es artes

—Me agrada —sonrió—. ¿Cuándo empieza todo esto?

—Cuando quieras

—Hoy mismo

—Me retracto, empezamos el lunes. —Me puse de pie y tomé mi agenda—. Debo irme, adiós

No dejé que hablara, solo me alejé. Tenía hora libre nuevamente, así que decidí ir a la biblioteca a pasar el rato. Mi teléfono vibró en mi bolsillo y lo saqué revisando quien era.

Ester: El cuaderno de Maya, Isabel Allende.

Gruñí internamente.

Yo: Ya deja de recomendarme libros, no me gusta leer.

Ester: ¿De qué sirve estudiar literatura y especializarme en dicha rama si mi hermana no lee lo que le recomiendo?

Yo: Si me regalas un libro más, juro que los quemaré

Llegué a mi rincón de la biblioteca, me acomodé y saqué mis audífonos, me los puse y saqué mi cuaderno de dibujo, llevaba unas horas con un vestido en mente y necesitaba dibujarlo.

Debo conseguir un trabajo de medio tiempo, sé que uno de los desafíos finales es crear tres diseños diferentes, tengo los modelos, pero me falta la máquina de coser —porque mi amada Aydee se descompuso— y la tela.

Dibujé unos detalles e hice unas pequeñas anotaciones en las esquinas del cuaderno, no sé cuánto tiempo estuve así, pero mi alarma me desconcentró, en cinco minutos inicia mi clase. Guardé todo, pero mi atención se la llevó un chico que se aclaró la garganta, ¿En qué momento llegó?

—Hola tú —sonrió

—Hey

—¿Por casualidad habrás visto a la bibliotecaria? —Preguntó, es el mismo chico de hace dos días

—Nop, de hecho, estaba en mi mundo y ni siquiera me di cuenta de que estabas aquí —hice una mueca

—Uh, buen punto, estabas ida. Gracias de todos modos, la seguiré buscando

—Espero la encuentres —la alarma volvió a aparecer—. Mierda, voy tarde, adiós

No dejé que me respondiera, solo tomé mis cosas y corrí lo más rápido que pude porque la maestra con la que me toca, es probable que me deje afuera y con un trabajo que no sabré hacer.




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