—¿Ya están listos? —Preguntó mi amiga mientras se sentaba a mi lado
En la sala hay tres sillones, dos individuales y uno para tres personas, yo elegí el sillón mas grande porque sé que voy a quedarme dormida.
—Sí, ya voy —murmuró Chris saliendo de la cocina, su pijama demostraba su personalidad, un dinosaurio animado comiendo pizza
—¡Un momento! —gritó Nil desde el baño
—Juro que él demora más que yo cambiándose ropa —me burlé
—Ni se te ocurra burlarte, soy más rápido que tu —gruñó mientras salía de baño y se paraba frente a nosotros de brazos cruzados
Lo miré y no pude evitar sonreír, se nota demasiado que es fan de Marvel, miré sus pantalones y solté una pequeña carcajada. Necesitaba sacarle una foto, esto merece ser enmarcado.
—Lindo pijama, parasito. El logo de Marvel te queda bien, pero el amarillo de los Minions se te ve un poquito mejor. Lástima que eso no ayude a que te veas menos insoportable
—Adoro aquellas palabras llenas de encanto y amor, pero no vengas a insultar mi pijama —frunció el ceño
—No estoy insultando tu pijama, ahora mismo estoy pensando en robarte los pantalones, de hecho, te estaba insultando, a ti —dejé en claro
Se sentó en el sillón individual que estaba a mi izquierda, me miró y me sacó la lengua, un gesto infantil y que no me sorprende de él. Marcela se aclaró la garganta, llamando nuestra atención.
—Por petición de Nil, haremos un maratón de todas las películas de Marvel, si tienen alguna crítica, reclamo o inquietud, por favor comunicárselas al señor Johnson, gracias. Que disfruten la película —se calló y se sentó a mi lado
Se vienen las peores horas de mi vida.
Tomé un bowl de palomitas, una lata de cerveza y puse atención al inicio de la película.
—¿Veremos todas las películas? —Pregunté
—Sí —respondió Marcela
—Pero tardaremos mucho —se quejó Chris
—Otro día seguimos con el resto —Nil sonrió inocentemente
—Me parece perfecto —Marcela lo apoyó
Si no se convierten en mejores amigos en menos de dos meses, serán unos idiotas, estoy segura que comparten una neurona.
Empezamos viendo Capitán América, por primera vez puse atención a lo que veía, y no me disgustó como me lo imaginaba. Realmente nunca les había dado una oportunidad a las películas de Marvel.
Seguimos avanzando con Iron Man, estaba cansada y mis ojos se cerraban, sé que Tony Stark estaba construyendo el traje o algo así, y luego no supe más.
Abrí los ojos al sentir que algo me apretaba la cintura, mi vista se dirigió al respaldo del sillón, fruncí el ceño y mi vista bajó a un montón de cabello castaño que también luce como rubio oscuro. Me quedé por mirándolo por unos segundos, su respiración estaba tranquila, su cercanía era cálida.
Soltó un pequeño gruñido y murmuró:
—Deja de mirarme, me pones nervioso
—¿Realmente lo hago? —Fruncí el ceño, no sabía que era capaz de lograr algo como eso
—No, solo cuando me miras mucho. Tu mirada es intensa
—¿Intensa en qué sentido?
—Estás prestando mucha atención en mi —murmuró mientras me abrazaba un poquito mas
—Vale, dejo de mirarte —rodé los ojos
—Eh, hola. Seguimos aquí por si no se habían dado cuenta —Marcela tenía aquel tono burlón que usaba para molestar, sobre todo a mí
—¿Podrían callarse? Quiero ver la película —Chris nos lanzó palomitas, una cayó en el cabello de Nil, no lo dudé, la tomé y me la llevé a la boca
Mi estomago rugió, no había comido nada solido desde hace horas. Suspiré y empujé a Nil para que se moviera, logrando que se quejara.
—Eres una buena almohada —murmuró
—¿Ella o sus tetas? —Marcela intervino
—Ambas —respondió con una pequeña sonrisa
Le lancé un cojín a la cara a Nil, miré a Marcela y le sonreí.
—¿Tienes comida? —Pregunté
—Vamos, te preparo un sándwich —tomó mi mano y me guio a la cocina
Apenas estuvimos lo suficientemente lejos de los chicos, jalé de un mechón de cabello de Marcela y murmuré:
—¿Cuánto rato estuve durmiendo ahí?
Lo pensó por unos segundos—. Creo que, por cuatro horas, ya está finalizando Thor
—¿Y en qué momento él se acostó a mi lado? —Chillé en pequeños susurros
—Como media hora antes de que terminara Iron Man —se calló—, fui al baño y cuando regresé ya estaba en mi lugar, no sé en qué momento te abrazó y se quedó dormido
Negué mientras mordía mi mejilla interna, vale, esto no me lo esperaba.
Marcela sacó queso y jamón del refrigerador y buscó el pan en la despensa. Mientras cortaba el pan me miró de reojo y sonrió.
—¿Te volverás a teñir el cabello? Se te notan las raíces y el morado ceniza ya perdió su color —murmuró
—Creo que dejaré que crezca un poco mas y lo cortaré, mi cabeza pide volver al castaño o quedaré calva —hice una mueca
—Entiendo, ¿Te harás melena? —Preguntó
—Quizás —le resté importancia. Mis cortes de cabello no son relevantes, nunca lo han sido realmente
Chris entró a la cocina con una gran sonrisa, me miró y entrecerró sus ojos.
—Ahora que tenemos un poco de privacidad para hablar, ¿Qué tal te ha tratado la vida? —Preguntó mientras me abrazaba por los hombros
—Bien, mal. Realmente solo estoy sobreviviendo —sonreí con gracia
—¿Y el chico ese? —Alzó las cejas, sabía cual era esa expresión, piensa que es mi novio
—Un amigo —respondí
—Que raros son los amigos de hoy en día —rodé los ojos ante sus palabras
Marcela me entregó mi sándwich y sonreí, le di un mordisco y me dirigí al sillón, me senté al lado de Nil a quien le ofrecí una mordida de mi sándwich, aceptó sin problemas. A veces pienso que es mi mascota, tiene complejo de perro o gato.
—Chris, di la verdad. ¿Ya superaste a Ellie o todavía estás obsesionada con ella? Digo, por toda la curiosidad que tienes sobre sus amigos —Marcela preguntó mientras se sentaba en el sillón en el que horas atrás estuvo sentado Nil