¿Qué sucedió?
¿Qué sucedió?
Expliquen, pues no entiendo nada
Leandro Pluto
- Recibiste los papeles del divorcio.
- Si, si..- los deje por ahí.
- Ja? Seguro que ni los leíste no? Va! Es como si jo te pasara nada por la mente – Responde de forma irónica.
- Nena! No soy abogado por amor al arte.
- Igual dejás mucho que desear. Bueno, mira, no tengo mucho tiempo. Firma lo que te dio la abogada y concluido el asunto, así evitamos cualquier comunicación.
- Me da lo mismo. Hablar con voz es tan improductivo como mirar programas de chimentos.
- Anda! Desgraciado. ¿Es muy probable que estés boludeando en la computadora con algún jueguito. –
- Si tenes una excusa para pelear? ¿No sabes hacer otra cosa? Por qué no vas a gym? Cansate un rato.ah! No! Cierto que tenes ese narcisismo de sacarte setenta millones de fotos y no levantar un fierro ni de casualidad.
- Cállate! Ni en eso podías acompañarme.
- ¿A que iría a ver cómo te miran el traste todos los boludos inflados de esteroides?
- Por lo menos alguien me miraba idiota. – bueno firma los papeles, así terminamos con esta farsa
- Listo..¿algo más? Chau que te vaya bien, Pomelo – Y colgó el teléfono de su móvil
- Que hij…! Ni siquiera se despide bien. Lo único que nunca cambió. ¿Qué te vaya bien? Idiota – Y lanzó el teléfono lejos, en cuanto se preparaba en su habitación colocándose una blusa y unos jeans con unos zapatos negros.
La plática por teléfono era así de normal, entre ellos. Pero todo no fue así. Ellos estuvieron casados. Una decisión rápida y mortal. Mortal por lo que significa las nupcias. Leandro Pluto conoció hace mucho tiempo a Pomelo Da Gracia. Que según Pluto de gracia no tenía nada. Malhumorada, simpática a veces, y ella decía lo mismo de Leandro. Seco a veces irónico. Egoísta, malhumorado cuando no duerme, seco (de nuevo) despistado, tendiente al yoismo, creyente de historias que ni el más tonto creería, seco( otra vez?) Bueno y muchas más. Y la lista no para.
- ¿Oigan? ¿Y pomelo? – Expresa pregunto a la voz en off Leandro
- Shhh!...No hables estoy narrando su historia!!
- Vaaa!!
- Siguiendo los lineamientos. Se conocieron, se enamoraron (¿no pregunten cómo?) Y se casaron, y se separaron y en fin. Eso es todo
- Nada más? Tan mal no estábamos
- Podría ser peor – Explica Pomelo
- Ya cállense!! – bien pero…..el tiempo y el misterio son así de erráticos.
27 de Junio….
Leandro se dispone a salir de su casa de villa real. Un departamento que le alquilaba a un amigo.
- Bien!. Que miseria, tengo que ir al centro!. Y apenas tengo ganas. Podría por lo menos ganar algo de plata (dinero) – Agarraba la cabeza – no puede ser que no pague nadie!! – caminaba como siempre rápido y aceleré el ritmo, y entre la distracción, no me di cuenta.
Lo último que recuerdo es que crucé la calle aledaña a la siguiente avenida y una luz me confrontó de forma esporádica y luego brillante.
Accidente en la intersección con la avenida Beiro.
El sonido tumultuoso de la ambulancia y el color de un rojo alrededor. Creo que esto era lo último que podré ver.
Ring! Ring!
- Ahhhhh!!!! - Leandro saltó de la cama alterado - ¿Qué carajo fue eso? Dios!! - ¿Eh? Ah fue un susto, y nada más – uf! Una pesadilla – bueno. Hora de ir a trabajar. ¿Ni sé qué hora es?
Miró a un costado, y un calendario. La fecha era vieja. Un poco más de lo debido.
Suena el teléfono.
¿Mi vieja? ¿Qué quiere? – Atiende – Hola ma!
- Hijo te llamaba para despertarte.
- ¿Eh? ¿Para qué?
- ¿Para qué, arrancas la universidad hoy?
- ¿Qué universidad? Tengo que ir al trabajo ma
- Otra vez te olvidaste?
- Vos te olvidaste! Tengo que ir a ver unos expedientes
- No digas pavadas hijo!
- ¿Qué pavadas? ¿De qué me hablas?
- Que él no entiende nada sos vos
- ¿Ma, vengo cansado? Y el trabajo y el divorcio y todo ello
- ¿Qué divorcio? ¿Acaso te casaste y no dijiste nada? ¿Y ya te separaste?
- ¿Eh? ¿Qué estás diciendo? ¿Ma? ¿estás bien de la cabeza?
- Si que lo estoy, el que esta como mareado, sos vos, Leandro!. – Te llamaba solamente para desearte suerte con tu primer día de universidad
- ¿primer día de universidad? Pero si me recibí hace como quince años… deja de delirar.
- Uh hijo! ¿Te sentí bien? – Expresa la voz extenuada. – Si estoy bien. Bueno tengo que colgar ya me voy. Saludos al viejo.
- ¡¡Hmm! Cuídate. Besos!
- Igual! – Y cerré la llamada. –
Al incorporarme de la cama, me estirétotalmente. La verdad no tenía ganas de ir a trabajar. Ya era tedioso y aburrido y no paraban de sucederme situaciones que podría llamar molestias y malas. ¿Acaso la buena fortuna se olvidó de éste sujeto?
En fin, era otro día más. El divorcio me había agotado, pero no solo eso. También el hecho de que por estos años me replanteaba todo lo que hice mal. La verdad, me arrepentía de muchas situaciones y hechos que no pude manejar o de los cuales el camino que había elegido no era el correcto. ¨pero bueno, no se puede regresar en el tiempo. Eso no existe.
Desde que arranqué la universidad y ese mismo día que me la crucé. Ahí mis problemas se agravaron; ya venía mal, pero cuando la ví, me dejé llevar por el encanto de una víbora peligrosa que te lanza su veneno y destroza tu corazón alma, paciencia, ganas. Y eso que llegaba con todas las ansias de un nuevo comienzo. Mi secundaria, no fue la mejor, y así todo supe llegar aquí y luego, y luego la terrible tempestad
(Aparece la imagen de Pomelo en gigante con sus ojos rojos y endiablados usando a Leandro como títere)
Leandro ladea la cabeza negando
- ¡Diablos! ¡Tengo que dejar de tener esos sueños horrendos! – Va! Vamos a comenzar el día. – ¡Ohhh! – Comienza a desesperezarse y se dirige al baño, al encender la luz, semi dormido se ve al espejo –
- ¡¡¡¿¿¿QUEEE3E???!!! – e inmediatamente que se observa se cae de culo al suelo (se cae al suelo por el susto) - ¿Qué mierdaaaestá pasando? – Mi rostro, mi cabello, mi y se miró abajo por las dudas si el aparato reproductor estaba allí – Bueno es algo - ¿P-pero..qué sucede?– Se colocó del susto contra la puerta aferrado a un miedo indómito que no podía comprender - Esto no es es real – Gateó levantándose muy tímidamente y con cautela y a medida que se asomaba no comprendía nada – No, no puede ser – No soy yo. – ¡No! Es una mentira. Si - ¡¡Je!! Es una pesadilla – Todavia sigo durmiendo - Ya se me doy un golpe con la pared y listo – Acto seguido realizó la acción – Puffff!!
- Auchh! – Eso me dolió – Y luego se miró las manos – Che! Todavía no pasa nada – No, no..no es una pesadilla - ¿Qué pasó? Uf! Tranquilo Leandro – ¡Cálmate! – no, no me calmo una mierda – Se decía con sub-consiente. – Es solo un sueño, si solo eso.