Quien No Arriesga No Gana

CAPITULO 12

Nick

La calidez de la sopa en mis manos me hizo sentir un poco más en casa, aunque todavía sentía una sombra de inquietud en el aire. Mientras miraba a Anna, noté que su energía era contagiosa. A pesar de la situación, había algo acerca de la forma en que hablaba y se movía que me hacía sentir cómodo.

—¿Y qué sucede cuando alguien no sigue las normas? —pregunté, intrigado por la estructura de esta nueva comunidad.

Anna sonrió, como si hubiera anticipado la pregunta. —La armonía es fundamental aquí. Si alguien rompe las reglas, lo resolvemos juntos. Creemos en la comunicación. A veces, nos reunimos en el círculo de la verdad y compartimos nuestras preocupaciones. La transparencia es clave.

—¿Círculo de la verdad? —interrumpí, fascinado por el concepto.

—Sí, es un espacio donde todos pueden hablar abiertamente sobre sus sentimientos y problemas. No hay acusaciones, solo diálogo. Nos ayuda a mantener nuestra comunidad unida.

Brooke, que había estado escuchando atentamente, intervino. —¿Y cómo decidís quién debe estar en el círculo?

Anna frunció el ceño levemente, pensativa. —Cualquiera puede solicitarlo, pero debemos considerar la situación. Es un proceso sagrado, y nadie se toma la decisión a la ligera.

La conversación estaba fluyendo, y la atención en los rostros de mis amigos comenzó a disipar la tensión acumulada desde nuestra llegada. Mientras Anna continuaba explicando más sobre su aldea, no pude evitar sentir que esta gente había encontrado algo que muchos otros lugares habían perdido.

—Por cierto, aquí todos nos levantamos a las seis y media de la mañana, las clases empiezan a las ocho, tenéis una hora y media para desayunar y arreglaros. Maña se os entregara vuestro uniforme.

—¿Clases? —pregunto Ruby con curiosidad

—Sí, se hacen hasta los veinte años. Hay clases de tiro, de lucha, de estrategia y la que a mi más me gusta, de supervivencia. Cuando os presentéis a la aldea os entregaran una daga y una pistola que deberéis cuidar y llevar a todas las clases. Mañana os lo explicaran mejor.

Al terminar la cena Anna nos enseñó la casa en la que viviríamos los cuatro. Cuando entramos nos quedamos alucinados, había cuatro habitaciones, un salón grande, baño, tenía hasta una cocina pequeña.

—Muchas gracias por todo de verdad— dijo Ruby.

—No os preocupéis por nada, —dijo Zakar al lado nuestro, —Mientras estéis aquí, seréis parte de la familia.

—Pero, y si los peligros del bosque… —fue Ruby quien preguntó, manifestando una preocupación que todos teníamos.

Anna asintió, su expresión se tornó seria. —Es cierto. El bosque puede ser peligroso, especialmente al anochecer. Ocurre que algunas criaturas son atraídas por la desesperación y el miedo. Manteneos unidos y no salgáis solos después del toque de queda, dentro de los muros no suele pasar nada, pero es por precaución.

La advertencia me puso nervioso, pero lo cierto es que la emoción de haber llegado a un lugar donde se nos aceptaba era muy agradable.

A medida que la conversación continuaba, Zakar se puso en pie y miró a Anna, quien asintió levemente. Era evidente que tenían algo más que comunicar.

—Bien, creo que es hora de hablar con los demás sobre la ceremonia de bienvenida y cómo podemos integrar a nuestros nuevos amigos, —dijo Zakar, su voz resonante en la habitación. —Anna, ¿te importa si nos vemos después para afinar los detalles?

—Iré contigo, —respondió Anna. Sus ojos brillaban con determinación. —Quiero asegurarme de que estén cómodos y tengan toda la información que necesitan.

Mientras Zakar y Anna comenzaban a alejarse, me giré hacia Brooke, Jake y Ruby.

—¿Qué creéis que haremos durante esta ceremonia? —pregunté, sintiendo una mezcla de nerviosismo y emoción.

—No lo sé, pero espero que no sea algo extraño. No quiero que nos hagan un ritual raro —dijo Ruby, haciendo una mueca.

—Tranquila—respondió Brooke, sonriendo. —Anna parece genial. Estoy segura de que será algo que realmente celebre nuestra llegada. Además, deben de tener sus tradiciones, y sería interesante conocerlas.

Jake asintió, pero su rostro reflejaba una cierta preocupación. —Sí, pero no podemos olvidar que estamos en un lugar desconocido. Todo esto podría ser una trampa…

—No creo que lo sea —lo interrumpí. —La manera en que nos han tratado hasta ahora ha sido amable. Zakar no parece alguien que nos engañaría.

—Ojalá tengas razón—respondió Ruby, cruzando los brazos.

Mientras tanto, observé la puerta cerrada. Aunque estábamos en un espacio que, a primera vista, parecía un refugio ¿Realmente podríamos confiar en ellos?

—Oye decidme que alguien más ha visto lo parecidos que son Anna y Nick. — dijo Brooke de pronto.

—¡¡¡a que sí!!! —contesto Ruby entusiasmada.

—A ver si va a ser tu hermana gemela perdida— dijo Jake de coña para aligerar el día.

De pronto un suave golpe en la puerta me sacó de mis pensamientos. Abrí y encontré a Anna de nuevo, su sonrisa iluminando la habitación.

—Hola, chicos. Solo quería asegurarme de que todo estuviera en orden —dijo, mirándonos a todos por igual.

—Todo está bien, —respondí. —Nos estamos acostumbrando a este lugar, aunque un poco de información adicional no nos vendría mal.

—¡Perfecto! Estaba pensando en enseñaros un poco sobre las lecciones que tendréis mañana. Si estáis listos, podemos ir al centro de la aldea, donde se llevan a cabo las clases. Aún queda tiempo antes del toque de queda. Quiero que veáis cómo es —dijo Anna, su entusiasmo era contagioso.

—Nos encantaría —afirmó Brooke rápidamente.

Salimos de la casa y seguimos a Anna hacia el centro de la aldea. Mientras caminábamos, miré a mi alrededor. Los habitantes se movían con propósito, algunos conversando animadamente, otros trabajando en lo que parecía ser un jardín.

—¿Y las criaturas del bosque? —preguntó Nick, aún cauteloso.




Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.