La luz del sol se filtraba apenas por las cortinas de la habitación de Violeta cuando el timbre comenzó a sonar. No era un timbrazo normal; era una ráfaga desesperada y continua que cortaba el silencio de la mañana. Logan abrió los ojos de golpe y miró el reloj de pared: eran las 8:36 a. m.
—¿Quién toca de esa manera? —gruñó Violeta entre sábanas. Se cubrió el rostro con la almohada, claramente irritada por el ruido.
—No lo sé —respondió Logan con la voz ronca por el sueño—. ¿Debería abrir? Es tu apartamento, tal vez no sea buena idea que me vean aquí.
Violeta se destapó la cara y lo miró con los ojos entrecerrados, soltando una pequeña risa sarcástica.
—No seas tonto, Kaiser. Todos saben que eres mío, no les sorprendería encontrarte aquí. Anda, ve... tengo demasiada pereza para levantarme.
Antes de que él pudiera reaccionar, ella rodó por la cama hasta quedar sobre su pecho, atrapándolo con su peso mientras le plantaba un beso lento.
—Buenos días, pelirroja —susurró él cuando se separaron.
—Buenos días, guapo.
Logan le dio un corto beso de despedida antes de que ella se apartara, permitiéndole levantarse.
Se puso únicamente el pantalón de pijama y, tras calzarse las pantuflas, caminó hacia la entrada mientras se pasaba una mano por el rostro para terminar de despertar. Al abrir la puerta, la imagen que lo recibió lo puso alerta de inmediato: era Josh.
Su amigo estaba pálido, todavía vestía su propia pijama y tenía el cabello hecho un desastre más unas grandes ojeras señal de que no había dormido.
—Perdón por despertarlos, pero es urgente —soltó Josh, tartamudeando por la agitación.
Logan se hizo a un lado, invitándolo a pasar sin decir palabra. Josh entró a paso rápido y comenzó a caminar de un lado a otro en la sala, balbuceando frases inconexas y moviendo las manos con nerviosismo.
—Hey, hey, hermano, detente. No estoy entendiendo nada —dijo Logan, tratando de ponerle las manos en los hombros para frenarlo.
—¡Amor! ¿Quién es? —gritó Violeta desde la habitación entrando en su papel de novia cariñosa.
—¡Es Josh! —le informó Logan en voz alta, sin apartar la vista de su amigo.
—Estoy en problemas, Logan... esto es un desastre —dijo Josh, esforzándose por articular las palabras—. No debí ir, te lo dije, debí quedarme en casa.
—¿Qué pasó? —preguntó Logan, sintiendo un nudo en el estómago.
En lugar de responder, Josh sacó su celular y se lo extendió con la mano temblorosa. En la pantalla se veía una fotografía de la noche anterior, tomada en el bar The Zinyth. No era una foto borrosa; era una captura nítida, tomada desde un ángulo lateral, justo en el milisegundo en que los labios de Josh y Olivia se habían encontrado.
Logan tomó el celular y comenzó a leer el encabezado del artículo que acompañaba la imagen:
¡IDENTIDAD REVELADA! ¿QUIÉN ES EL MISTERIOSO MEXICANO QUE CONQUISTÓ A OLIVIA LEE?
La incógnita duró poco. Lo que empezó como un intento de pasar desapercibido bajo gafas oscuras y un cubrebocas, terminó en el escándalo más comentado del año.
Gracias al impecable traje gris que lucía, el mismo con el que fue captado llegando a The Zinyth escoltado por la poderosa empresaria Violeta Fox y su pareja, Logan Kaiser, se ha confirmado la identidad del afortunado.
Se trata de Joshua García, un atractivo joven de 25 años y nacionalidad mexicana. Todo indica que el "enlace" para este encuentro fue su mejor amigo, Logan Kaiser, quien aprovechando su cercanía con el círculo íntimo de Fox, habría presentado al joven con la cumpleañera.
Las nuevas imágenes obtenidas por este medio no mienten: se ve a Olivia tomando a Joshua de la mano con fuerza, guiándolo hacia la zona VIP, y finalmente, la foto que ha roto el internet: el momento exacto de su apasionado beso. Aunque García intentó ocultar su rostro a la entrada, su mirada nítida en la pista de baile no deja lugar a dudas.
¿Es este el inicio de un romance internacional o solo un capricho de la estrella? Lo cierto es que el joven de 25 años parece haber venido a robar, contra todo pronóstico, el corazón de nuestra querida Olivia Lee. Mientras tanto, las redes arden: ¿Es Joshua García el hombre que finalmente pondrá fin a la soltería de la actriz, o es solo un peón en el juego de influencias de su grupo de amigos?
Logan terminó de leer y sintió un peso en el estómago. Miró la foto del "chico del cubrebocas" comparada con la del beso; el contraste era brutal.
—Están hablando de mí como si fuera un plan maestro —susurró Josh con los ojos llenos de angustia—. Dicen que tú me "colaste" para llegar a ella, Logan. La gente está diciendo que soy un cazafortunas o algo peor. Mi nombre, mi edad... ¡lo saben todo! Mi celular no ha dejado de vibrar, tengo solicitudes de mensajes de gente que no conozco.
En ese momento, Violeta apareció en el umbral de la sala, envuelta en una bata de seda negra, con el rostro serio al notar la atmósfera de tensión.
—¿Qué es todo este ruido? —preguntó ella, pero al ver el celular en la mano de Logan y el estado de Josh, su expresión cambió. Se acercó y le arrebató el teléfono a Logan—. Déjame ver eso.
Violeta escaneó el artículo con rapidez, sus ojos moviéndose de un lado a otro. Al terminar, soltó un suspiro pesado y miró a Josh con una mezcla de lástima y algo más.
—Maldita sea... —murmuró Violeta, soltando el celular sobre la mesa—. Bueno, al menos dicen que eres guapo.
—¡Violeta! —reprochó Logan. No era el momento para bromas y ella lo sabía.
—Ya, celoso... sabes que tú eres el más guapo para mí —le dijo ella, guiñándole un ojo.
—No me refería a eso —masculló Logan, sintiendo cómo el calor le subía al rostro por el comentario inoportuno de su novia.
—Tranquilo, Josh, solucionaremos esto —continuó Violeta, recuperando la seriedad—. Llamaré a mi equipo de relaciones públicas.