"Quiero Que Me Quieras"

Cap 24: Tenían que ser amigas.

—Entonces nos retiramos, señorita Lee —se despidió Julian junto a los demás.

Olivia asintió.

—Bien, nos vemos luego. Debo hablar con mi novio —dijo, dejando claro que se quedaría más tiempo.

Julian asintió y se retiró junto a los demás.

—Les daremos espacio. Iré con Logan al restaurante a desayunar. Si quieren bajar después para acompañarnos, ahí los esperamos cuando terminen de hablar —avisó Violeta, jalando a su novio de la mano para que la siguiera.

Logan sabía que debía darles espacio, pero no le gustaba dejar a su mejor amigo solo con Olivia.

Josh miró suplicante a su amigo. Definitivamente no quería quedarse a solas con ella.

—No le va a hacer nada, Kaiser. Anda —lo jaló Violeta hacia su habitación para que se cambiaran y luego bajar al restaurante.

—Bien, bien, ya voy —respondió él.

Josh y Olivia se quedaron en la sala. Ninguno dijo nada durante varios minutos, hasta que Violeta y Logan abandonaron el apartamento.

Josh inhaló y exhaló una y otra vez. Sentía las manos sudorosas. Quedarse a solas con ella era demasiado para su pobre corazón.

Por más que intentó mantenerse lejos, al final no pudo… y terminó siendo su novio por contrato.

¿Qué clase de broma tan cruel era esa?

Pensó que esas cosas solo pasaban en las películas. Pero no. Le estaba pasando a él. Y eso no era bueno.

—¿Tienes alguna duda sobre el contrato? —preguntó Olivia, mirándolo a los ojos.

—D-demasiadas —respondió nervioso—. Por ejemplo… cómo es que pasé de ser alguien normal a ser el novio de una estrella mundial.

Olivia sonrió.

—¿Eso es nuevo para ti?

—Claro. Es la primera mujer con la que salgo que es famosa.

—Así que… antes de mí ya habías salido con alguien —preguntó, curiosa.

Josh apretó la mandíbula. No quería contarle sobre su pasado, pero pensó que quizá eso ayudaría a que Olivia no sospechara nada sobre sus sentimientos.

—Depende… ¿pregunta por relaciones serias o por encuentros fugaces? —dijo, fingiendo un tono despreocupado.

—De los dos.

—Relaciones serias, solo dos… y encuentros… la verdad, perdí la cuenta —confesó.

—Quién lo diría. Tan reservado que te ves —comentó Olivia con una sonrisa, como si no terminara de creerle.

—Lamento decepcionarla.

—No te preocupes. Solo dime… ¿cuándo fue la última vez que estuviste con alguien? —preguntó sin rodeos.

Josh se sonrojó al instante.

—¿Q-qué?

—¿Cuándo fue la última vez que estuviste con alguien? —repitió.

—¿P-por qué quiere saber eso?

—Porque necesitamos una historia creíble —respondió con calma—. Si vamos a decir que tenemos tiempo saliendo, todo debe encajar. No podemos decir que empezamos hoy y ya. Imagínate que decimos que llevamos un año, y resulta que hace una semana estabas con alguien más. Sería un problema si esa persona habla.

Josh asintió, comprendiendo.

—De mi parte no hay problema. Mi última relación fue hace tres años —añadió ella.

Josh dudó.

—Bueno… yo… —murmuró—. Mi última relación seria fue hace un poco más de cuatro años, y lo otro… —se rascó el cuello— hace unos meses.

—¿Cuántos exactamente? —preguntó Olivia.

Josh giró el rostro, incómodo.

—Podemos decir que nos conocimos hace dos años, cuando Violeta y Logan se conocieron. Luego mantuvimos contacto a distancia por mi trabajo y su agenda. Y empezamos a salir hace un mes. ¿Qué le parece?

Propuso basándose en los datos que había leído la noche anterior en el artículo que habían publicado sobre la relación de su amigo con Violeta.

—Me parece bien. Sí que pensaste en todo —respondió con una sonrisa, acercándose un poco más.

Josh se tensó aún más cuando Olivia tomó su mano.

—Creo… que debería mantener su distancia, señorita Lee. En este momento no necesitamos aparentar.

Olivia sonrió. Le divertía ponerlo nervioso.

—Creo que estás confundido, Josh. Nuestra relación no es falsa, cariño.

Josh la miró sin entender.

—Claro que sí. Firmé un contrato —respondió, intentando sonar convencido.

Olivia negó con la cabeza.

—No. Aceptaste ser mi novio de verdad. El contrato que firmaste es el que se les da a las parejas reales de los artistas. Si fuera algo falso, habrías firmado otro. Josh, eres mi novio de verdad.

—No… no, creo que está confundida.

—No, Josh. Tú lo estás. ¿Acaso no te gusta la idea de ser mi novio?

—¿Qué? Yo no…

—Seguramente porque no soy Karoline Greys, ¿verdad? —dijo, fingiendo estar dolida.

—No. No, no, yo… —se apresuró a decir. Le dolía verla así.

—Escúchame, Josh. Ahora eres mi novio real, no de contrato. Y espero que me trates como tal, ¿entendido?

Josh sintió un nudo en la garganta.

—Lo haré—respondió con dificultad.

—Así me gusta. Ahora arreglemos algo que no me gustó.

Josh la miró, confundido.

Olivia tomó su rostro y presionó sus labios contra los de él, dejándolo paralizado.

Se separó apenas.

—¿Por qué no me correspondes? —preguntó, con un leve tono de reproche.

—¿P-por qué me besa?

—Porque eres mi novio. Y es normal que las parejas se besen —respondió como si fuera lo más lógico.

—Sí, pero… aquí no hay nadie frente a quien actuar —susurró, sintiendo su corazón acelerarse.

Esa mujer era un peligro para su estabilidad.

—¿Qué parte de que eres mi novio real no entendiste?

—Pero…

—Josh, dejemos algo claro. Te voy a besar y abrazar cuando quiera, sin importar el lugar o quién esté presente. Así que respondes… o me veré obligada a ser más insistente —dijo, acariciando su mejilla, erizando su piel.

—¿A qué quiere jugar conmigo? —preguntó él, tragando saliva.

Olivia lo miró fijamente.

—Bien… creo que ya lo entendiste. Y el hecho de que hayas escuchado mi llamada con Violeta no ayuda a ocultarlo. Me gustan los juegos… pero este será distinto. Es un juego de seducción… y tú eres mi objetivo. Y es tu culpa.




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