A veces el amor llega a tocar nuestra puerta cuando no estamos preparados.
Muchas veces deseamos que nos llegue esa persona ideal, y cuando llega simplemente no podemos... o no nos damos cuenta.
No nos sentimos seguros, el miedo nos gana. Ese miedo de ser utilizados, el miedo de no dar lo suficiente en la relación, el miedo de que no sea lo que esperamos.
Pero a pesar de tener tanto miedo y sentir tanta inseguridad decidimos arriesgarnos y ver qué pasa, pero...
¿Y si ya es muy tarde para querer hacerlo?