Habían pasado los días y la fiesta de Lili era en la noche. Sara no había hecho más que insistirme. Me dejo de insistir cuando me enoje y le dije que no me hablara más si iba a seguir de intensa con la misma preguntica.
En la escuela no se hablaba de otra cosa que no fuera la fiesta. Todos querían conseguir una invitación y por lo tanto andaban detrás de Lili haciéndole favores, rogándole, comprándole cosas y fingiendo amabilidad.
Por mi lado, Lilith no hacía más que acercarse de manera sospechosa a mí, y cuando estaba cerca de Erik me miraba como si le hubiera hecho el peor de los males.
Estaba en la cancha de básquet cuando llegó Lilith y todo su grupito.
—Zaf, Zaf…
—Lilith, Lilith… —le sonreí con hipocresía.
—¿Vas a ir a mi fiesta? —pregunto con fastidio.
—Lamento darte la triste noticia de que no iré.
—¿Y Erik?
—Pregúntale a él, yo que voy a saber.
—Apuesto que ni siquiera le preguntaste. Como es tu novio y no lo dejas nunca solo, no quieres que el salga a ningún lado. —miró a sus amigas— Si hasta lo obliga a esperarla para que se vayan juntos al salir de la escuela.
Dijo en tono burlesco y todas rieron.
—Y si es mi novio ¿Qué? —me levante y me le acerque a ella—. ¿Te dan celos?
Su sonrisa se desvaneció y sin dejarla decir algo más, me fui.
…
Sentí que me miraban mucho y murmuraban todos en el pasillo, pero decidí ignorarlos.
Erik se me acercó y las miradas y los murmullos se intensificaron.
—No me esperes a la salida, voy a ir a la casa de Lucas.
No tuve tiempo de contestar cuando alguien dijo.
—¿Erik va a dejar sola a su novia?
—Nonono —dijo otra persona—. ¿Zaf va a dejar que su novio conviva con alguien más aparte de ella?
—¡DEJALO RESPIRAR! —dijo Lilith y todos en el pasillo comenzaron a reír.
No entendía nada y Erik estaba igual de confundido y enojado por todo lo que estaban diciendo. Nunca le había gustado ser el centro de atención y mucho menos si se trata de un chisme.
—¿Qué es esto? —murmuro enojado.
—No tengo ni idea —susurre.
—¿No tienes idea, Zapito?
—Zafiro —dije enojada.
—Como sea —movió las manos como con epilepsia y se dirigió a Erik—. Tu novia aquí presente dijo que no te dejaba ir a mi fiesta porque le daba miedo que te enamoraras de mí.
—YO N-
Me interrumpió.
—Claro que si lo dijiste y en frente de todas nosotras, ¿verdad, chicas?
—Si —contestaron sus guarda espaldas al unísono.
—Así que como tu novia no quiere decirte, vengo a invitarte yo personalmente. Esta noche es mi fiesta de cumpleaños —le largo la invitación.
—No me interesa ir a tu cumpleaños —dijo sin rodeos.
—¿No te deja tu novia? —se burló.
—¡NO! —Alzo la voz— no quiero ir a tu fiesta, no me interesa, no me importa si estas cumpliendo diez, veinte o treinta años. Y NO, ella NO-ES-MI-NOVIA —hizo énfasis en cada palabra— Jamás seria mi novia —me miro enojado para darse la vuelta e irse.
Golpe bajo.
¿Por qué en frente de todos?
Yo por supuesto que jamás seria novia de él, ni en mis peores pesadillas. Pero tampoco le grites tu odio sobre mí al mundo… al menos déjame gritar el mío también.
—Te bajaron de tu nube Zafirito —se burló Lilith.
—No te burles Lilith. Que Prefiero ser novio de Zaf, que siquiera llegar a ser amigo tuyo.
Desapareció del pasillo, dejando así un silencio incómodo y burlesco. Lilith quedó con la mano estirada y se fue enojada y pataleando después de tremenda humillación.
Mientras caminaba hacia mi casa iba pensando en todo lo que había pasado.
Ahora era el centro de atención en la escuela a causa de algo que no dije, Erik se había molestado conmigo. Y la verdad no era eso lo que me molestaba. Toda la vida he odiado a Erik y el a mí, nos hemos hecho la vida imposible desde que nos conocimos, así que estar molesta con él no era nada nuevo.
Pero me molestaba el hecho de que estuviera molesto por algo que no dije, que fuera la burla del colegio por estar ´´enamorada´´ por ´´inventar´´ cosas y sobre todo que ahora el ambiente entre los dos iba a ser mucho más incómodo de lo que ya era. Con el pasar de los años habíamos desbloqueado muchos niveles y ya estábamos en el nivel de convivir e ignorar la presencia del otro, pero no era tan incómodo.
Y obviamente también me enoja el hecho de que los dos me hubieran humillado en frente de todo el mundo. Quería que la tierra se abriera y me tragara. Llegué a mi casa y me encerré en el cuarto a dormir. No quería salir dentro de veinte años.
Al día siguiente el ambiente no cambio nada, de hecho, empeoro.
Yo estuve concentrada en mis cosas, en mis estudios, a pesar de chismes y murmullos se acercaba la semana de exámenes y tenía que estudiar mucho, necesitaba conservar mi beca en la escuela. No éramos ricos pero la verdad mi padre ganaba muy bien y teníamos con que pagar la escuela, pero la verdad siempre he sido muy juiciosa y responsable con mis estudios. Y si la escuela me regalaba una beca, yo la conservaba. Para mí es mucho mejor no hacerles gastar dinero de más a mis padres, y si puedo ayudar con algo, lo hago.
Fue inevitable no notar la manera en la que Erik me evitaba. No porque estuviera pendiente de lo que hiciera, sino porque no disimulaba ni un poco y era imposible no darme cuenta.
La fiesta de Lilith fue un completo fracaso. Después de la humillación que sufrimos los tres (más que todo ella y yo) muchos decidieron no ir y de todas maneras ella no estuvo de buen humor y las pocas personas que fueron decidieron irse y dejarla sola.
No voy a negar que sentí un fresquito. El fresquito de la venganza y del karma. Y no es que sea chismosa, eso sí JAMAS. Pero si todo el mundo está hablando de lo mismo, imposible no escuchar. Y sí que se está hablando mucho de eso.
Al salir Erik no me espero, igual no me hace falta. Puedo regresarme sola sin ningún problema. Pero me doy cuenta de lo enojado que está al no esperarme aun sabiendo que su madre no lo dejaría tranquilo diciéndole que por que me dejo sola y no se regresaba conmigo.