Quiza En Otra Vida

CAPITULO 11: AUDICIONES

El sábado me levante temprano. Me aliste, desayune y me fui temprano a la escuela para la reapertura de las audiciones de los equipos de porras y futbol americano.

Lucas y yo llegamos una hora antes de que empezaran las audiciones para poder preparar todo, el lugar de las audiciones, el protocolo, la manera de evaluar y la manera de escoger.

—Del equipo de futbol americano hay inscritos sesenta y dos chicos —dijo Lucas.

—Del equipo de porristas hay inscritas ochenta y cuatro chicas —dije.

—Tendrás un día bastante largo, Zaf —se burlo

—Si, pero yo evaluó más rápido que tú. Así que la suerte te la deseo yo a ti, definitivamente la necesitas —me reí, para después darle un golpe en el hombro de aliento e irme a la cancha de básquet, en donde iban a ser las audiciones.

Entre a la cancha en donde ya estaban todas las que iban a audicionar sentadas en las gradas. La última vez que había hecho audiciones solo se habían inscrito veinte, no pensé que esta vez se fueran a inscribir más del triple. Me hice en la mitad de la cancha para que me pudieran ver y escuchar mejor.

—Buenos días a todas —dije en tono de voz fuerte, casi gritando para que todas me pudieran escuchar—. Muchas gracias por haberse inscrito y haber venido. Les agradezco mucho la paciencia, como pueden ver son muchas las personas que audicionaran. Pasarán en grupos de a doce personas, ósea siete grupos los cuales irán audicionando en el orden en el que se fueron inscribiendo. La coreografía fue enviada al correo de cada una de ustedes así que espero que la hayan ensayado y la tengan ya lista. Tienen quince minutos para poder calentar y repasar las que aún tengan ciertas dudas acerca de la coreografía. Les recomiendo más que todo calentar, confíen en lo que saben y en la coreografía que se aprendieron, no quiero ninguna lesionada. Mucha suerte, muchachas, en quince minutos empiezo a llamarlas.

La cancha se llenó de aplausos alentadores para todas las que iban a audicionar. Me dirigí a la mesa que estaba al centro de la cancha al lado de las escaleras mientras revisaba la lista de los que iban a pasar de primeros hasta que me sonó el celular.

Mucha suerte con las audiciones, linda.

Mucha suerte para ti también. Espero verte siendo uno de los trece jugadores principales en el equipo. Me gustaría incluirte en mis coreografías.

Si me enseñas a bailar, con mucho gusto participo.

¿Nos vemos al finalizar las audiciones?

Sería un placer.

—Muy bien —me levante de la silla— espero que hayan calentado lo suficiente y estén preparadas para dar lo mejor de sí. Debo aclarar, que de las ochenta y cuatro personas que están aquí, lastimosamente el cupo máximo que me permitieron tener de porristas es de cuarenta. No se sientan presionadas, simplemente sean ustedes mismas y confíen en su talento. Les deseo mucha suerte.

Las primeras doce que llame ya hacían parte del equipo, fueron las primeras en enterarse de las audiciones, por lo tanto, fueron las primeras en inscribirse. No tuve ninguna preferencia por ninguna, a todas las evalué como si fuera la primera vez, solo un poquito de preferencia hacia Sara, claro está. No solo por ser mi mejor amiga, ella realmente era buena en lo que hacía y sin ella la coreografía no hubiera quedado tan perfecta.

Tome apuntes, evalué y preste mucha atención a cada uno de los movimientos que hacían. Seguí llamando y pasando grupos, observando una por una sin que ningún detalle se me escapara. Muchas lo hicieron bien, algunas se equivocaron, otras se cayeron y a otras se les olvido la coreografía. Había pasado más o menos una hora, ya quedaban solo dos grupos por pasar, así que las empecé a llamar.

—Juls, Lila, Maria, Victoria, Less, Andrew —me detuve—. ¿Andrew Davis? —pregunte confundida.

—Soy… yo.

Dijo un chico un poco tímido mientras bajaba las escaleras.

—¿Algún problema?

—Emm… no, ninguno.

—¿Algún problema con ser hombre? En las inscripciones no especificaba nada acerca de género.

—No, no. No me malinterpretes, no hay ningún problema con que seas hombre. Es solo que eres el primero en audicionar y por eso mi sorpresa. Pero no hay ningún problema. Bienvenido y mucha suerte —le sonreí y les indiqué sus posiciones.

Empezaron a bailar y aquel chico tímido demostró todo lo contrario al momento de bailar. Bailo de una manera increíble, con una técnica demasiado perfecta, pasos marcados, bien hechos y con una gran elasticidad y habilidad en piruetas y fuerza.

Paso el último grupo y me tome unos quince minutos para terminar de evaluar y poder escoger a los que pasaban a la siguiente fase. Todos estaban ansiosos por saber quiénes eran los elegidos. Definitivamente esta era mi parte menos preferida: Tener que dar los nombres de las personas que no pasaron.

—Quiero felicitarlas a todas y a todos los que vinieron, lo hicieron increíble y me alegra que a pesar de todo lo que pudo pasar no se desanimaron y siguieron bailando hasta el final. Tienen un talento increíble, pero para mí desgracia no los puedo escoger a todos.

Empecé a decir los nombres de las personas que no habían pasado y fueron saliendo de la cancha. Les pedí una disculpa a todas las que iban saliendo. Algunas lo tomaron de la mejor manera y otras no tanto. Pero bueno, no había más opción.

—Pueden tomarse un descanso. La cafetería está abierta por si desean comer o tomar algo. Los espero en media hora para poder seguir con la última fase. Pueden ir saliendo.

Todos salieron más rápido de lo que esperaba así que me quede sola en la cancha organizando un poco mi mesa y ultimando unos detalles de la coreografía final.

—¡Increíble la manera en la que te transformas cuando te pones la gorrita de capitana, señorita Zaf! —grito alguien en la cancha.

Mire para todos los lados y en una esquina vi a alguien sentado con la capucha del hoodie puesta. Apenas se dio cuenta que ya lo había visto se paró y empezó a bajar las escaleras.




Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.