Quiza En Otra Vida

CAPITULO 16: CONFESIONES

—Ay, amiga. No quisiera estar en tus zapatos —fueron las palabras de ¨consuelo¨ de mi gran mejor amiga.

—No me ayuda mucho tu comentario.

Le contesté desanimada para proceder a darle un mordisco a mi desayuno, mi amiga la manzana. De tanto pensar en todo ni hambre tenia y la manzana era obligatoria comérmela por orden de mis padres hacia Sara.

—No pienses más en eso. De todas maneras, Daren no tenía ningún derecho en enojarse así, ni que fuera tu novio.

—Yo sé, pero igual lo entiendo. Él ha sido muy transparente conmigo y me ha brindado toda la confianza del mundo. Y precisamente por no ser mi novio debí haberle contado ya que no hay nada que ocultar.

—Precisamente porque no es tu novio no estás en la obligación de contarle cosas que tu no quieres. Tu no quisiste contarle esto y estas en todo tu derecho y él no tiene por qué enojarse, no hay nada que los una ni que los obligue a ser cien por ciento sinceros y transparentes. Las explicaciones solo se le dan a los padres mi querida Zaf.

Termine de comerme mi manzana con mala cara y dolor de barriga de tanto sobre pensar y nos fuimos hacia el salón a recibir nuestra primera clase… matemáticas

—Debería ser ilegal tener matemáticas a la primera hora —se quejó Sara.

Me reí y entramos al salón para toparme que Daren, quien desde que llego se había echo atrás mío se había cambiado de puesto y estaba en un extremo del salón evitando a toda costa mirarme.

Será un día largo, Zafiro.

En el receso tuve que reunirme con Lucas para empezar a organizar los tiempos de ensayo antes de que empiecen los partidos. Tenía que estar preparada para poder ensayar y perfeccionar, especialmente con los nuevos que entraron al equipo de porrismo.

—En dos meses tenemos el primer partido, Zafiro. Necesito que estés lista y no nos hagas quedar en ridículo con coreografías malas y mucho más ahora que decidiste sacar y meter a gente nueva en el grupo —se burló Lucas.

—Cállate. Siempre hago que todo se vea excelente y que mis coreografías tapen la porquería de partido que hacen —le levante las cejas en forma de orgullo—Además, soy la mejor en todo y mucho más si se trata de liderar. Deberías aprenderme un poco, ¿sabes? Eres el líder solo porque le lames los zapatos al director.

—Oye —me dio un leve golpe en la cabeza—. Si sigues diciéndolo a los cuatro vientos la gente va a empezar a creerlo.

Me rei.

—Ya, está bien. En este primer mes voy a enfocar en crear la coreografía y perfeccionarla con mi equipo y en el siguiente mes necesito que me digas cuando tienes tiempo para poder enseñarle a tus troncos agresivos a bailar.

—¿Por qué sigues empeñada en meternos a tus coreografías? —se quejó—. Eso nos hace ver ridículos. Nos quita rudeza y seriedad y nos ven como los débiles.

—Es lo más interesante que pueden hacer en todo el partido. Además, la gente va para ver a sus amores platónicos bailar. Deja de quejarte tanto que los bailes que hacen hasta los hacen ver lindos… —hice mala cara— Y por si no te habías dado cuenta, ese ya es nuestro sello personal y somos la sensación por ser el único equipo que hace eso. ¿No te gusta la fama, acaso?

—Está bien —agito las manos—. Tu show puede… que no esté tan mal.

—Yo sé que te fascina.

—Que no se te suba —rodó los ojos—. Te puedo dar un ensayo de dos horas a la semana. Que sean cuatro durante el mes, ¿te parece?

—¿No pueden ser más?

—Tenemos pocos entrenamientos, Zafiro. Es el último año y las clases son más pesadas. No puedo descuidar el estudio ni que mis chicos lo hagan. Así que eso es lo máximo que te puedo dar, nosotros tendremos solo dos entrenamientos a la semana si te doy uno de ellos.

—Está bien —dije a regañadientes—. Si supieran bailar todo sería más fácil. Supongo que tendré que hacer milagr…

—Lucas, te estaba buscando.

Daren apareció de la nada, interrumpiendo nuestra conversación.

—Oh… no sabía que estabas ocupado —dijo después de mirarme y quitarme la mirada instantáneamente—. Te busco más tarde.

—No te preocupes —lo tomé del brazo antes de que se diera la vuelta para irse—. Yo ya terminé de hablar con él.

Me levanté de la mesa y recogí mis cosas quedando de frente a Daren, quien se había dado la vuelta.

—Que tengas lindo día.

Le dije mirándolo a los ojos, para después desaparecer en el pasillo.

Estaba en mi locker guardando mis cosas cuando por algún motivo la poca paz que tenia se fue al carajo.

—Pero miren quien tenemos aquí.

Lilith llego haciendo lo único que le sale bien. Gritar y llamar la atención haciendo escándalo.

—La ahogadita que no sabe nadar y tiene que ser rescatada —dijo en tono burlesco.

Me gire quedando frente a frente con los brazos cruzados.

—Acuérdate que esta ahogadita te arrancó los pelos de la cabeza, justo después de haber salido del rio —me le acerqué de forma intimidante.

—¡No te lo recomiendo, Lilith!

Alguien, en medio de la multitud que ya se había formado, gritó.

—Estaba desprevenida —Lilith levanto los hombros.

—¿Quieres que te arranque los otros pelos que te quedaron, pero esta vez estando tu alerta? —me le acerque más—. ¿de verdad quieres dañar aún más la poca reputación que te queda? Si es que queda algo, ¿no? —me reí.

—Intenta tocarme un solo pelo y…

—¡¿Y QUE?! —la interrumpí—. No me busques Lilith que sabes perfectamente de lo que soy capaz y me muero de las ganas de poder arrastrarte por este piso.

Le advertí, conteniendo las ganas de lanzarme contra ella y empezar a crearme una peluca de cabello real con el que le iba a arrancar.

—No te tengo miedo, Zafiro —dijo entre tartamudeos—. Además, sabes que no me puedes hacer nada en la escuela o te ira muy mal.

—¿De verdad crees que estar aquí es un impedimento para darte tu merecido? —me reí—. Parece que el sábado las cosas no te quedaron claras.

—Inténtalo a ver si eres capaz.




Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.