Quizás eres tú

Una sonrisa en un día gris

La realidad es dura. 
No esperaba esto, a pesar de que siendo una película u otra pesona lo habría notado. Pero la verdad es que cuando realmente estas enamorada de alguien, eres ciega y pareces incapaz de ver lo obvio. Me sentía mal, mi corazón estaba en mil pedazos, me sentía sucia, sola, me sentía nada. 
Por un chico. 
Anne no estaba para ayudarme, y, como la necesitaba.  No conseguía sonreír, sentirme mejor, pero al menos después de unas horas, las lágrimas habían cesado. Pensé que lo mejor seria ir a trabajar, así se me pasaría mas rápido el tiempo, pero hoy era mi día de descanso ¿Vaya suerte no? 
Camine por el parque por el que solíamos pasar mucho tiempo Anne, Matías Erick y yo antes de que él muriera, Matías era bueno, yo también lo quería mucho, me lo imaginé aquí a mi lado, diciendome "Maddie, ese cabrón no te merecía, no te preocupes ya pasará y estará todo bien", así lo habría hecho de estar vivo, de que aquello fuera real, mis pensamientos solo lograban hacerme sentir más triste, el ambiente estaba frío, y hacia aire, seguro tenia mi nariz roja por el frío. Mi mente no dejaba de repetir esas palabras "eres una apuesta". 
¿Como alguien podía ser tan cruel para romper a propósito el corazón de otros? Y más si esa persona te amaba con cada parte de su ser, yo amaba a Nick, y el arruinó todo. Le había entregado todo lo que tenia: mi amor, mi atención, mis besos y caricias, le entregue mi primera vez, y ahora me sentía una tonta, me sentía patética. 
No me di cuenta cuando las lágrimas ya estaban de nuevo por mi cara, sentada en una banca del parque, estaba nublado y casi no había gente por el frío lo que me hacia sentirme menos expuesta. Abrace mis piernas y escondí mi cara ahí, no dejaba de llorar, y tenia demasiado frío.
Unos minutos despues sentí una chaqueta en mi espalda que me dio el calor que necesitaba, levanté mi mirada para encontrarme una sorpresa. 
-¿Que quieres? -le dije con mi voz entrecortada por el llanto. Él no respondió, solo se sentó a mi lado. Unos segundos después me dijo

-¿Vas a contarme que sucedió? 

-¿Para que? -le contesté - ¿para que me digas "te lo dije" y te rías tu también de mi? -dije con ironía. 

-No, solo trató de ayudar. Puedo irme si prefieres. - Pero la realidad es que su presencia me había logrado calmar un poco, estar con alguien me obligaba ano llorar más, así que cuando el se levantó, me estiré para tomar su mano. 

-No, no te vayas -le supliqué. El asintió y se colocó de nuevo a mi lado. 

-¿Fue Nick? -pregunto y yo asentí, empecé de nuevo a llorar, me tape la cara para que no me viera llorando pero sentí sus brazos rodearme haciéndome quedar muy junto a él. Mi cabeza quedo en su pecho, donde yo lograba escuchar sus latidos de su corazón, olía rico su sudadera, yo lloraba y él puso su barbilla en mi cabeza. -Todo saldrá bien. 

Me separé una vez que me había calmado, me preguntó si quería hablar sobre lo que había pasado, a pesar de que dude un momento le conté todo, él se mantuvo callado toda mi narración. Cuando termine, él me volvió a abrazar. 
-¿Te sientes mejor? 

-Un poco -le conteste -aun estoy muy triste. Gracias Lucas

-Bueno. A veces puedo ser realmente dulce -me aseguró -aunque la verdad contigo solo quería que pararas de llorar, te ves peor que de costumbre con el maquillaje de esa manera. -Se que estaba intentando hacer una broma. 

-No estoy para bromas ahora -le dije yo. El negó y luego agregó. 

-En el Karaoke. 

-¿Eh? dije que no estaba para bromas ni tonterías. - le recordé

-Ahí nos conocimos, cantaste conmigo en el escenario, tal vez no te acuerdes, estabas... Ya sabes pasada de copas -medio rió y yo también.

-¿Es en serio? 

-Sip. -Sonreí. 

-Wow. La verdad es que no se por que no lo recuerdo. -El rió. 

-Hey te aviso, aún te odio. -dijo con su descarada sonrisa. 

-Yo te odio más. -le dije- haré como que hoy no paso, igual no creo volver a ver tu lado lindo. 

-¿Acabas de llamarme lindo? -dijo levantando las cejas y yo rodee los ojos, antes de que pudiera negarme dijo -Yo sabía que me amabas, ahora vamos mocosa, te acompañare a tu auto. 

-Idiota -le dije. 

-Podre ser un idiota, pero logre hacerte sonreír. 

Y tenia razón. Lo había logrado. Lucas el chico más odioso en mi vida me había hecho sonreír en un día completamente gris.  




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