Quizás eres tú

Mejorando relaciones

Volver a vestir de negro tan pronto y ver a Emy destrozada me hizo acordarme de mi mejor amiga y la muerte de Matías. El funeral fue... Devastador y me hizo recordar lo que había pasado hace unos meses, Erick sostenía a Emy quien no paraba de llorar, había sido una muerte inesperada, un infarto. Anne estaba a mi lado, seria con Lucas cerca rodeando sus hombros, yo le sostenía su mano, temía que en cualquier momento se derrumbara, sabía que su cabeza debía estar la torturando con el pasado. Cuando el funeral acabó y vimos a Emy, nos hizo quedar aún mas tristes, ella apenas nos agradeció por venir y se fue, escuchamos cuando le pidió a Erick que la dejara sola, Anne se fue a mi casa como es nuestra costumbre. 
Todo sucedió tan pronto e inesperadamente: en unas semanas nos encontrábamos todos en el aeropuerto. 
Emy se iba. Después de la muerte de su padre, su familia decidió mudarse para alejarse de los recuerdos, se iba con su madre a vivir con su abuela. Emy rompió con Erick y ambos estaban destrozados, pero ella quería un nuevo comienzo, y no podría seguir con él a distancia. 
Todos nos despedimos de ella, ver la despedida entre ella y Erick fue muy triste, después Emy se fue. Estaba segura de que iba a extrañarla mucho, se había vuelto una gran amiga y todos estabamos muy tristes con su partida. 
Anne se quedó con Erick, después de todo es su mejor amigo, y él necesitaba de ella.

-Emm -le dije al chico a mi lado. -Me vine con Erick, y como ellos ya se han ido, ¿podrías llevarme a mi casa?

-¿Es una excusa para estar conmigo? -dijo el arrogante.

-Bien, si no quieres no, puedo pedir un taxi.

-No, no, espera, te llevaré. -sonrei. -con una condición. -levante las cejas esperando que siguiera. - Me invitaras un café en tu casa.

-¿Que? ¿estas loco?

-Tal vez. -dijo- entonces ¿aceptas? -un café era más económico que un taxi.

-De acuerdo -accedí.

-Entonces, vámonos. -El camino fue en silencio ninguno de los dos dijimos nada, a penas le decía como llegar a mi casa. Al llegar pasé delante de él y abrí la puerta. -Bien, adelante. -le dije dejándolo pasar. -disculpa el desorden.

-Oh no te preocupes, me sentaré aquí -dijo sentándose en el sillón, yo me fui a la cocina para preparar el café, que en unos minutos ya estaba.

-¿para que querías venir aquí si me odias?

-No te odio. 
-Ja -rei sarcásticamente - demuestras lo contrario.

-¿Lo demostré el día que te consolé? -aquello me dejo sin palabras, y yo odio que me pase eso. -¿Lo ves? -me dijo. -no te odio, simplemente es divertido molestarte.

-Tonto.

-Bueno ya que compartimos una amistad, creo que deberíamos...

-Espera espera, yo no comparto a Anne.

-Y ¿por que a Erick si? -frunció el ceño

-Él no esta detrás de ella.

-Ni yo. -levanté mis cejas como para decir "enserio?" -Al principio debo confesar que si, y ella lo sabe, pero ahora solo somos amigos, ella es mi mejor amiga, fue la persona que me ayudo a sentirme mas cómodo en esta ciudad, por eso la quiero tanto.

-No importa.

-Bueno yo solo la quería llevar bien contigo, eres un poco irritante

-Y tu arrogante -contraataque

-Pero creo que es mejor que nos llevemos bien. -lo mire con desconfianza, no sabia que decirle. - me prefieres de amigo y no de enemigo, creeme - sonrió ampliamente.

-De acuerdo, trataré.

-Yo igual.

-Bien.

-¿Amigos? -dijo tendiendome la mano La tome para cerrar el trato.

-Amigos.

***

Con el paso de unas pocas semanas Lucas y yo la llevábamos mejor. Las bromas seguían de amabas partes, pero sin duda habíamos dejado de tomarles importancia.
Habíamos quedado con Anne y Erick para ir al cine, yo llegué un poco antes de la hora, lo cual era muy raro en mi, así que busqué un lugar para sentarme mientras los demás llegaban. El primero en llegar fue Lucas. 

-Hey tonta ¿Cómo estas? 

-Hola tonto. Bien. 

-¿No preguntarás como estoy? -me dijo y yo negué. 

-No es como que me importe -le dije bromeando y él se sentó a mi lado y empezó a hacerme cosquillas. 

-Hey, ya ¡Basta! ¡Basta! - le pedía yo entre risas, el después de un momento me dejó en paz. La gente que pasaba se nos quedaba viendo raro y con diversión. En el forcejeo de que me dejara en paz se me había caído mi celular. 

-Oye -le dijo un chico a Lucas que estaba sentado a mi lado. - Toma, creo que se le cayó a tu novia. 
Ambos lo miramos con los los bien abiertos.

-¿Qué? ¿Ella mi novia? - el chico asintió. -No ella y yo no somos nada. 

Yo también le decía al chico que él no era nada mío, sin embargo parecía divertido, negó con la cabeza y se fue. Miré a Lucas incómodamente y él también, unos segundos después estábamos riendo por lo que acababa de pasar. Una media hora después de estar con Lucas entre pláticas y bromas mientras esperábamos a mi mejor amiga y a Erick que llegaran, Anne me llamó y me explicó lo que sucedía. 




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