Rachel, Tony & Terry

6

Rachel

Jamás había visto algo como eso.

Tony se quedó paralizado frente a toda la clase. A todos nos pasa, pero él se quedó como media hora así. Abría la boca pero no decía nada. Primero pensé que era tímido pero ahora pienso que es algo más. Quizás tiene alguna enfermedad o algo.

Lo sigo cuando las clases terminan.

—Tony. —Corro hacía él—. Espera.

Se detiene. De nuevo, el chico no me mira.

—Oye, ¿Estas bien?

Bufa. —Rachel, no me preguntes si estoy bien.

Me encojo de hombros. —Es que, lo que vi... ¿Te pasa algo?

Tony aprieta sus labios pero ya no me contesta. Solo se aleja de mí. Idiota de mí por ir y preguntarle si estaba bien. Olvidé mi meta de este año: Que me dé igual todo.

~

De nuevo, estaba caminando escuchando mi música preferida. HAIM es una banda de chicas que saben lo que hacen. Son fantásticas y su primer álbum es lo mejor de la vida. No puedo dejar de escucharlas.

Guardo mis audífonos cuando llego a la calle en donde conocí a Terry, porque algo me decía que...

Sip, ahí está.

Terry está corriendo mientras que Tony trata de alcanzarlo. Sonrío mientras atrapo a Terry.

Lo abrazo. —Hey amigo.

Tony deja de correr y se dobla para recobrar el aire. —Gracias, de nuevo.

Río. —Está bien. Él si me agrada. —Hago énfasis en él.

Tony levanta su mirada y abre la boca para decir algo pero no lo hace, luego suspira y hace su cabello hacia atrás.

Tony se tira al pavimento. —Rachel, perdón por lo de hoy. —Cierra los ojos y se cubre el rostro—. Y gracias por evitar que siguiera ahí más tiempo.

Cuento las palabras con mis dedos. Creo que él jamás había hablado tanto.

— ¿Qué haces?

Sigo contando. —Contando tus palabras, vas por tu record.

Niega con una pequeña sonrisa. — ¿Puedes prometerme algo? —Terry lame mi mejilla—. Prométeme que no volverás a preguntarme si estoy bien.

Sé que quizás suene grosero lo que me está pidiendo, pero lo entiendo. Cuando estaba enferma hace unos días, sorbía mucho por mi nariz. Algunas personas se acercaban y preguntaban si estaba llorando. Era molesto. Pensé que cuando me cambiara de color el cabello, la gente pensaría que estoy bien. Que estoy "renovándome" pero lo único que hacen es pensar que estoy loca. Que estoy depresiva. Que estoy triste y que quiero su lástima.

—Bueno, prometo jamás preguntarte si estás bien incluso cuando un cocodrilo te esté torturando.

Tony sonríe. —Dices cosas extrañas.

Le sonrío. —Acostúmbrate... o no, no importa. —Señalo a Terry—. Él es mi chico, no tú. Solo te hablo porque a él, lo amo.

Vuelve a sonreír. —Pues parece que te quiere.

Su voz es baja pero por lo menos, está hablando. —Tony, todos quieren a Rachel.

Parpadea y levanta su mirada. Tiene ojos oscuros, creo que son negros. Su cabello es como, color canela. Pero aparte de eso, se ve alterado. Siempre. Tiene miedo en sus ojos por alguna razón.

—Entonces. —Me levanto—. Nos vemos mañana, ¿Sí?

Abre la boca y la cierra. El chico quería decir algo pero se tragó las palabras. Ya estábamos progresando.

Comienzo a caminar y escucho: —Rachel.

Me doy la vuelta.

Abre su boca y respira dos veces. —Nos vemos.




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