Aatu y yo estamos sentados en el sofá, todavía intentando procesar cómo es que incluso Kristen se ha ofrecido a prestar su teléfono para investigar el paradero de Henna Kinnunen. Roy y Charlie son esos amigos casi hermanos que siempre están dispuestos a apoyarme en todo, pero Kristen… es una sorpresa agradable que no esperaba.
—Nanita, voy a usar las bocinas. Necesitamos buena música para inspirarnos en esta búsqueda —anuncia Charlie, conectando su teléfono al sistema de sonido del cine en casa.
—Espero que elijas algo decente, Carlos —responde Kristen, atenta a la pantalla de la tablet.
—¿Qué te parece esta? —pregunta mientras presiona play.
—Oh, ya sé cuál es —digo, moviendo la cabeza al ritmo del golpe de la batería—. “Owner of a Lonely Heart” de Yes.
—¡Exacto! —exclama, corriendo para sentarse en mis piernas y llenarme de besos en la mejilla—. Has ganado varios besos de este encantador modelo de Gucci.
—Hey, hey —dice Aatu, colocando la mano en el pecho de Charlie—. Stop kissing her (Deja de besarla). She’s mine (Ella es mía).
—¿Tuya? Ja, dice que eres suya, Nana —responde Charlie entre risas—. Excuse me, bro, but I found her first (Discúlpame, hermano, pero yo la encontré primero).
—Mitä sanoit? (¿Qué dijiste?) —Aatu entorna los ojos—. Veli? (¿Hermano?)
Se levanta del sofá, moviendo la cabeza de un lado a otro, cerrando los puños como si se preparara para pelear. Aatu es un tipo imponente, en especial comparado con Charlie. Aunque sé que está jugando, su reacción a veces puede ser un poco intimidante. Quizás sea la sangre de mafioso que corre por sus venas; quién sabe.
—Wow, wow, wow. Take it easy, bro (Tómalo con calma, hermano) —dice Charlie, alejándose de mí—. Mejor regreso a mi trabajo. No vaya a ser que este lobo feroz quiera hacerme daño por meterme con su novia.
—No es mi novio —sonrío—, pero debo admitir que me agrada la idea. Al fin tendré a alguien que me defienda. ¿No es una maravilla de hombre?
—Lo dices porque no es a ti a quien quiere golpear —responde Charlie, observando la expresión seria de Aatu—. Además, me está hablando en su idioma de mafioso.
—¿Cuál idioma de mafioso? Es finés.
—Pues suena como a lengua de gánster —susurra nervioso.
—Take it easy, bro (Tómalo con calma, hermano) —repite Aatu, dándole una palmada en la espalda mientras empieza a reír—. I was joking (Estaba bromeando), Charlie.
—Vaya susto que te metieron, Charlie Brown —comento, estirando mis piernas con una sonrisa.
—¿Alguno de ustedes podría ayudarme con estas maletas? —dice Roy, recargándose en la puerta principal.
—¿Vas a mudarte con el lobo feroz y la caperucita roja, o qué? —responde Charlie, acercándose para ayudarlo junto a Aatu.
—No seas tonto, Quintero —interviene Kristen, dejando la tablet a un lado y alzando la vista—. Esas maletas repletas de ropa y accesorios son para el caballero del norte. Anoche Roy y yo veníamos conversando en el auto sobre todo lo que ha sucedido en este pueblo y cómo el pobre hombre finlandés no tiene un atuendo decente que ponerse. Así que pensé…
—¿Disculpa? —enarco una ceja, interrumpiéndola—. Ese conjunto de Under Armour que estás contemplando lo compré yo. Solo que aquí, en Burke Mountain, no hay tiendas como las de Vancouver o Seattle.
—Bueno, bueno, el punto es que mi hermano mayor se acaba de mudar a Bélgica y dejó muchísima ropa nueva en casa. Aatu puede probarse todo lo que traje —sonríe, con un brillo en los ojos—. Si hay algo que le guste, puede quedárselo.
—¿Y si encuentro algo para mí? —pregunta Charlie, tratando de abrir una de las maletas.
—¿Qué vas a encontrar tú, niño modelo? —responde Kristen, enredando su cola de caballo con los dedos—. Ese tipo de ropa es para hombres robustos, fuertes y atractivos, no para fideos como tú.
—Mira, pelitos de paja —dice, señalándola—. Así como me ves, he tenido mis conquistas por varias pasarelas de Europa.
—Las señoras de limpieza no cuentan —replica ella con una sonrisa deslumbrante—. Y las que te arreglan la ropa tampoco —se adelanta antes de que Charlie pueda responder.
No puedo evitar cubrirme la cara y dejo escapar mi risa contenida. La dinámica entre ellos siempre me ha divertido, una mezcla de rivalidad y camaradería que parece tener más capas de lo que ellos mismos reconocen. Charlie dice que no aguanta a Kristen, pero a veces me pregunto si en el fondo no hay una chispa que los conecta. Del odio al amor hay un solo paso, y ellos ya han cruzado varios.
—Nana, iremos a dejar esto a la habitación —anuncia Roy, arrastrando una de las maletas hacia las escaleras.
—Muy bien —asiento, sonriendo—. No se tarden.
—Ya volvemos. Let’s go (Vamos) —hace señas a Aatu para que lo acompañe.
El celestito levanta la valija como si no pesara nada y la coloca sobre su hombro, guiñándome un ojo a la vez que se da media vuelta, dejándome admirar su enorme espalda. Por todos los cielos, ¡qué hombre más impresionante me ha caído del cielo! Gracias a Dios no ha terminado en el jardín de mi vecina de ochenta años. No tengo nada en contra de ella, pero Aatu hace mejor pareja conmigo.
—Y bien, ¿pudieron encontrar algo acerca de Henna? —pregunto, dirigiéndome a la cocina.
—Nada —niega Charlie, con una mueca de frustración—. Hay varias mujeres con ese nombre, pero ninguna parece ser la hermana del grandulón.
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Editado: 06.06.2026