Realidad Frágil

Rotura De Realidad

Me relajé un momento al sentir la esperanza de tener una salida para volver con mi familia, mi familia... cuanto amo a mi familia, daría la vida por ellos, ¿Pero? Pensamientos intrusivos empezaron a inundar mi mente en esos momentos.

Si recuerdo haber amado... y si amo aún hasta morir ¿Eso lo hace real? Aunque no lo sea ¿O acaso? ¿El amor también se puede fabricar? Con un recuerdo que jamás fue vivido. ¿Cuanto de mis recuerdos soy verdaderamente yo? ¿Cuanto de lo que amo y recuerdo es verdaderamente real...? ¿Qué me separa de la locura... si ni siquiera puedo confiar mis propios recuerdos? Nuestra realidad está atada a nuestros sentidos. A nuestras vivencias. A nuestros recuerdos. Si nos los quitan... ¿Qué nos hace ser nosotros mismos? ¿Nuestros gustos? ¿Nuestro rostro? ¿Lo que amamos... lo que odiamos? ¿Qué nos hace ser nosotros mismos... si no son nuestros recuerdos? Todos somos esclavos de nuestra propia realidad. Una realidad tan frágil como nuestra mente. Y algo tan simple como alterar nuestros recuerdos... podría alterar nuestra realidad entera. Todos somos esclavos de esta realidad tan frágil. Y nadie es más esclavo... que aquel que cree ser libre sin serlo.

-¿Qué carajos le pasa a este idiota? Se quedó tieso, en qué está pensando? No tenemos todo el tiempo del mundo, ¡Morgan despierta!

Aún lo recuerdo, mi piel se empezó a erizar junto con mi cabello y cada vello de mi cuerpo, un zumbido e inmediatamente se escuchó el estruendo de un rayo ensordesedor, el primer trueno hizo una grieta en el concreto de la pared qué hizo saltar fragmentos de concreto, todo pasó tan rápido que los detectives sólo lograron mostrarse más confundidos, ni siquiera pudieron reaccionar, ingenuamente se asercaron a la pared, una idea muy tonta realmente, no los juzgo por el trato recibido, sólo estaban haciendo su trabajo, aún sigo pensando que no merecían lo que les pasó, pero la vida no es justa con nadie, menos con los tontos, no estaba seguro de lo que pasaba pero ya conocía ese ruido, así que me levanté aprovechando la confusión y corrí, más que correr me avente y me hice bolita en un rincón cómo pude, el segundo trueno hizo saltar parte del muro de concreto.

& quizá es cierto que cuando vas a morir ves todo en cámara lenta, lo que más recuerdo de aquel momento es el ardor debajo de la piel, y el olor a carne quemada enseguida, ese olor es algo que jamás olvidaré, un destello azul cómo un flash que te ciega, que te quema la retina, ese ardor en los ojos... cómo si hubieras soldado sin protección, no recuerdo imágenes, sólo sensaciones, el tercer trueno aventó pedazos de concreto, aire caliente que te empuja cómo si fueras de papel, el ardor bajo la piel de la cara y al rededor de las muñecas donde apretaban las esposas, la contracción de los músculos de todo mi cuerpo y un dolor en el pecho de taquicardia, polvo, mucho polvo al punto de no poder respirar, confusión... y ese olor ese maldito olor a carne quemada.

Cuando el polvo empezó a disiparse, y logré empezar a entender lo que había pasado, el ardor me abrumaba.La piel desprendiéndose de la carne, deslizándose como si jamás hubieran estado unidas. Cómo costra muerta callendose revelando carne roja ardiendo en un dolor insoportable. Carmesí... alimentándose de su propia sangre. Jamás olvidaré ese maldito dolor. Preferiría morir antes que volver a sentirlo

Al tocarme la cara note cómo parte de la piel de mi rostro se desprendia, y mientras yo apenas procesaba el dolor de mis heridas, vi a unas sombras entrar por el agujero hecho por las explosiones, esos ojos rojos brillantes acercándose con pasos pesados, brillaban detrás de máscaras de gas oscuras, opacas, como si no hubiera nadie dentro... esas luces mirándome fijamente. Botas pesadas pisando los cuerpos calcinados de aquellos detectives que planeaban desmantelar nuestra organización, caminando sobre el polvo y pedazos de concreto roto. Pantalones tácticos. Abrigos negros largos, demasiado limpios entre sangre y polvo... el material se movía suave cómo seda, pero sabía que podría detener incluso balas. Uno de ellos se detuvo frente a mí.

& vi esas malditas luces brillantes de energía... En su pecho y en su cintura... cápsulas pequeñas, del tamaño de una pastilla, pero brillantes hasta deslumbrar. Alineadas como si fueran munición, las estaban utilizando cómo armamento ya... fabricado en masa, las bombas de energía condensada, eran ellos... nuestros soldados, no sé si podria llamarlo rescate, púes tenía la mitad de la cara deshecha y las bombas casi me causan un paro cardíaco, además ahora era buscado, aunque no habían rastros de mí, sería muy difícil encontrarme, todo había salido bien hasta ahora.

Mientras seguía aturdido, me subieron a una camilla y luego a un camión blindado. Me aplicaron un gel frío inmediatamente, fue un alivio... hizo desaparecer el dolor casi de inmediato, no sentía la cara.

No recuerdo con mucha claridad, estaba tan ido por el ardor y el cansancio que ya no entendía casi nada. Uno de nuestros soldados se acercó despacio. Parecía nervioso e indeciso sobre acercarse a mí, por un momento pensé que quería matarme, pero ya no tenía fuerza para actuar. Se quitó la máscara, y debajo de esos ojos rojos... ese rostro... era solo un niño, de no más de veinte años.

¿Señor Morgan? ¿Usted es Morgan?

-Mucho gusto, señor, es todo un honor, mi nombre es Kain.

Hablaba con ilusión, como si me conociera de toda la vida, era admiración pura, admiraba nuestro trabajo. Todo lo que habíamos hecho. Cómo ayudábamos a gente como él, cómo a su hermana, también soldado de la organización, probablemente ni siquiera era su hermana, muchas veces les dábamos vínculos familiares, o románticos entre ellos mismos por medio del brillo, conectabamos marginados abandonados, a otros marginados qué tampoco tenían nada por lo qué vivir, y les dábamos un vínculo, a veces de vidas enteras, les dábamos una familia, algo porque luchar, les dábamos fuerza, amor, algo en que creer, una razón... para tener esperanza. Hablaba con gratitud, como si fuéramos héroes, parecía estár orgulloso de formar parte de nosotros, y a mi me miraba con ilusión. El brillo había hecho eso.




Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.