Dicen que reconocer a tu Mate es el momento más hermoso en la vida de un hombre lobo. Mienten. O quizá, simplemente se olvidaron de aclarar que lo hermoso solo ocurre cuando la otra persona también te quiere.
Yo reconocí a Arthur Blackwood a los diecinueve años. Él me miró. Yo lo miré. Mi loba, Liora, dio un salto tan violento dentro de mí que casi terminé sentada en el suelo frente a toda la manada.
—Mate —susurró dentro de mi cabeza.
Y yo, que siempre había sido una persona razonablemente inteligente, olvidé respirar. Arthur era hermoso. Ridículamente hermoso. Del tipo de hombre que parecía haber sido fabricado específicamente para hacer que las mujeres perdieran años de terapia.
Alto. Musculoso. Cabello rubio perfectamente desordenado. Ojos grises. Mandíbula cuadrada. Un Ken de colección. Solo que con colmillos. Y problemas de ego. Muchísimos problemas de ego.
Pero a los diecinueve años yo no veía eso. Veía a mi Mate. Al futuro Alfa. Al hombre que la Diosa de la Luna había elegido para mí.
Y como toda muchacha educada con historias sobre vínculos eternos, almas destinadas y amores capaces de trascender la muerte, cometí mi primer gran error:
Creí que ser su Mate significaba que él jamás podría destruirme.
Siete años después, estaba a seis días de convertirme oficialmente en su Luna.
Tenía el vestido, las flores, los votos, los zapatos que Lucía —a quien todavía no conocía— habría definido años después como un instrumento medieval de tortura diseñado por un hombre resentido. Tenía todo, excepto al novio.
Aunque técnicamente Arthur todavía era mi prometido, el problema era que cada vez resultaba más difícil recordarlo cuando Tatiana estaba cerca.
Y Tatiana siempre estaba cerca, siempre.
Hasta el día en que Arthur me miró a los ojos y pronunció las palabras que terminarían con la mujer que yo había sido.
No lo sabía entonces, pero aquel día no sería el final de mi historia. Sería el comienzo.
***Antes de comenzar oficialmente, quiero saber algo. ¿Ustedes perdonarían alguna vez a un Mate que las rechazó por otra mujer? Guarden la respuesta. Volveré a preguntar cuando conozcan toda la historia.***