Alexander: ahora mismo quisiera saber los nombres de los seres sobrenaturales que la hicieron sufrir. Porque pienso enseñarles a respetar a la mujer del alfa.
Nicolás: seguramente de eso te darás cuenta con tus propios ojos. Solamente que mi hija no dejará que lo hagas, ya que ella es de buen corazón.
Alexander: no le pienso decir nada así que no tendrá por qué enterarse. Gema tendrá una vida en paz y tranquila a mi lado, pero pagarán aquellos que se atrevieron a hacerla sufrir.
Ellos guardan silencio al momento de que la ven bajar por las escaleras. Ella se tenía que despedir de sus padres y así lo hace, Alexander toma la maleta para poder salir de su casa. Ahora el problema serían sus padres y él se encargaría de ellos, porque nadie tenía ningún derecho a menospreciarla. Ellos a los pocos minutos llegan a su auto y él ayuda a su luna a subirse, él antes de hacerlo pone su maleta en la cajuela para después empezar a manejar con mucho cuidado.
Gema: este día empezaré una nueva vida contigo. Espero que enfrentes todos los obstáculos que se nos presentarán, estoy segura que la manada y tus padres no estarán de acuerdo de que yo sea su futura luna.
Alexander: ellos no tienen por qué hacerlo. El futuro alfa soy yo y cuando lleguemos a casa lo primero que haré es presentarte con mis padres.
Gema: esta sería la primera vez que estaré cerca de ellos. Pero dicen que son seres sobrenaturales demasiado indiferentes y que tu madre ya te había elegido una pareja eterna.
Alexander: tienes razón. Nada más que la única que tiene derecho a elegir a nuestra pareja es la diosa luna y nadie puede ir en contra de ella.
Gema: si tienes una luna elegida por tu madre no entiendo que es lo que pasará conmigo. No me digas que estás de acuerdo con ella.
Alexander: no debes de creer en todo lo que dicen. Además, yo no la conozco y siempre voy a preferir estar contigo eternamente para poder amarte.
Gema: la palabra amor es corta para aquellos que no saben amar. Presiento que vamos a tener problemas con tu familia cuando lleguemos.
Alexander: ellos nunca entenderán que debemos de estar juntos. Porque mis padres son perfeccionistas y les molestan las cosas que son diferentes.
Gema: seguramente mi apariencia les molestara. Estoy acostumbrada a que todos me miren con desprecio y delante de mis padres aparento que no afectan lo que me dicen, pero ahora soy tu pareja y necesito aprender a vivir con eso. Ellos harán todo lo posible para separarnos y si en verdad me amas necesito que me demuestres que podemos ser felices.
Alexander: te lo pienso demostrar todos los días, así que no debes de preocuparte por lo que piensen los demás. Recuerda siempre que existe un lazo más fuerte que el de nuestras almas y ese sería el amor.
Gema: tienes razón y ese lazo sería el único que nos puede unir más. Solamente que ellas son diferentes igual que nosotros y tal vez por eso nos complementaremos a la perfección.
Alexander: no me interesa si lo hacemos o no. Porque nada cambiará el hecho de que eres mía y siempre te lo diré para que nunca lo olvides.
Gema: nunca podrás evitar decir esa palabra y siento que la escucharé todos los días y que estarás encantado de que los demás te oigan decir eso.
Alexander: por supuesto que lo estaré. Nada más que esto no lo haré por celos o tal vez hay un poco de eso, pero no te lo puedo asegurar.
Ella conocía perfectamente cómo eran los alfas, así que no tenía necesidad de explicarle cómo eran realmente, ya que ella también era un ser sobrenatural. Alexander estaciona su auto cuando llega a su casa y al momento de que lo hace él se baja para ayudarla hacerlo. Él toma la mano de su luna para entrar y a los pocos minutos estaban dentro de su casa y sus padres lo estaban esperando.
Leandro: precisamente te estábamos esperando y ahora mismo me tienes que decir quién es la persona que está a tu lado. Porque necesitas explicarnos qué pasó en la escuela.
Alexander: paso lo que hace tiempo tenía que pasar. Ella se llama Gema Davies Byrne y es mi hermosa luna, además no les pienso decir más.
Leandro: cómo puede ser posible que sea tu luna. Seguramente te equivocaste y espero que no estés de acuerdo en tenerla a tu lado.
Alexander: nadie va a impedir mi felicidad y les pido por las buenas que no interfieran. Solamente que al principio pensaba rechazarla y me di cuenta de que eso jamás sería posible.
Leandro: tarde o temprano entenderá que ella no es para ti, hijo. Pero necesitas rechazarla ahora mismo antes de que su lazo se fortalezca y estoy seguro que me lo agradecerás en el futuro.
Alexander: no me interesa otra mujer que no sea la mía y no pienso cambiar de decisión. Ella será mi luna y lo seguirá siendo para siempre y también lo será en la siguiente vida, porque mi alma la seguirá adonde vaya.