Hay personas que aprendieron a ser fuertes porque no había opción.
Otras aprendieron a sobrevivir, a no pedir, a no llorar. Aprendieron a cuidar a los demás antes que a sí mismos.
Hay personas rotas que aman como pueden. Hay heridas que no se cierran de un día para el otro y perdones que no se pueden forzar.
Personas que quizás necesitaron un abrazo o un "Te quiero". Persona que necesitaron sentirse amadas, deseadas, acompañadas y valoradas.
Pero hay una verdad, aunque el mundo no te lo dijera:
Nunca fuiste invisible
Nunca estuviste solo
Siempre fuiste deseable
Editado: 10.02.2026