BRENDA CRAWFORD.
Jueves. Recreo. Yo estoy con Lucas Ferraro otra vez. Porque Lucas es lindo y me trae chocolates del kiosco y no es un Sullivan celoso que me dice con quién hablar.
O sea, Tobías SÍ es celoso. Desde lo de ayer, cada vez que me ve con Lucas me mira con esa vena Sullivan marcada. Y a mí me encanta. Me encanta que se ponga celoso. Porque significa que le importo.
Pero hoy, el que se va a poner celoso es él. No, perdón. La que se va a poner celosa soy yo.
Estoy con las Muñecas en el patio cuando la vemos.
Alta. Rubia. Flaca. Con ropa de marca. Con cara de "yo fui porrista principal antes que vos". Es Camila. Camila Rey. La ex de Tobías. La única que le duró más de un mes. La que lo dejó a él.
— ¡No! — dice Mía Mason.
— ¡Sí! — dice Pía Fox, ya grabando—. Volvió. Se había ido a otro colegio y volvió.
— ¡Brenda, es tu momento de brillar! — dice Olivia Reynolds—. Según mis cálculos, si Tobías ve a su ex, va a pasar por 5 etapas...
— ¡No me importa tu cálculo, Olivia!
Porque Tobías acaba de salir de la cancha. Transpirado. Con la camiseta de fútbol. Y Camila va directo a abrazarlo. Lo abraza. Mucho. Demasiado. Le pone las manos en el pecho.
Y él la abraza de vuelta.
Siento algo raro en la panza. Como si me hubiera comido algo feo. Como bronca. Como... celos.
— ¿Brenda, estás bien? — me pregunta Vanessa Ford—. Estás roja.
— ¡No estoy celosa! — digo muy fuerte.
— Nadie dijo celosa — dice Irina Gibson, sonriendo—. Vos sola lo dijiste.
— Yo no estoy celosa. No es mi novio. Puede abrazar a quien quiera. A su ex, a todo el colegio, me da igual.
— Ajá — dice Brenda Crawford... digo, digo Olivia. Olivia me mira como jueza—. Entonces ¿por qué estás rompiendo el pompon?
Miro mi mano. Estoy arrancándole los pelos a mi pompon.
Suelto el pompon. Camino hacia ellos.
Camila sigue pegada a Tobías.
— Toby, te extrañé — le dice.
¿Toby? ¿LE DIJO TOBY? Nadie le dice Toby. Ni Jordan ni Travis le dicen Toby.
— Yo también — dice él.
Yo llego.
— Hola — digo, con mi sonrisa de porrista principal—. Soy Brenda Crawford. La porrista principal.
Camila me mira de arriba a abajo.
— Ah, vos sos la nueva porrista. Me hablaron de vos. ¿Sos la compañera de baile obligada de Toby?
— Soy su pareja — digo—. De baile. Y de todo. O sea, de baile.
Tobías me mira, sorprendido. Porque nunca dije que soy su pareja de todo.
— ¿Pareja de todo? — dice Camila, riéndose—. Que rápido te reemplazaste, Toby. ¿Esta es la que te pone celoso con el de básquet?
— ¿Cómo sabés eso? — dice Tobías.
— Todo el colegio habla, mi amor. Dicen que por fin el mujeriego se enamoró.
Me quedo helada. ¿El colegio dice eso? ¿Que Tobías está enamorado de mí?
Tobías se pone rojo. Rojo Sullivan nivel 100.
— No... no estoy enamorado — dice—. Es... es Brenda. Mi compañera.
— Ah, tu compañera — dice Camila, y le toca la cara—. Si vos decís...
Y ahí no aguanto más. Le agarro la mano a Tobías. Se la agarro fuerte. Delante de Camila, de las Muñecas que están atrás espiando, de Lucas que nos mira desde el kiosco.
— Sí, su compañera — digo—. La que baila con él todos los días a las 8 de la noche. Solos. En el salón. Muy cerca. ¿Vos bailabas tango con él, Camila? ¿Así?
Camila me mira con odio. Odio de ex.
— ¿Estás celosa?
— ¿Yo? No. ¿Vos estás celosa de mí?
— ¿Yo celosa de vos? Por favor.
— Entonces soltá a MI pareja de baile.
Tobías me aprieta la mano. No la suelta. Me aprieta como diciendo "seguí".
Camila por fin se va. Pero antes me susurra:
— Cuidalo. Porque cuando se aburre, se va.
Se va. Me deja temblando. No de odio. De celos. De miedo de que se aburra de mí.
Tobías se queda mirándome.
— ¿Tu pareja de todo? — me dice bajito.
— Mentí. Para molestarla.
— ¿Mentiste?
— Sí.
— ¿Segura?
Me mira. Muy cerca. Como en el salón de tango. Pero ahora en el patio, con todo el colegio mirando.
— Brenda Crawford celosa — dice—. Nunca pensé ver eso.
— No estoy celosa — digo—. Solo... no me gustó que te diga Toby.
— ¿Por qué?
— Porque solo yo te puedo decir como quiero. Y yo te digo perro. No Toby.
Se ríe. Me suelta la mano pero me agarra de la cintura un segundo, rápido, para que nadie vea.
— Tranquila, porrista. Ninguna Camila me va a hacer olvidar a mi robot que baila mal pero que me pone celoso con Lucas.
— ¿Te pongo celoso?
— Mucho. Y ahora vos también estás celosa. Estamos empatados.
— No estoy celosa.
— Sí estás.
— Bueno, sí. Un poco. ¿Y qué? ¿Me vas a decir que no soy tu tipo otra vez?
— No — dice—. Ahora te voy a decir que sos exactamente mi tipo. Y eso me da mucho miedo.
Y se va. Me deja ahí, con el corazón latiendo como bombo. Como porrista. Como muñeca de porcelana que por fin se rompió un poquito.
Detrás de un árbol, se escuchan 9 gritos:
— ¡SE AGARRARON DE LA MANO! ¡HAY CELOS MUTUOS!
Pía Fox tiene 89 videos. Olivia ya escribió el capítulo en su cuaderno: "Capítulo 4: Reflejo. Cuando te da celos tu reflejo, es porque ya es tuyo."
¿Esto es odio?
No. Esto es "es mío". Y "soy suya".