Si estas reclamando y exigiendo justicia, si tienes sed y hambre de justicia por algo que te hicieron, por lo que una o varias personas te han hecho injustamente; perdona a todo aquel que te haya hecho daño, y recuerda que en el mundo espiritual no se olvida de lo que te hicieron. Porque todo queda anotado, todo queda grabado en el mundo espiritual, y Dios, es un Dios de justicia.