Dios conoce hasta lo más profundo de nuestros corazones, ve nuestra mente, y todo lo que pensamos él lo sabe, y no hay nada que se le esconda o que se le escape.
¿Quién podrá engañar a Dios? Y ¿Quién podrá esconderse de la mirada de Dios?
Buscarán esconderse debajo de la tierra, en el mar, en cuevas, y en todo lo que se les ocurra, y allí los verá Dios.
¡Ay! De conocer la palabra de Dios y luego desviarse hacer lo malo; pues cada quien sabe lo que hace, y lo que ha hecho, y sin dudas; Dios lo sabe perfectamente, y él pagará a cada quien conforme a su obra.