Todo cristiano y conocedor de la palabra debe de anhelar la venida del Señor, porque el Rey vendrá por su pueblo, el que murió y resucito, para salvación nuestra. Vino como cordero, pero ahora viene como león.
Anhela la venida del Señor, y no temas, porque Dios no los ha dado espíritu de miedo.
La maldad se ha crecido, pero les digo nuevamente, no temas; Dios es más grande que todo, y desea la venida del Rey.