Hay personas ciegas por causa de un velo que tienen en sus ojos, y esto hace que no vean la verdad y se dejen llevar por el enemigo.
También hay sordos; si, sordos para escuchar la verdad, pero lucidos de oídos para escuchar la mentira del enemigo, y blasfemar con gran ignorancia. Y ligereza.
No escuchan lo que les conviene para vida eterna, para salvación de sus propias almas, sino que escuchan lo malo y hacen lo malo.
No maldigas lo que es bendito por Dios, no maldigas lo que Dios ha bendecido, refrena tu lengua, detén ese pequeño órgano que está en tu boca, que es capaz de hacerte daño a ti mismo.
Dios nos hizo a todos con libre albedrio, cada quién toma el camino que quiera tomar, porque está el bien; y está el mal, tú decides que camino coger, pero no cometas el error de maldecir lo que Dios Todopoderoso a bendecido, eso es un gran error.