Regresaré

CAPITULO 7

Mateo.

New York…

—Y por último en la categoría de restauración y paisaje Mateo Donovan March…

Una lluvia de aplausos se escuchan por todo el auditorio, me ajusto la americana de mi traje gris armani y subo a recoger el premio al alumno del año otorgado por ArtGroupe.

Mi diseño para una cadena de hoteles que necesitaban incluir restaurante y jardines ha sido un éxito premiado por la ubicación y espacios.

—Muchas gracias a todos, es una enorme satisfacción personal llegar hasta aquí… —Empiezo mi discurso y después de unos minutos acabo, me dan una bonita escultura de un cartabón con un lápiz dorados.

Dan los siguientes premios de otras categorías son seis en total así que pasan un par de horas desde que hablé hasta que por fin acaba el famoso evento.

Cuando estoy por salir por la puerta después de recibir las felicitaciones y halagos por parte de mis compañeros y profesores alguien toca mi hombro por la espalda.

—Hola señor Donovan que alegría verlo por aquí. —Escucho una voz femenina.

—Hola señorita Wort , qué sorpresa, no esperaba verla por aquí.  —Realmente no me ha sorprendido tanto, ella estudia periodismo por eso quizás esté aquí.

A Elisa la conocí justo después de volver hace cuatro meses de Italia, escribe sobre ArtGroupe y sus hazañas en una revista de decoración, es simpática y se ve buena chica, pero no estoy dispuesto a acercarme más de la cuenta, no creo que busque amistad.

No puedo olvidar a Elena, nuestra despedida fue mágica, se entregó a mí por primera vez haciéndome sentir algo indescriptible, aunque suene cursi llamarlo así. Me siento el hombre más afortunado de la tierra por tenerla tan pura y entregada a mí.

Tal y como me pidió antes de que pasase algo, no hemos vuelto hablar sobre esa noche, por la mañana la desperté la llevé a casa y allí volvimos a lo de siempre. «Amigos».

Nos hemos escrito y llamado muchas veces y aunque no hemos vuelto a vernos ni mencionar nada, quiero volver a verla pronto.

Le pedí que no me esperara, tengo fe en que este sentimiento mutuo que tenemos no muera en ella, pero si muere y es feliz lo aceptaré. Mientras solo tendré mi cabeza puesta en mi trabajo.

—Por favor, llámame solo Elisa. Me ha tocado hacer la columna, me alegra verte. —dice.

—Es un placer como siempre, pero tengo que marcharme. —Corto algo seco para mi costumbre.

—Bueno, solo quería darte la enhorabuena, no quiero entretenerte.  —Besa mi mejilla y se va.

Está noche cogeré el vuelo hacia Italia para volver a casa, ya lo tengo casi todo hecho por aquí. Los proyectos más cercanos están acabados no quiero volver y andar con prisas.

Ahora mismo lo que tengo son ganas de llegar a mi apartamento y descansar, estos días han sido agotadores.

Llegaré a Italia de madrugada, pensar en casa es sinónimo de pensar en Elena, ella es a donde siempre querré regresar.

Voy a mandarle un mensaje a ver qué tal va, llevo un par de semanas sin hablar se que está muy ocupada y no la quiero distraer.

Elena 

—Si tienes exceso de grasa en tu sopa, puedes quitarla fácilmente colocando cubitos de hielo en un colador sobre la superficie. La grasa se irá pegando a los cubitos a medida que se derriten —explicó a mi compañera para que nos quede una sopa perfecta.

Es el último examen que hago y es en pareja. Tiene que ser todo perfecto, hubiese deseado ponerme con mi amigo Abel Carusso pero las parejas las hizo el chef y no tuve elección, espero que está chica esté a la altura.

Una hora después hemos acabado y parece que todo ha salido a la perfección. Hay que esperar media hora para saber la valoración.

Le doy la mano a mi compañera, al final parece que hemos hecho buen equipo aunque las valoraciones son del desarrollo en la cocina y se trabaja en pareja, nos evalúan individualmente. Tienes que estar compenetrado para cocinar conjuntamente, con Allison Scoot hemos compenetrado, gracias a Dios.

Veo mi móvil vibrar y es un mensaje de Mateo.

Mi rubio; ¿Cómo vas enana?

Cuando voy a contestar veo salir a Abel de las cocinas, me despido de mi compañera, guardo mi móvil y me acerco.

—¿Qué tal te ha ido? —interrogo nerviosa, quiero que él también apruebe, aunque sería raro que no lo hiciese con los padres y el talento que tiene.

—Creo que muy bien, he trabajado relajado y sin presiones, Mike ha trabajado bien así que sin duda estamos aprobados —afirma con seguridad—. Y tú, ¿qué tal?

—¿La verdad? Igual que tú. Aprobada. —Eso quiero creerme, confío  en mi desempeño.

Nos miramos y estallamos en una carcajada. Abel Carusso es serio o eso dicen pero cuando está conmigo es simpático y divertido, poca gente conoce a mi amigo de verdad.

Últimamente está más risueño de lo normal, no sé si ese enamoramiento suyo es lo que lo tiene así, pero me gustaría que fuera eso, se merece a una buena chica, ya antes lo paso mal.

Nos entretenemos comentando cómo hemos elaborado cada plato, eso nos tiene distraídos hasta que la puerta de las  cocinas se abre.




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